Tengo ganas,,,

Tengo ganas de escribir, pero no se de que. Así que simplemente escribiré sobre tener ganas.
Yo he hecho muchas cosas en mi vida que me han gustado y que me gusta seguir recordando. Por ejemplo el viajar.
He caminado Paris, sola y acompañada muchas veces. Llegue a conocer Paris más que Madrid, teniendo en cuenta que vivo en Madrid es curioso. He ido con un amor, con amigos, con familia, sola.
Pero creo que las veces que más me gusto ver Paris, fue cuando fui sola. Me la he pateado por todos lados. Mi primer trabajo cuando aun no había terminado la facultad, fue trabajar para un arquitecto argentino Amancio Williams para el concurso de la Villete en Paris, o ciudad de las ciencias como la llaman. Me sentí emocionada cuando la vi. El proyecto en que yo participé no gano, pero ver construido el que gano, era como ser parte de algo en otro lado, tan lejos de casa. No se si puedo explicar lo que sentí.
Esa sensación la he tenido muchas veces, ver en la realidad lo que uno vio en un libro, o lo estudio, da una magnitud a la imagen que se hace realidad y es impresionante.
Eso lo he sentido muchas veces a lo largo de mi vida, cuando vi la Capilla Patxi en Florencia, cuando me perdí días y días en la Nacional Gallery en Londres, cuando me senté frente a los cuadros de Turner en la Tate, o cuando vi la pintura negra de Goya en el Prado.
Me gusta observar. En las ciudades que voy, me gusta sentarme en un café y simplemente observar a la gente pasar.
Es como conocer a la gente como parte importante del paisaje. Ver como se visten, como hablan, los gestos que tienen, los colores que les gustan, como fuman, como comen. También me encanta meterme en las tiendas, y ver cosas. Como montan los escaparates, como muestran las cosas.
Otra opción es el dibujar. Siempre me voy con un cuaderno, no es que dibuje mucho pero me siento más segura en el viaje si lo tengo conmigo.
Soy de ver tantas cosas que nunca encuentro tiempo para dibujar. Pero viaje a viaje lo sigo intentando y me gusta tener ganas de seguir intentandolo.
¿Me pasará lo mismo en Egipto?

Un día de sube y baja

Ayer tuve un día tan raro que siempre que pasan días así pienso que son como olas en el mar de la vida. (jo que poético me quedo)
Tonterías aparte, el día comenzó bien.
Tranquilo, soleado. Así que intenté terminar pronto mis obligaciones habituales, o sea sacar al perro, todo el día me lo iba a tomar para mi.
Salí temprano de casa. Me fui caminando hasta la frac, tenia que comprar un libro que había visto en la sección juvenil para mi amiga A. Le encanta Harry Potter así que pensé que le iba a gustar. Tiene una vida agitada, de mucha responsabilidad, es un año mayor que yo, pero le encanta leer libros de ese tipo para evadirse. Se relaja con ellos. Siempre que le pregunto que queres que te regale, tiene de todo. A veces se me acaban las ideas y tengo que preguntar. Ella me contesta, uno de esos libros de fantasía o algún cuento, de los que vos sabes que me gustan. Sabe que de su entorno tan acartonado, soy la única que en esto la entiende y que no me parece raro que le gusten, los demás de su círculo la mirarían mal.
Iba a tiro hecho, el otro día lo había visto, no se porque no lo compre.
Pero cuando subí a la 4ta. planta a por el libro, vi otro.
Las princesas olvidadas o desconocidas. Me lo puse a leer, y me encantó a mí. Irradia fantasía. Son todos los tipos de princesas que puede haber. Es un libro infantil, diría para adolescentes, pero esta tan bien hecho que compré ese. Me pareció muy original. (Nunca hay que dejar de ser niño)
Luego tenia que comprar otro regalo, para otra amiga pero por su cumple, que es el día 25 y cumple 40. Esto fue fácil, un par de pendientes.
Después me fui al súper, tenía que comprar café.
Me vine caminando disfrutando del sol, y me metí en el videoclub. Saque el Viaje del Emperador, que cuando la vi en el cine me pareció soberbia. Es una película documental, sobre el pingüino emperador, que es fantástica. Tardaron 5 años en filmarla, pero entre lo que me gustan a mi los pingüinos y lo bien hecha que está, cumple todos los requisitos para gustarme. La quería ver nuevamente. Por favor, si alguien tiene niños y quiere regalarle algo distinto, piensen en esta película. No se arrepentiran.
Ya cuando llegaba a casa me metí en la peluquería. Me corte un poco el pelo, porque como me lo estoy dejando crecer parecía que lo tenía onda Príncipe Valiente, cuadrado, no lo soportaba más, sino hacia algo me lo iba a rapar. Me quedo bien. Bueno a mí me gusta, que es lo único que cuenta.
Hasta ahí todo bien.
Llegue a casa y tenia un aviso del correo, un burofax.
Primera cosa que pensas, ¿un burofax, joder y esto? Falsa alarma, pero el mal cuerpo no te lo saca nadie. Estuve toda la tarde con una mala sensación.
Yo como la Ceci, también me tire las cartas vía Internet con alguien del norte, yo las tiraba aquí, y él las interpretaba conmigo desde el otro lado. Uff que cruz, la llamada del skype se entrecortaba, se relantizaba. Evidentemente ayer no era el día de la tecnología. La tirada para pensar.
Al final, llego la hora de sacar al perrito. Va el tío y se zampa una pata de pollo que encontró por ahí, con hueso y todo. Cuando llegue a él, sabia perfectamente que había echo, de tonto no tiene nada y salio corriendo. La regañina iba a ser de escándalo. Mi perro va libre por la vida, pero una cosa que tiene prohibida es comer en la calle. Me asuste, primero porque salio corriendo a la carretera, no había manera que se quedara quieto. Verdi es un perro muy obediente, pero creo que mi enfado lo acojono, y con razón.
Lo cogio un amigo que paseaba conmigo. Le cayo una buena, aun sigue acojonado sin moverse de donde se echo ayer.
Yo he pasado toda la noche preocupada. Los huesos de pollo son veneno para los perros, porque se astillan en el intestino y provocan roturas. Nunca en 11 años le he dado uno, me jodio que se zampara uno en la calle.
Posiblemente la culpa no es de él, es un perro, pero la cantidad de guarrerias que hay en la calle, lo sucias que están no me extraña. El otro día paso junto a varias lonchas de chorizo que a alguien se le cayó al suelo, las olio y paso.
Nunca coje nada de la calle. No se lo que le paso ayer. Pero ya me termino de joder el día. He dormido fatal, y sobre todo preocupada. Hoy todavía esta sin moverse, ni ha venido por su ración de galleta del desayuno. Hay un dicho que dice “para que lo cuidas, para que te dure o no te de problemas”. Pues yo le cuido para que me dure, porque es mi perro y quiero que tenga calidad de vida.
Ahora me voy a ir a dar una vuelta con él, a ver si se le pasa a él y a mi el mal rollo. Desayunaré en le Delic, a ver si vuelvo a la normalidad.