Parón.

Ya hice todo lo que quería hacer en casa. Tengo todo ordenado y limpio como me lo había propuesto. Ahora ya no lo toco más hasta vaya a saber cuando. Por ahora tiraré así.
Tengo un montón de proyectos para desarrollar. Algunos empezados, otros no.
Pero me pasa lo de siempre, tengo parón. Bueno yo lo llamo así. No se si lo podré explicar, pero lo intentaré.

Se que quiero hacer algo. Se lo que tengo que hacer. Lo preparo para hacerlo. Y cuando llega el momento de hacerlo me da lo que ya llamo Parón, y no hago nada de nada y se queda en proyecto.
Es como si no tuviera fuerza para saltar al otro lado de la valla que mi cerebro me impone.
Alguien me dirá “miedo”. Puede, pero no creo que sea miedo. Después de todas las cosas que me propongo como proyectos no se me va la vida en ello, así que puedo o no hacerlo. Si me equivoco no pasaría nada, no dejan de ser cosas de desarrollo personal. No es miedo.

Yo creo que va más al tema de machaque emocional pasado, el “tu no puedes hacer eso, tu no vales para eso”. Esas “tonterías” de menosprecio de cierta gente influyente en tu vida (léase familia por ej) donde nunca te han dicho “que bueno lo que haces”.
Uno este efecto lo va arrastrando y cuando quiere saltar al otro lado con una idea se queda inmóvil.
En mi, hay veces que eso no me pasa, pero en temas creativos el machaque ha sido muy pero que muy fuerte. Por ej, en temas de trabajo no ha sido así, pero he visto que ese machaque casi no ha existido, y siempre me he logrado lo que me proponía.

Es algo que no puedo evitar. Lo trabajo, lo intento desmontar, pero es algo tan metido dentro que a veces me es imposible.
La prueba más relevante para mí, en lo que estoy contando, está en un libro sobre una historia que esta parada hace 4 años. Es algo que se que tengo que terminar, tengo el final, se lo que quiero escribir, pero no lo hago. Pero lo más importante de todo es que hace 4 años que el final me lo está reclamando la hija de un amigo que se enamoro de la historia. Su padre se lo leía cada noche antes de dormir. Siempre le pregunta al padre, “papá y que paso con el elefante”. Su padre me pasa la pregunta a mi, y yo no se que contestarle porque en el fondo ya huele todo.
Para sacarle hierro a la situación, le contesto “cuando sea mayor de edad seguro ya lo tendré terminado”.

Y tiene guasa la cosa, porque el final lo tengo. Solo me falta una mitad de desarrollo aunque se perfectamente que escribir.
Yo me pregunto.. ¿Porque no lo termino?

(Suspiro)

Buena pregunta, pero aun hoy no tengo mucha respuesta. Será el ataque de Parón o quizás de gilipolles.
Me tendré que inclinar más por lo segundo me parece.

Un comentario en «Parón.»

  1. Una historia inacabada…, tal vez el final no acabe de gustarte y por eso se queda en el cajón del sastre. Quizás en algún giro de tu vida, encuentres algo inesperado, tal vez un final inesperado para lo termines felizmente y a otra cosa mariposa.

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