El ocaso del samurai

Me gusta la cultura del samurai. Las novelas, las películas.
He visto hoy “El ocaso del samurai” de Yoji Yamada. Película japonesa, del año 2002 que fue a los Oscars de ese año como mejor película extranjera.
El cine japonés que trata estos temas, tiene la característica de un cine pausado y costumbrista.
Donde el honor y el respeto, la buena educación son sus baluartes.
Hace varios años se han puesto de moda las películas de este tipo. Tigre y Dragón, Héroe, El clan de las dagas voladoras, etc.
Si bien estas son de origen chino, también me gustan.
Me resulta interesante ver algo totalmente opuesto a la cultura en que uno creció.
Pero sobre todo la profundidad del lenguaje y los planteamientos filosóficos típicamente orientales son interesantes.
La primera de samuráis que vi fue “Los 7 samuráis” de Akiro Kurosawa. En blanco y negro, pero la recuerdo como si la hubiera visto ayer.
Esta que he visto hoy es intensa pero tranquila. Y al final, te deja pensando en los valores de la familia y la imagen del padre. Donde posiblemente en vez de una película de samuráis es una que muestra el amor en otra vertiente. El amor como motor de la vida, en un mundo violento que fue el de los samuráis. Hasta la música acompaña la historia.
La recomiendo.

Reflexiones mañaneras, contigo

Una taza de café con leche enorme. Diría alguien “parece una bañera”. Puede ser, pero mi cuerpo si no recibe eso todas las mañanas no funciona.
Y esa para empezar, durante el transcurso de la mañana caerán más.
Una vez leí que con el tema de la cafeína existían dos tipos de personas, las nocturnas y las diurnas.
Las que necesitaban café para funcionar por la mañana y por la noche nada, y las que contrarias.
Yo para variar con lo rarita que soy, tomo mucho café de mañana, te de tarde y hay muchas noches que para dormir cuando me levanto a las 3 AM una buena taza de café con leche me produce el efecto que tengo ganas de dormir nuevamente. Si salgo a cenar fuera, y me tomo un café no me desvela para nada. Todo esto me recuerda, que se me está acabando y que tengo que comprar más.
Hoy es un día fantástico de sol, me ducharé, saldré, compraré el periódico, me sentare en la plaza al sol, para que el perro juegue un rato y yo al solcito leeré el periódico. Quizás viendo la hora que es, me iré al Delic a tomar otro café.
Ahí puedo ir con Verdi sin problemas.
Hoy tengo que trabajar un rato. Llevo tres días que no he hecho nada, pero después de almorzar. La mañana esta muy linda para quedarse en casa.
Me gustan las mañanas así, frías y soleadas, un montón.
El otro día hablé con mi madre, y me contó que una amiga de ella cumplía años y que habían comprado con el grupo para regalarle un libro de poesía de Olga Orozco.
Anoche que al final me quede en casa aunque mi amigo R quería quedar para cenar, pero no se, no tenia ganas de salir. Era como si la lectura me estuviera esperando, investigue por ahí sobre esta señora y lo que leí me gusto mucho, quizas muchas imágenes de la muerte y la pena, pero es curiosa. Ahora se de donde me viene la afición por la poesía.
SI LA CASUALIDAD ES LA MÁS EMPEÑOSA JUGADA DEL DESTINO…
Si la casualidad es la más empeñosa jugada del destino,
alguna vez podremos interrogar con causa a esas escoltas de genealogías
que tendieron un puente desde tu desamparo hasta mi exilio
y cerraron de golpe las bocas del azar.
Cambiaremos panteras de diamante por abuelas de trébol,
dioses egipcios por profetas ciegos, garra tenaz por mano sin descuido,
hasta encontrar las puntas secretas del ovillo que devanamos juntas
y fue nuestro pequeño sol de cada día.
Con errores o trampas, por esta vez hemos ganado la partida.

Suena el teléfono a las 9,30, quien será. Menudo susto, un día de fiesta. Mi amiga A, que está como una moto para contarme sus neuras. Pero no tengo ganas, la atiendo por educación. Hablo de cualquier cosa y corto al rato.
Mejor sigo con mis planes, me voy a la calle ya.