La dificil vida del turista

Ser un turista es sacrificado. Uno se levanta temprano, mal come, no para de caminar, de subir escaleras, de pasar frío o calor, en definitiva, tiene una vida difícil y dura.

Desde que uno planea un viaje, ya tiene la agenda llena de actividades. Causa por supuesto de un estres que cuando uno regresa, necesita otras vacaciones para quedarse en casa a dormir.

Yo soy uno de esos sacrificados, estoy de vacaciones. Escribo esto, a 13 mil km de Madrid, por supuesto para no se menos y ser otro tópico del turista, muerta de cansancio. Tengo agujetas, y sueño. Pero como dice el tango, quien me quita lo bailado?? pues nadie. Estoy en la Patagonia, disfrutando del verano austral, sin capa de ozono pero viendo unos glaciares que paraliza el habla. Eso si, mientras en Madrid nieva, aqui tomo el sol que parezco un zurin como dicen en el centro de España, sin saber que es un zurin, pero me da lo mismo.

Ya contaré más de esta vida sacrificada del turista. Solo para no dar mucha envidia. un detalle de donde estoy.

3 comentarios sobre “La dificil vida del turista

  1. Ay, Lucre, qué envidia. Llevo desde el día 23 prácticamente sin salir de casa, porque en Cádiz ha llovido tanto como yo no recordaba en mi vida. Cuando deja de llover un ratito, el ambiente es tan húmedo que es casi como si lloviera. Y el sol hace dos semanas que no aparece.

    Disfruta. Y luego cuéntalo, claro.

    P.D. Recuerdos a Lola.

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