Ni idea que título poner a este post…

Señor mayor, digamos sesenta largos, largos. Viene al estudio porque busca tarima maciza de jatoba para la reforma que esta haciendo. La verdulera le hace un presupuesto, y al darle la tarjeta personal con sus teléfonos, nos enteramos que es un “presidente” de una empresa de marketing. Yo investigo por Internet la empresa, y sinceramente podría ser “presidente” de su casa que daría lo mismo, su web no decía a que se dedicaba.
Pide una muestra para llevarle a la decoradora de la casa, que pasa el verano en Marbella. Ahí nos enteramos que no era para su casa sino para su novia.
Primer punto, la reforma la esta pagando él pero es para su novia. Le bajamos la tabla con la verdulera, y nos topamos un Bentley negro matrícula reciente, con tapizado de cueros claros, etc. Una pasta de coche y una pasada de bonito.
La verdulera se le van los ojos, y algo comenta. El señor se sonroja y dice algo para justificarse del cochazo que tiene.
Segundo punto, porque siempre ante comentarios envidiosos uno se excusa? Que pasa uno no puede tener un coche así? Pues si, pero el mundo es así. Pero esto mejor para otro post.

A lo que iba.

La tarima era para un piso y para una escalera. En el piso ningún problema, con la escalera entra en escena “la decoradora”. Una pija a más no poder, que tiene de decoradora lo que yo de abogada, eso si, al Señor mayor sus servicios le debe estar saliendo una pasta.
Se concluye el trabajo y vienen a la oficina a pagar el resto, peleando por supuesto como siempre para no variar, el señor mayor, su novia y la decoradora.
Su novia una joven de no más de 30 años, con el pelo frizze y teñido de rubio amarillo. Una pinta, de “girar” que no les cuento. (El que no sepa que es “girar” que le pregunte a un argentino que es salir de giro, porque es eso).Y la decoradora, lo que yo suponía de hablar con ella por fono, una pija que por haber nacido pija, ya es decoradora. Sin más comentarios.

(Suspiro)

Lo dejo aquí, porque me esta dando algo de tanta mierda. Mucha gente vive del cuento en este mundo, la decoradora la primera, seguro que tiene un maridito que le monto una tienda en un lugar estratégico y por eso es decoradora. La novia, vive del cuento del señor mayor, que espero sus polvos sean mágicos, porque sino no encuentro otra explicación. Y el señor mayor, el paganini. Otro que vive del cuento, porque vaya a saber a que se dedica en realidad, si a blanqueo de dinero o a marketing…

Últimamente me estoy topando con tanto cuento en general que juro que no doy más. Entre los políticos que siguen y siguen con el cuento de la conspiración, dándose entre unos y otros, generalizadamente. Entre los que viven ilegalmente, no pagando impuestos, hasta con jacuzzi en el baño, y quieren que el ayuntamiento les pague una casa gratis, por la cara. Entre los que ganan más en este país y tiene sociedades patrimoniales con sede en las Caimán, para no pagar impuestos, pero viven aquí como reyes. Entre los que dicen que quieren trabajar pero no dejan de hacer chapuzas que no quieren arreglar y solo quieren cobrar las facturas. Entre los clientes que exigen en un trabajo manual calidad 100% y alguna vez sin razón, de pasar la mano por una pared alicatada perfectamente y decir que tiene una ceja un baldosín de 1 mm y por eso no paga la reforma de todo el baño. Entre los que hacen bien su trabajo, pero no cobran porque otro no hizo bien el suyo y la empresa dice que hasta no cobre todo no les paga, y uno tiene que dar la cara con esta pobre gente como parte visible de la empresa, sin compartir esta forma de pago y las excusas se acaban.

(Suspiro 2)

AL final, mi madre tendrá razón, me volveré a la Argentina y viviré del cuento también ahí. Aunque ahí se justifica más porque se supone que esto es España no? O yo vivo en otro lugar y no me enteré aun?

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3 comentarios en «Ni idea que título poner a este post…»

  1. Así es España. Mucho rico por herencia y mucho listo (o lista) chupoptero. Yo prefiero no fijarme en esas cosas porque sólo te lleva a cabrearte más con el mundo.

    Hace poco conocí a una chica que no dudaba en jactarse de que sólo estaba con su novio porque este tenía mucho dinero y le daba todos los caprichos. Realmente me da pena la gente así. Es prostitución de la peor posible. Las putas de la calle al menos no engañan a nadie.

    Pasear por el filo

  2. Pues yo pienso que gente que vive del cuento la hay en todos sitios. Pero es lógico que la que tenemos más a mano sea la que más nos salte a la vista.

  3. En España hay mucha gente que vive del cuento, supongo que como en todos lados. Personalmente no les envidio, como dice Caminante me dan más pena que otra cosa, pero bueno allá ellos y su conciencia como personas… si la tienen…

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