Exabruptos sin sentido

Luego de tantos años de publicar y hacer cosas en internet, son unos pocos los que me siguen acompañando desde sus sitios. Habiendo empezado con mi primera página web en el año 1995, mucha agua ha pasado y mucha gente se ha cruzado en mi camino en internet.

Algunos aun hoy siguen ahí, y el ciber conocimiento, se ha trasladado a la vida real, y tenemos amistad. No son muchos, pero ahí están. Otros de repente abandonaron sus proyectos, y si de vez en cuando entras a visitarlos un día de aburrimiento, ves que siguen abandonados como el último día. Como si esa persona detrás del sitio, sea lo que sea, haya desaparecido de la faz de la tierra. Convirtiendo mucho espacio en internet en cementerios de cosas abandonadas.

Muchas veces me he preguntado que ha sido de esa gente. Personas que mantenía un cierto contacto con mensajes, y que de la noche a la mañana han desaparecido. Aunque no han borrado su sitio, y siguen de alguna manera ahí.

Distinto es, por ej., el blog de mi perro grande, que ya no está con nosotros, y si bien nos hemos despedido, comentando que será el último post, no lo vamos a borrar, porque por más de 5 años ahí está sus aventuras y su historia.

Pero que pasa con los que de repente un día vas a visitarlos y, o han borrado el blog, página o lo que tenían, o han vaciado de contenido dejando solo el título y el espacio ocupado, o cosas así. En todos estos años he tenido varios casos así. Uno es el de una de las primeras lectoras de este blog y amiga, Koti, que de repente borro su primer blog por las razones que sea, y al día de hoy se arrepiente y siempre me lo comenta porque perdió todo lo que había escrito. Yo cuando paso esto, y ante la prueba que me podía pasar a mi también, puse la opción de recibir por correo lo que publico, por lo tanto si me “neuratizo” no perderé nada. Que escribir por 6 años, es mucho y hay de todo, digno de guardar.

Ahí otro lector de este blog, o mejor dicho que tenga registro yo, leía el blog antes, que con el suyo tuvo esas crisis varias veces. Tú llegabas, y ya no estaba. Ahora no lo escribe más, pero desde el 2008 está ahí.

Este tipo de crisis, que no se muy bien porque se les da a la gente, de querer borrar de un plumazo una parte de su vida, lo estoy empezando a detectar en Facebook.
El señor que he hablado en el párrafo anterior, lo ha hecho esta semana. De repente ha borrado todo su contenido y solo ha dejado su link y sus amigos registrados en su sitio. Evidentemente yo cuando lo he visto he pensado “F está en crisis de nuevo, ya volverá”. Pero también he detectado gente, como la paseadora de mi perro pequeño, que me dice ayer “me voy a borrar de Facebook”. Cuando le pregunto me dice “me aburro, no lo uso para nada”. Vale, no lo uses pero no lo borres. No deja de ser una parte de tu vida, tus fotos, tus pensamientos, de un período de tu vida. No entres y listo, por ahí te arrepentís. Pero según ella, no se puede controlar y entra luego de ver su correo.

Toda esta reflexión me lleva a pensar en porque escribimos un blog, o porque estamos en las redes sociales.

Yo, particularmente, lo tengo claro y ya lo comenté aquí. El blog es una necesidad de comunicación, reflexión, y divague. Si no tuviera el blog, tendría un cuaderno. Necesito escribir. Me resulta más fácil hacerlo así que a mano. SI para valor añadido, hay otros que me leen y comparten mi reflexión, mejor, así se enriquece mi vida de alguna manera. Y estar en Facebook es para comunicarme con la gente que tengo lejos. No tiene otro sentido. A veces, participar en algún debate por interesante, pero nada más.

Las necesidades de las personas no tienen por qué ser iguales en todos, y menos mal. Pero no dejo de sentir que a veces esos exabruptos de borrar algo sin avisar, demuestran algo de inestabilidad emocional u otro tipo de problemas que salen de lo común. La falta de serenidad espiritual para pensar antes de actuar, está clara. Porque si pensaran antes de actuar, se darían cuenta que hay más gente alrededor que lee lo que ponemos y a veces necesitan un simple chau, hasta pronto o lo que sea. No estamos solos en ciber espacio. O si?

pd:Che pedrín, vos estas ahi no?

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Un comentario en «Exabruptos sin sentido»

  1. solos, no. solitarios quizá sí. en las redes sociales, está claro que la mayoría de la gente necesitamos decir lo que hacemos, vemos, pensamos… pero muy pocos participamos de lo que hacen los demás, aunque vayamos coleccionando ‘amigos’. lo bueno es conectar con gente que se muestra pero también sabe mirar a los demás. si fuéramos menos egoístas y más generosos, podríamos aprender mucho de este mundo cada vez más amplio..

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