El sentido común es revolucionario

Eso escuche el viernes en una conclusión de una tertulia política en la radio. Que verdad por Dios. Ni se dé que iba la tertulia, porque la pille al final, ni se quien dijo esa reflexión, pero entre la frase de los perros y como afrontan los problemas y que el sentido común es revolucionario en estos tiempos, tengo mis dos nuevos mantras para marcar esta época.

Estamos inmersos en miles de problemas de todas las índoles, y he optado por hacer como hacen los perros, sino te lo puedes comer o follar, meate en ellos y pasa. No los puedo solucionar, en más de lo que hago actualmente que ya bastante me saca el sueño. Y si para colmo los problemas son generados por personas que hay perdido el sentido común, estamos fritos. Así que para que me voy a preocupar?

Dicen los psicólogos que el sentido común es lo que “describe las creencias o proposiciones que parecen, para la mayoría de la gente, como prudentes, siendo esta prudencia dependiente de unos valores de conciencia compartidos que, permiten dar forma a una familia, clan, pueblo y/o nación.”

Donde ha quedado esa prudencia? Esos valores de conciencia que definen el sentido común? En ninguna parte. Tenerlos ahora en los tiempos que corren es verdaderamente ser revolucionario. Donde ha quedado la ética, las buenas costumbres, la amabilidad, el “sovoir faire” que dicen los franceses, o decían, porque ellos también han perdido ese sentido común.

Bueno en realidad la sociedad actual lo ha perdido. Por ej, apliquemos el sentido común a la amabilidad. Otra cualidad perdida en esta sociedad.

Ya todos sabemos lo que es ser una persona amable, pero la diferenciaré amabilidad para el escaparate o de corazón. ¿Cuál aplicas tú? Dicen los psicólogos que la verdadera amabilidad no es compatible con la falta de confianza en uno mismo o el miedo a los otros, estos dos aspectos engendran una forma de defensa que puede manifestarse en forma de egocentrismo o frialdad.

Mi amiga la francesita me decía el otro día que su profesor de tai chi era un encanto, porque siempre tenía una actitud positiva a como hacia ella los movimientos, y le daba así ánimos. SI bien le corregía, como antes le daba un comentario amable, la crítica la recibía mejor. En realidad esta persona es amable pero sobre todo es inteligente, porque sabe cómo hacer a sus alumnos sentirse bien. En nuestro día a día, se nos ha querido enseñar que ser amable o tener sentido común, y mostrarlo es ser débil. Se quiere hacer ver que los fuertes son los que más alzan la voz o los que se comportan con más agresividad. No es así, estos comportamientos ahora se sabe que encierran inseguridad y sobre todo baja autoestima.

Un jefe que grita a su personal o tiene malos modos, no tiene sentido común sobre todo porque se quiere imponer con el grito o los malos modos. Las buenas palabras, amabilidad y trato cordial, logra más que todo lo que no han querido meter en la cabeza que tiene que ser una persona para lograr el éxito. Por eso estamos donde estamos con la bendita crisis, corrupción política, inmoralidad, etc. Porque han perdido el sentido común, la amabilidad y sobre todo los buenos modales.

Porque no iniciamos otra revolución? Y retomamos el sentido común para tomar decisiones en la vida? Y si mandamos a nuestros políticos y dirigentes, a un máster en sentido común, no estaríamos todos mejor? Como esto es utópico, porque no empezamos por casa? Por nosotros mismos?

Ya lo decía mi abuelo, “la caridad empieza por casa” yo agregaría “y si el sentido común, la amabilidad empiezas a imponerla contigo mismo, verás como por empatía la trasmites a los demás, seguro te sientes mejor. Se moderno, ser revolucionario, usa el sentido común.

pd. che Pedrín, donde está el frio??

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3 comentarios en «El sentido común es revolucionario»

  1. Yo creo que el sentido común es incompatible con los políticos, porque quien se mete en ese tema sabe ya por adelantado que va a actuar según determinados intereses, suyos o de los que tenga por encima, y que serán esos intereses y las apariencias las que marcarán su actuación.

  2. muy interesante reflexión, Lú, como siempre. gracias por obligarnos a pensar a nosotros también..
    completamente de acuerdo con Kotinussa: el dinero y los intereses creados mueven el mundo, no nos podemos engañar.
    yo me apunto a la revolución interior que es, por cierto, de todas las revoluciones la más difícil.
    lo de la amabilidad es otra cosa, no creo que tenga que ver con el sentido común sino con la tolerancia, la flexibilidad y la generosidad, cualidades muy poco de moda en esta época.
    en francés, el sentido común es “le bon sens”; “le savoir-faire” es la habilidad, el oficio (y perdona por esa corrección de antigua maestra, ya me conoces!)
    besotes!

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