IPhone

El otro día recibí una llamada de New York de mi amigo R el adoptado, diciendome “te he comprado un regalo pero te haré sufrir por mala, y no te lo diré en 15 días” y poco más, pues se cortó la llamada.
Yo intenté volver a conectar para que me explicará porque me iba a hacer sufrir por mala, aunque sabia porque lo decía. Para R el adoptado yo soy como su pepito grillo personal, le meto mucha caña para que espabile en determinados temas. Eso es verdad. Antes de irse la semana pasada a NY de vacaciones tuvimos una de esas conversaciones.

Al final él casi se enfadó conmigo, cosa que se pues dice “bueno después te contare y corta“· Frase típica de decir diplomáticamente “no quiero hablar más de este tema contigo“. Yo también me enfadé con él porque no se puede esconder siempre la cabeza, que hay que afrontar y si el afrontar una situación es mandar a la mierda a todo el mundo, pues a ello.
Yo en esto soy más resolutiva que él. A veces su estilo más dialogante como se dice ahora, no está conmigo.
Cuando te topas con un cerdo/a, pues que haces? lo tiras con lo de su manada o sea al chiquero no?
Pues eso.

A lo que iba.

No le di importancia al llamado pues como ya hablé muchas veces en este blog, llevo años que nadie me sorprende gratamente con un regalo.
Pues ayer rompí la racha con esto.
Como he estado dos días en casa por estar con anginas. Aun no se porque hoy no me quedé también, en fin, el exceso de responsabilidad? la gilipollez mejor dicho.
Anoche se pasó por casa R el adoptado, para saludarme y ver como andaba luego de volver de su viaje.
Entró, me dio dos besos, saludo a mis chicos, se sentó, se le subió encima el gaucho para que le mimara, me dio un montón de pins que me había juntado de sus últimos viajes para mi colección privada y de repente mientras yo estoy distraida viendo los pins, me dice, “toma esto es para vos“, y me pone delante de mis ojos una caja negra que decia IPhone.

Si señoras y señores. Me ha traído de regalo un Iphone, sabiendo lo que me gustan a mi los cacharros. No sabia que decir. Lo primero que se me ocurrió, joder R, esto es demasiado tas loco, te habrá salido una pasta. Me contesta, desde que me fui sabia que te iba a traer uno, es por Navidad. Yo contesto, Navidad, cumpleaños y festividades varias, no te jode.

Luego nos pasamos un rato largo mirándolo, leyendo las instrucciones y esas cosas. Lo normal, para alguien con juguete nuevo como yo.
Ya no puedo decir más que hace mucho tiempo alguien no pensó en mi al comprarme un regalo. Me ha encantado. Ahora me toca habilitarlo para hablar con él ya mismito. En eso estoy.
Se aceptan colaboraciones de informáticos lectores para desbloquearlo.