¿Cual es la mejor estrategia?

Acabo de escuchar en una peli “la mejor estrategia es hacer tu propia estrategia y no seguir la estrategia del contrario”.
Primera ley del ajedrez.
Me ha hecho pensar.
Yo he tenido una semana terrible de trabajo, de gritos, peleas, gente cabreada unas veces con razón, otras sin ella. Desmedida ha sido la semana.
Pensé ayer viernes, que al final todo volvía a su cauce, pues la tarde se presento más tranquila. Las partes en conflicto, acercaron posiciones y parecía que todo volvía a la normalidad. Tensa normalidad, pero normalidad al fin.
Como me equivoque.
Hoy a la mañana me levante, desayune, saque a pasear al perro, leí el periódico y me fui de compras.
Gusto femenino, que hacia mucho que no hacia, creo que desde las rebajas de enero.
Me quería comprar algo, que posiblemente no necesitaba pero quería sentirme como la primavera, con alegría.
Cuando ya llevaba un rato mirando aquí o allá, llamadita telefónica.
Como dijo una amiga tiempo después, eso te pasa por llevar el teléfono.
Mierda de tecnología. Sino tuviera móvil, no me hubieran pillado.
¿Resultado de la llamada?
Volver a empezar con las discusiones.
Volver a hablar del mismo tema que ya con este día era el quinto. Volver a tener un dialogo de besugos, porque sigo diciendo lo mismo que dije el primer día que había que hacer, pero parece que no lo llegan a entender.
Las mismas frases, las mismas directrices, las mismas respuestas del otro lado del aparato.
Básicamente me sentí como si hablara un idioma distinto, o fuera de otro planeta por lo que no se me entendía.
Luego de 40 min. al teléfono, colgué y me quede tan frustrada que ya no tenia ilusión de comprarme nada. Solo me lleve un pantalón que había agarrado de la percha un minuto antes que sonara el fono.
A la tarde, salí de casa de nuevo, pero esta vez para que no me pillaran deje el móvil en casa. Cuando volví, 4 llamadas perdidas.
Tenia que contestar. Y lo hice.
Ahora era la tercera persona en discordia. Al final solo escuche.
Ya no me quedaban muchas ganas de seguir con lo mismo.
Soy una convencida, que en los momentos críticos de una situación se ve el género de la gente.
Pues en la situación que me concierne en este momento somos tres partes. Una la que paga por el trabajo, que ha perdido totalmente los nervios y la realidad de cómo se debe tratar a la gente que trabaja para uno. Está tan histérica y fuera de sí que dice, que dijo cosas que nunca dijo. Que tiene en su cabeza posiblemente, pero que no las ha compartido.
Vive su propia realidad.
Luego esta la otra parte, desquiciada por los anteriores, llegándose a agobiar tanto que el bloqueo generado es tal que el miedo invade su vida sin dejarlo ni siquiera dormir.
Su realidad es la de una persona que solo quiere hacer bien su trabajo y no le dejan con tanto acoso.
Y la tercera en discordia soy yo. Mitad de camino entre unos y otros.
Ya no se que hacer.
Comprendo a ambas partes aunque no las justifico. He intentado terciar, acercando posiciones, pero hoy he visto que no he logrado nada.
Si la mejor estrategia es, no jugar el juego del otro sino el propio, como se enseña en ajedrez, lo tendría que hacer.
Pero a estas alturas ya ni se cual es mi juego. Siento que he perdido tanta energía de llevar las cosas a buen puerto, perdiéndome en el intento de terciar siendo comprensiva y justa.
Todos tienen su parte de razón y su parte de error.
Donde encuentro ahora la manera de poner un límite a todo esto.
Siempre he dicho que en toda profesión debería existir una asignatura de psicología.
Más de una vez hay que hacer acopio de paciencia y usar la psicología con la gente.
Lo malo para mi en este momento es que la psicología ya la perdí y si quiero hacer lo que siento, les mandaría a tomar por culo a unos y otros.
Pero no puedo, pues puede que mi futuro dependa de solucionar este problema.
Chungo lo tengo, si señor. Tendré que hacer de acopio de más paciencia y van… y para colmo, baje al bar de abajo, me compre un paquete de cigarrillos y deje de lado mi convicción de dejar de fumar.
En fin, dijo Serafín, tocaremos hasta que aclare y sino nos iremos a dormir, como decía mi abuela.
Mañana será otro día, como digo yo.

2 comentarios en «¿Cual es la mejor estrategia?»

  1. Morocha. Tranqui. Hay cosas en la vida que suceden para templarnos, para que midamos fuerzas, para probar nuestar capacidad de reacción. Apagá el movil cuando sientas dentro tuyo que esa llamada te va a joder. Es un decisión, un boton y seguí comprando feliz.

  2. Qué chungo esto de estar en el medio y que no se pueda llegar a ningún acuerdo, espero que finalmente todo se solucione y podáis llegar a lo mejor para todos. Saludos

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