En blanco

Llevo exactamente 17 días en blanco, que no hago nada más que no hacer nada, salir por ahí, algún que otro masaje, mucho cine, charlas con los amigos, alguna que otra comida fuera de casa, leer bastante, usar horas y horas en el ordenador ordenando, sacando, poniendo, pasear al perro, estar en soledad conmigo misma escuchándome, durmiendo, escuchando música y no mucho más.
Se que tengo que empezar a pensar, sacar el papel y el lápiz, pero no tengo ganas. Mi energía laboral está circulando al contrario que mi energía vital.
¿A cual le hago caso?
Pues ahora a la vital. Porque si es por energía vital me siento de maravilla.
Lo mejor de todo esto, que ha dejado de sonar el teléfono.
La cuenta que pagaré este mes será nada.
Me siento muy bien, es más, creo que me siento de maravilla física, mental y emocionalmente, he cerrado muchos temas, y ahora tendría que empezar nuevos, pero no se, es como si algo me dijera en la cabeza, tranqui no tengas ansiedad que algo fantástico está por pasar. Lo más curiosos de todo es que no me preocupa, porque sea lo que sea si es bueno será bien y sino tirare para adelante como siempre.
Nunca y digo nunca que yo recuerde en estos últimos años, me he sentido así. Tan tranquila y sin preocuparme mucho por mañana. Pueden pasar dos cosas, o que estoy con demencia senil y de golpe me volví loca o ¿Me sacaré la lotería el 22?
Cosa poco probable, pero en realidad es que me da igual.