El codicilo de la boda

El sábado fui, a la que puedo asegurar, la mejor boda de todas las que he asistido en mi vida. Por muchas razones.
Se caso mi amiga A, luego de vivir 10 años en pecado eso si, pero bueno, nunca es tarde. Como decía el hermano del novio, parecía que este momento nunca iba a llegar. El novio casi cumple 50 ya. Boda civil pero como si hubiera sido religiosa, pues tenia todo lo que tiene que tener.
Mi amiga A, es muy fiestera, y ha sido a lo largo de estos casi 18 años que la conozco la que ha organizado las mejores fiestas, vacaciones grupales y todo evento social. Es más, muchas de sus amigas aunque no es mi caso, tienen parejas que han conocido en sus eventos sociales. Sus fiestas son legendarias, y su boda no iba a ser menos.

Ella ha sido la primera amiga que he tenido viviendo en España. Por proximidad geográfica, hemos vivido en el mismo barrio siendo vecinas también. Ha estado viviendo en mi casa un verano, y hemos viajado mucho juntas. La he aficionado al esquíe por ej. Para mi es como mi hermana pequeña. Desde el primer momento me presentó a todos sus amigos y amigas con lo cual, conocía a casi todo el mundo. Por circunstancias de la vida, sus padres han fallecido y no tiene hermanos, por lo tanto casi no tiene familia directa, esto hizo que se rodeara todos los amigos o casi, más cercanos, que en su caso no son pocos.

Casi nadie falló. Así que desde la ceremonia en el ayuntamiento había un montón de gente.
Yo no suelo llorar en las bodas, pero crease o no, en esta si. Y no una, sino varias, pues había muchos elementos que me aflojaron la lágrima.
Con esto, no se muy bien porque, pero estoy de un sensiblero de lágrima fácil, increíble. Será la edad o hormonal. No hay otra explicación.

La cena fue en el campo, bajo una carpa. Esto nos vino muy bien, pues considerando que hacia a la 1 de la mañana 12 grados de temperatura, si no hubiera habido carpa nos hubiéramos helado más de lo que hicimos. Pero bueno, el frío se contrarresto con un catering fantástico, una serenata por parte de mariachis, cosas que le preparamos los amigos, y baile hasta las 5 de la mañana.

Yo llegue a casa a las 6 AM. Como a las 10 estaba en la calle con mis chicos, a las 12 me agarro un sueñito y pensé dormir mi siesta preferida, la llamada de los bebes antes de comer. Pero hete aquí, que me volví a despertar a las 17 horas. Conclusión ayer he estado zombie todo el día, aunque feliz. Porque me lo pase muy bien, y lo mejor era que disfrutamos todos con los novios. No fueron esas bodas aburridas, que uno no conoce a nadie, y son todo familia.

Ayer mientras descansaba en el parque sobre la hierba a la tarde noche con mi niños en su paseo casi nocturno, pensaba en la boda y la respuesta de la gente.
Mi madre siempre dice que a los amigos hay que cuidarlos, y es verdad. Si tu das amistad y cariño, lo recibirás de vuelta. Ya decía el refrán, “con vinagre no se cazan moscas”.
Esta boda no hubiera sido lo mismo sin los amigos. Los del novio eran más formales, pero los de la novia, en lo cual me incluyo, mas desenfadados, hasta en la forma de vestir, lo que le dio a todo un punto más calido y relajado.
Eso si a las 4 de la mañana, ya todos eran iguales, de formalidad nada de nada.

pd: Che pedrín, menuda semanita me espera… ufff

2 comentarios en «El codicilo de la boda»

  1. koti. pues sufri al primera parte, en el ayuntamiento un poco pues estuve casi hora y media de pie, pero mis piecitos luego se acostumbraron.
    me alavaron mucho mis bonitos zapatos… 😛

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