Que no soy una bruja, ein

Aunque a veces lo parezca, no soy una bruja. Y me refiero a bruja por lo que digo, pienso o hago. Del otro tipo, puede. 😛
Esto lo he pensado ante el comentario de Titobeno a lo que él considera que no pasaría mi prueba del algodón, por despistado, a lo que yo llamo “estudio sociológico” de mi cumpleaños.

A veces en la vida, uno llega a un punto que mira alrededor y tiene la necesidad de divisar e identificar a “los amigos y/o enemigos”, por ponerles un nombre.
Ojo, no me estoy justificando, solamente divagando porque a veces uno dice o hace lo que hace, para los que no me conocen.

El año pasado, en mi vida hubo varios terremotos, y las relaciones personales fueron uno de ellos. Necesitaba y aun necesito saber quien piensa en mi y quien no.
Estoy algo harta de la “hipocresía” que a veces me rodea. Pero tampoco quiero ser injusta.

Uno necesita que le demuestren que le quieren, que le necesitan. Y no hablo de la pareja, no, no. Hablo de la familia, de los amigos, de los vecinos, y por ultimo de la pareja. Esos lo tienen más fácil de saber, porque sin no estaría en pareja.
La gente ha dejado de lado la costumbre de demostrar lo que siente por el otro. La vida es demasiado dura, para que no le digamos de vez en cuando, tampoco hay que pasarse, a los amigos que les queremos, que son importantes para nosotros.
Pues a mi me lo dicen los detalles. Un llamado, para ver simplemente como estas, o algo como recordar el cumpleaños de alguien, para eso existe las agendas, si uno es despistado.

Mi amiga C por ejemplo, lleva una temporada algo baja de ánimos. Y estas fiestas cada vez que le regalaban algo, en vez de alegrarse, se comía el coco más. Lo hemos hablado muchas veces. Ella considera que una manera de decirle a alguien que es importante para ella, es cuando tiene que elegir un regalo para esa persona. Y no hablo de valor en el regalo, sino en pensar a quien va dirigido. Uno se da cuenta cuanto el regalo es pensado o es solo por compromiso u obligación.

En realidad tiene razón. Yo también odio ese tipo de regalos. Es más alguno de esa clase y de valor monetario considerable, en mi caso, han terminado en la basura.
Todos necesitamos sentirnos que formamos parte de algo, que no estamos solos en el mundo. Necesitamos que de vez en cuando nos digan que nos quieren o nos lo demuestren con lo que sea. Hasta diciéndote… feliz cumpleaños, aunque sea atrasado porque eres despistado.

Retroceder para tomar posiciones

A veces en la vida hay que dar un paso para atrás para volver a avanzar en la línea que uno se ha marcado.
Eso es lo que yo he hecho hoy. En contra lo que me había planteado, en contra de lo que verdaderamente quiero en la vida, he dicho que si.

Me he comprometido por tres meses en principio y con un tema en concreto. Yo tengo que seguir con lo que tengo entre manos, pero también tendré que ayudar con esto.
Así que cuando vuelva del desierto, en semana y media, ya quede con ellos para trabajar en un proyecto, ese tiempo.

Se que lo que peor voy a llevar es la perdida de mi libertad laboral. Pero bueno, tendré libertad de horario, y creo que cuando vean como funciono de forma independiente, no tendré problemas con esto.
Al principio, deberé hacer buena letra y cumplir más o menos un horario, sobre todo hasta que me entere de que va lo que tengo que terminar.

En este caso, no los busque yo, me han buscado ellos. Necesitan alguien de mi experiencia para sacar adelante un proyecto, creo que de un hotel, en un mes, para construir.
El otro día no se donde, sigo siendo un desastre para nombres, etc. Me acuerdo de las cosas pero no donde las leí o escuche. Pues alguien decía “en algún momento hay que dejar de hacer lo que uno quiere para hacer lo que uno debe”.

Yo no quería tener más jefes, bueno estos no lo serian, somos colegas que colaboramos. Pero después del palo del último proyecto, debo volver para atrás un peldaño para volver a subirlo. Como se dice en el arte de la guerra, volver a las posiciones anteriores para evaluar, y volver al ataque en el momento oportuno.
Todo llega. Solo hay que esperar la oportunidad para otro ataque.

Resaca cumpleañera o experimentos sociológicos

Ayer fue mi xx cumpleaños y agradezco todos los saludos y deseos dejados en el blog.
Fue un cumple distinto. Este año no hubo festeje multitudinario, que evidentemente ponía sobre aviso a la peña de que era mi cumple.
Quizás tengo últimamente mala leche, y quería hacer un experimento. No avise a nadie que era mi cumple, a ver quien se acordaba.

Ha surtido efecto. Los más cercanos se acordaron, hasta los que esta lejos pero que muy lejos. Los que yo suponía que pasaban, pues pasaron hasta que les avisaron de extranjis y tarde, al final quedaron en el límite de tiempo permitido. Pero hubo unos varios, por suerte pocos, que ni se acordaron. Dos sobre todo me ha sorprendido, malamente pero ha confirmado lo que yo ya pensaba.

Espécimen de los que yo llamo “YO-YO”, (primero yo, ahora yo y después yo). Donde son el ombligo del mundo. Caníbales emocionales, que lo único que hacen es ir por la vida chupando energía de los demás. Sus problemas son los primeros, sus cosas son las primeras, su vida es lo primero, y lo demás según les de. Si uno intenta meter un bocadillito de algo en alguna conversación con esta especie, son capaces de comerte el brazo para callarte.
Por suerte en mi vida, estos son pocos.

A uno, le llame yo, con algo de sarcasmo-mala-leche.. y le digo “ a ver.. fulano… no pensas decirme nada?” al momento salta y dice.. “joder, Lukre tu cumple” y todas las disculpas del mundo. En el fondo me da pena, porque le tengo “adoptado”, así que le puse una penalización, pues se iba a Finlandia hoy por trabajo, y le dije que me trajera mi regalo de cumple desde allí. (lo dicho mala leche, típica de una capricornio como soy, pero en fin yo soy así, a veces. :P)
Al otro espécimen, ni pienso decir nada. A ver que pasa, a ver cuando llama y si llama, que dice. Que excusa pondrá.

Yo ayer, sacando que tuve que subir a Valdemorillo (50Km de ida y 50 Km de vuelta) a ver un trabajo, y me dejaron plantada. Eso si, salve el viaje, parando en Brunete y llamando a un amiguete para desayunar. Lo demás del día tranqui. Trabajé, porque ya me he inspirado con el nuevo chalet. Salí con un par de amigas a tomar el té. Si el té, a la inglesa, pero a las 18 no a las 17. Eso si, té tome yo, las otras alcohol. Fue un buen día.
Me llamo tanta gente, que tuve que prometer que cuando vuelva de mi viaje al desierto la semana que viene, prometo hacer fiestuqui para festejar el cumple o algo que se le parezca.