Ayer se me ocurrió hacer un ejercicio esta semana que entra. Dejar constancia de cuantas tonterías o boludeces como quieras decir, puede mi cerebro pensar en una semana.
Yo tengo una agenda donde dejo escritas ideas o cosas que veo por ahí y me interesan, pero últimamente me doy cuenta que muchas cosas que pienso o me vienen de golpe no las escribo, así que he buscado la mini grabadora que alguna vez me compre pero que nunca use, la he puesto en funcionamiento con pilas nuevas y cinta al uso.
Posiblemente esto se me haya ocurrido pues últimamente a los dos minutos me olvido lo que había pensado. En parte me preocupa y en parte no.
Me preocupa porque no es normal, aunque se que es cansancio y del grande que uno tiene. Sobre todo emocional, y físico, uno ya no tiene 22 años. Jo, que año ese como me lo pase, pero eso mejor para otro post.
Si luego de dejar constancia durante una semana de que lo que mi cabeza piensa y se olvida son boludeces, le sacare hierro a la situación, y me planteare una buenas vacaciones y listo.
Así comprobaré que mi cerebro se olvida de las cosas porque no son importantes.
Mi abuelo siempre decía cuando alguien quería decir algo y de repente se olvidaba, que lo hacia porque no era importante.
Lo intentaré comprobar en faena.

Si como supongo no es nada más que cansancio, me iré como acción de choque 4 días a Paris a fin de mes. No hay lugar en esta época del año, que me relaje más que perder el tiempo en Paris y sobre todo visitar a los amigos que hace tanto no veo. Tengo unas ganas de no hacer nada, disfrutar del lugar, charlar despreocupadamente y sentarme en el café Napoleón a tomarme mi Kir Royale con buena compañía. (Suspiro)
Necesito calor humano cercano. Y esto lo pueden interpretar como se les de, aunque seguro se quedarán cortos.

Estos últimos años, la gente más cercana a mi corazón viven muy lejos de mí. En Paris algunos, en Navarra otros, en Argentina, en USA los demás. Que jodienda no? A veces se me hace insoportable.
Los que están en Madrid, y sin ofender, últimamente está cada uno en lo suyo, es más he intentado quedar para comer con alguien cercano hoy, porque tengo ganas de charlar de cosa que no sea trabajo y cual ha sido la respuesta? Que tienen tanto trabajo que no están para nadie, ni siquiera para mi.
La vida se va a cada momento, y yo ya estoy hartita de dejar todo para mañana.

Ves, este post al final se convirtió en una boludez mental de las mías. Tengo la virtud de empezar hablando del tiempo y terminar haciéndolo de la bolsa. Es increíble como mi cerebro encadena una idea con otra.
¿A ti también te pasa?