Dulceando en la cocina

Yo no soy dulcera. En realidad me gusta el chocolate amargo y el dulce de leche. Pero esas cosas con natas, cremas pasteleras y demás, no me gustan mucho.
Cuando vine a vivir a España, recuerdo que estuve más de un año sin comer dulces, porque todo lo que había no me gustaba.
Yo para la comida soy bastante maniática, y mucho me entra por los ojos.
Con el tiempo, comencé a encontrar dulce de leche en el supermercado, y empecé a saber que comprar o no.
Otras de las cosas que desarrolle estando aquí, fue sino hay lo que te gusta, pues háztelo tu mismo.
Me he aficionado a cocinar cosas dulces para eventos. No suelo hacer un postre para mi sola, así que aprovecho invitaciones ya sean en mi casa, me encanta juntarme con mis amigas un día de lluvia a tomar el te, aunque no es muy común aquí y no lo hacemos mucho. Pero cuando me invitan a cenar o almorzar, y preguntas que llevo siempre me apunto al postre. También es una manera de hacer algo que me gusta a mí, y probarlo.

También es verdad que como mis gustos en dulces son más bien amargos o ácidos, me gusta por ej. la combinación del helado de chocolate con sorbete de limón, las mermeladas de limón o el zumo de pomelo rojo. Bastante acido.
Si me das a elegir entre una porción de tarta de chocolate y otra de limón me quedaré con la segunda. Me encanta el llamado Lemon Pie ingles con merengue italiano sobre la pasta de limón. Aunque siempre termino dejando parte de la capa blanca, en el plato.

La última vez que lo hice para un te, el merengue no me salio bien. Como se dice en la cocina “no se levantó”. Como las visitas no eran muy duchas en lemon pie, no dijeron nada, yo tampoco y repitieron porque lo demás le gusto. Pero yo no pude con él, pues sabía que no estaba bien.
De esto hace dos meses. Ayer hice otro y descubrí mi error la última vez. No fue ni la proporción, ni la pizca de sal. Fue el suplemento que use para batirlo. Lo hice con la batidora normal y no con el alambre puesto en la batidora. Me di cuenta de ello el otro día, luego de una disertación con mi madre sobre las causas de porque me había salido mal.
Ayer me salio, como dicen los franceses “magnifique”. No quedo nada, todo el mundo repitió y yo me reivindique de nuevo con el merengue. Aleluya.

pd: Che Pedrín, vemos hoy una peli¿? elige tu.

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4 comentarios en «Dulceando en la cocina»

  1. pues yo recuerdo el último que comí en tu casa, y no sé si era tan magnifique como el de ayer, pero me gustó muchíííííííísimo. además, me pasa como ati, prefiero lo ácido y ammargo al dulce, me deja mejor boca.

    oye, del de la foto, puedo servirme un trocitín, please?

  2. A mí también me encanta la tarta de limón, y me sale bastante bien. Pero el merengue lo hago a la antigua, batiendo las claras con un tenedor en un plato sopero. Se te queda el brazo medio dormido, pero me suele quedar bien.

    Yo, como Jin, también quiero un poquito, por favor.

  3. ¡Quiero uno de esos de manera URGENTE!
    Voy volviendo de a poco, si bien no tengo justificación, en mi blog puse una leve explicación (al estilo Duende Malo) del porqué de la desaparición, espero sepa disculpar mi ausencia.
    BESOS

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