Una de cal y una de arena

Pues hoy me han informado que nos venimos la semana que viene a trabajar a la plaza Colón en el centro de Madrid. Ahora voy a Las Rosas.

Lo bueno, pues en el centro, tiendas, quedar con los amigos para almorzar, cerca de casa, gente de carne y hueso. No tanto campo y naturaleza, todo el día encerrada, porque donde estamos hasta para comer tenes que ir en coche. Por lo tanto, comemos en el estudio, o mejor dicho mal comemos.

Lo malo, que no podré ir más en coche, tendré que usar el transporte público. Ni se que metro tengo que tomar. Ahora tardo 20 min., en coche desde casa, porque voy contra el atasco diario. Aunque hoy a la tarde, en la de la Coruña era impresionante la entrada a Madrid el tráfico que había.
Lo que digo, nunca llueve a gusto de todos.

Hace años que no trabajo en pleno centro de Madrid, creo que casi 7 años. Ni me acuerdo lo que es ver a la gente loca con el maletín en la calle corriendo de aquí para allá. Es más, no cojo un tren de metro en hora punta desde hace ni se sabe cuantos años.
Yo que ya soy media aburguesada esto no me mola nada. Hasta he pensado comprarme una Vespa para ir. Deja, deja Lukre.. A ver si me pasa como a la de este video con la Vespa.

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8 comentarios en «Una de cal y una de arena»

  1. bueno, cerca de casa!
    y podrás comer decentemente, que malcomer afecta mucho en poco tiempo
    eso sí, que te pongan conexión de internet!!

  2. ¿medio aburguesada? déjate de medianias, contrata un chauffeur que te lleve y te recoja puntualmente en un… vale, el modelo lo eliges tu 😉

    besos,

  3. Pues a mí también me gustaría comprarme una vespa, o una moto cualquiera, siempre me han encantado… pero como vivo a escasos cinco minutos de donde “trabajo”, no tengo excusa 🙁

  4. Como veo que eres cuidadosa, o eso creo te podría prestar la vespa, que tampoco es mía, es de Marisa. Y es de arranque a pedal.
    Y tendrías que venir a Zaragoza a por ella.
    La ventaja es que es de color negro y no funciona el cuentakilómetros (odómetro) ni el velocímetro, No sabes a que velocidad vas ni cuantos kilómetros llevas haciéndolo.
    Pero, vamos, piensatelo.

  5. uyyyyyyyyy, prepara pasta!!! trabajar en el centro dan irremediablemente “gastitis”, es decir, un afán de “gastar y gastar pasta sin parar”. jajaja, todo está a mano, y sólo un inocente paseo produce compra impulsiva 🙂

    ciudadín!!!!

    Besos preciosa!!

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