Anoche cuando dormía…

soñé ¡bendita ilusión!
que una fontana fluía
dentro de mi corazón.

suspiro)

Hay que bonito es el amor…

Y yo que casi no he dormido. Me acosté 22,30, a las 12, 30 ya había soñado con el trabajo. Me volví a dormir. A las 2 am me volvió a despertar soñando con la pelotera que tuve a las 5 con un cerrajero.
A las 3,30 am el pequeñín se subió a la cama a dormir placidamente jodiendo mi espacio vital. Me volví a dormir
A las 5 me desperté soñando de nuevo con el trabajo, con el pequeñín usándome de almohada, vi la hora, me di vuelta, moví al chiquitín para que se fuera a los pies, y me volví a dormir.
A las 7 soñó la radio. Eran las casi las 8 y no me podía levantar. El grande también se había subido a la cama a recibir los respectivos mimos matinales, y ya estaba el pequeñín dándome patadas para que no le acariciara al otro detrás de la oreja.

Hay que bonito es el amor.

Ahora me he tomado un café y vuelvo a salir para tener otra pelotera con el cerrajero.
Hasta el moño estoy,, hasta el moño…

Anoche cuando dormía
soñé ¡bendita ilusión!
que era (el puto trabajo) lo que tenía
dentro de mi corazón.

(Adaptación libre de A. Machado)

Etiquetado:

3 comentarios en «Anoche cuando dormía…»

  1. llevo el fin de semana, y lo que va de semana, conviviendo con la niña del Exorcista. “me pica, me pica, me pica…” con lo que mi horario de dormir se reduce de 3,o 4 a siete de la mañana, que es cuando la otra pide comida.
    No discutas con los cerrajeros, todos los que conozco son iguales, debe ser por las chispas de la soldadura…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: