¿el enemigo en el portal de la esquina?

La primera vez que viaje a Europa desde América, lo hice a París en diciembre del 1986. Antes nunca había cruzado el charco.
Recuerdo las sorpresas que sentí en todo lo que veía. SI hubiera existido esto de los blogs en ese entonces, no hubiera parado de escribir.
Todo era nuevo y sorprendente. Una de las cosas que más me impresionó fue el metro y la gente que iba en él.
Teniendo en cuenta que yo no estaba acostumbrada a ver gente de color, ni árabes, era toda una novedad, con el agravante para mis sensaciones, que en el año 72 había ocurrido lo de Munich, donde un comando terrorista de Septiembre Negro, se cargo a parte del equipo olímpico israelí. Eso marco un antes y después de los ataques terroristas en este mundo.
Uno piensa, en el 11S y las torres gemelas, pero antes también hubo salvajadas, aunque no las recordemos.
Luego del 72 aparecieron un montón de películas sobre terrorismo árabe, donde siempre eran los malos, y a uno le quedaba la sensación que todos eran terroristas.
La historia y el tiempo, no han ayudado a limpiar esta idea generalizada, lamentablemente.

A lo que iba.

Yo me considero una persona plural, con mis reservas, pero no me meto con nadie. Vivir y dejar vivir es mi lema.
Aunque tengo que confesar que sigo teniendo cierto resquemor con la gente de origen árabe y su aspecto. Posiblemente por desconocimiento. Alguien me dirá, racista.
Puede que la palabra y lo que pienso, englobe esta calificación, aunque yo no me considero así, pero si lo pienso, puede que tengan razón. Y digamos que ellos en el mundo tampoco hacen mucho porque cambie de opinión, si consideramos los últimos acontecimientos. Obvio que si no se meten conmigo yo no haré nada, ni les dejare de dar la mano si me la dan, ni dejaré de ser educada con ellos, ni dejare de sentarme a la misma mesa si es lo que tercia, y sobre todo respetaré sus costumbres aunque no tenga muy claro que muchos de ellos lo hagan conmigo. Es más en las obras que he dirigido nunca ha habido por ej, un marroquí. Lo siento, pero es lo que hay. No creo que ellos respeten la autoridad de una mujer, mejor no probarlo no vaya a ser que pasemos todos un mal rato.

Toda esta pedorreta viene porque ayer escuche que los de Al-Queda ahora nos amenaza porque estamos en Afganistan. Que ellos tienen una batalla privada con los de EEUU y que los españoles, alemanes y austriacos sobran, que se vayan. Y recordé que el domingo pasado me fui al Rastro y de repente al darme vuelta no sabia si estaba en Kabul o en Madrid, porque había un señor vestido como si estuviera en Afganistan, con sus chanclas y todo y una señora o lo que yo suponía, porque no la veía detrás de una capa toda negra que la cubría y que solo se le veían los ojos, si estabas cerca. Y también recordé lo que dijo el hermano de uno de los que se inmolo en Leganes, “mato a los que nos dieron de comer y nos acogieron” o algo por el estilo.

No se si es racismo o no, me da igual. Lo que si tuve fue miedo. Acogona pensarlo de repente asi en un domingo de sol relajada como estaba. Pues si, miedo de ver que quizás vivimos con el enemigo en el portal de la esquina.
(suspiro)

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3 comentarios en «¿el enemigo en el portal de la esquina?»

  1. Pues yo debo tener un ramalazo de sangre moruna, porque en esos países me siento como en mi casa. Seré una inconsciente, pero me he paseado sola por el zoco de Alepo tan a gusto como por mi calle. Me gusta la comida, el ambiente, la decoración, la ropa (todavía uso en verano para estar en casa una chilaba finita que compré en Bagdad)…

    Y además, muchos de los tíos más guapos que he visto en mi vida eran árabes. No es que me vaya a casar con uno de ellos, pero te alegra la vista.

    Besos.

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