Descubriendo lo escondido

Ayer estaba boludeando, para no variar, en el trabajo. Ya he contado hasta la saciedad que mi cerebro no puede estar haciendo una sola cosa a la vez, casi nunca. Por ej, si trabajo para concentrarme más estoy viendo películas en la mitad de la pantalla del ordenador si estoy en casa, o si estoy en el estudio, escuchando música. Si me encuentro en silencio total, seguro me pongo a pensar en algo y me desconcentro.
Siempre ha sido así. Cuando estudie arquitectura, lo hice viendo la tele a la vez. Pero eso mejor para otro post. Aunque estoy segura que ya lo conté. Esto pasa por escribir un blog por más de 3 años ya.

A lo que iba.

Ayer, para descansar un poco de lo que estaba haciendo que era un cálculo de estructuras, que me agota, me puse a ver cosas en google.
A veces lo hago, pongo mi nombre o el de mis hermanos o de gente que conozco y veo en que andan. Va, les espío vilmente. Por ej, me enteré que un hermano mío se está peleando con un periodista vía cartas de lectores y respuesta en el periódico, por el tema de las papelera entre Argentina y Uruguay. Cosa que me sorprendió muchísimo pero que no me extraña para nada sabiendo lo peleón que es. Aunque me aburrió leerle a la mitad y cambie.

No se muy bien porque, se me ocurrió poner el nombre de un cuento que escribí hace mucho tiempo. La sorpresa fue cuando vi que lo han usado para un ejercicio sobre temas de psicología aplicado a la educación de niños, con ejercicios sobre el tema, y sobre mi cuento, en una página mexicana marista.

Aluciné en colores.

Lo que si, dicen quien lo escribió, pero en ningún momento me han pedido permiso, cosa que me hubiera dado igual, pero podrían haber avisado, bueno a mi ego le hubiera gustado enterarse antes.
He leído todo el trabajo para ver si era políticamente correcto, y si, lo era. Se ve que a la pedagoga que leyó mi cuento le dio tema para usarlo. Si hubiera visto que no lo era me hubiera quejado vía mail.

Cuando vi esto, empecé a buscar todos los que tengo publicados en la Web. Algunos están recomendados en páginas de adolescentes, y de cuentos en general.
Pero yo no los he puesto. Me ha llamado mucho la atención.

Lo ha hecho gratamente conste. A quien no le gusta que le hagan publicidad de sus creaciones. Me han levantado el ego un pelin, así que hoy estoy algo insoportable. (me parto) Aunque seguro mañana se me habrá pasado.

Pd: Che, maaaa, te lo dije al final lo publicaré.

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3 comentarios en «Descubriendo lo escondido»

  1. sí, eso de marcar de vez en cuando mi nombre en Google me epata cada vez: curiosio cómo una vez que metemos el pie en internet estamos pillados por todos los lados, hasta salen jirones de frases de tu blog o del de un amigo.. Orwell no anda lejos!

  2. A mí me es imposible poder hacer dos cosas a la vez, si por ejemplo estoy leyendo en internet y escuchando música, me voy más por la música que por lo que estoy leyendo y no me entero.
    No me extraña que se te suba el ego con lo de los cuentos, es una agradable noticia que seguro te hace sentir super bien 🙂

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