Los perros son como sus dueños…

Eso dicen a diario, de los que tenemos perros, y algo de razón tienen Por poner un ejemplo, el pequeño mío, duerme a pata suelta las misma horas que yo. Como es mi sombra. En fin..
Pero yo también diría…”Los hijos son como sus padres”.
Los niños cuando van creciendo copian todo de los padres o de las personas que los crían. Lo bueno como lo malo, todo hay que decirlo. Pero al final somos el fiel reflejo de lo que nos rodea de pequeños o casi.

A lo que iba.

Todo esto viene porque la verdulera, me ha estado contando hoy que tiene castigada a su hija P de 14 años. Cuando pregunté porque, lo que escuche me dejo de piedra.

Resulta que la madre le ha comprado un vestido en Zara (ojo al dato), porque esta harta de comprar cosas de Dolce y Gabana o de Diesel a la niña, y esta pasa de usarla dejándolos tirados en el armario.
Pues eso, un vestido negro para la navidad. El vestido se lo probo la niña en casa, y parece ser que le dijo a la madre que era un mierda y de muy mal modo, que la verdulera dijo hasta aquí llegamos.
Ya no soporto más el despotismo de su niña, por llamarla así al tener la edad que tiene. Entrando en cólera.
Al no valorar las cosas que tiene, le ha hecho sacar todas las pulseras de Tous, todos los anillos de Tous y Calvin Klain que tiene, los pircing, la moto que le compro para ir al cole también se acabó, ahora irá en autobús y caminara para llegar a su casa 2 km por la urbanización. Se acabó el rouge de Chanel que tiene la niña o el tapa ojeras de Chanel que usa también. Y esas cosas. Le ha asignado 30 euros de paga al mes, y desde ahora se deberá apañar con eso para sus “lujos”.
Según parece la madre le ha dicho “los lujos nuestros se han ganado con esfuerzo, si tu no los valoras pues vive como todo el mundo”.

A todo esto, cuando vio que venia su marido o sea mi jefe me dice “no digas nada que E no sabe nada”. Me di media vuelta y seguí con lo mío.
Pero pensando…

La niña es como su madre, que no concibe nada que no sea de marca. Es tan alucinante con esto, que por ej el otro día compro una crema de manos de Clilnique pero que estaba de oferta. Ella no quería la oferta aunque fuera la buena, pero al final la convencido la dependienta. Me la dio a mi a probarla y sinceramente era fantástica a penas te la pasabas por las manos, estas te quedaban suaves y nada grasientas. Pues como yo dije que me gustaba. Al rato sale del baño y dice, “esta crema es una mierda”.
Todo porque la pago de oferta. Estuve a punto de decirle, “pasamela que a mi me gusto” pero pase.

Como puede una niña de 14 años usar rouge de Chanel? Yo el primero de esa marca me lo pude comprar cuando trabajaba y ya era arquitecto. Pero en fin, no criticare eso, todo el mundo se gasta el dinero en lo que le da la gana.
Pero entrar en cólera porque no te has dado cuenta que tu hija hace lo mismo que vos, lo que ve a diario y sobre todo con el mismo despotismo que habla ella de las cosas en oferta, tiene guasa.

Conclusión: Como la niña no podía sacarse el vestido, la verdulera cojio unas tijeras lo corto de arriba abajo y se lo hizo tirar a la basura.
Alucinante, teniendo en cuenta que estaba sin usar y que alguien le podría haber venido bien, aunque sea a la hija de la señora que trabaja en su casa.
Y la hermana pequeña es una más insoportable que la mayor en cuanto a estas cosa, y eso que solo tiene 6 años, pero pasa junto a ti y ni te dice hola. Con una soberbia y creyéndose posiblemente la madre.

Ais mi dios, que esperan que sean sus hijas? Tanto les sorprende? Si la madre y el padre son iguales o peores. Lo único que va a lograr con esto es tener otra pelotera con el padre, cuando se entere lo que pasa, porque P se chivará, es su ojito derecho, a ver que sucede.

Un deseo a Papa Noel: Si queres ayúdame a que me saque la lotería, pero te juro que seguiré siendo como soy. El dinero no me cambiara. Lo juro por Snoopy.

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2 comentarios en «Los perros son como sus dueños…»

  1. A mi me preocupa la expresión “vive como todo el mundo”.
    Y, es cierto los hijos repiten lo que ven. Algunos, gracias a ello nos damos cuenta de nuestros errores de comportamiento. Otros no aprenderán nunca en cabeza ajena (ni en la propia).
    El tijeretazo es una prueba más de egoísmo. “Para mi o para nadie”.
    En fin, ¿a quién dices que hay que partirle las piernas?

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