Amigos o conocidos

Hoy me he levantado, y leyendo un titular, Lorenzo el chico que corre en moto Gp, dice que solo tiene 4 amigos. Afortunado él, pensé, otros ni eso.
Llevo días pensando en que es la amistad.

En la sociedad actual, tan competitiva e interesada, donde predomina lo exterior sobre el interior, donde se valora una persona por lo que tiene, o cuanto tiene, y no por lo que es realmente como ser humano. La amistad está vapuleada.

Todos se llaman “amigos”. Y no es así. Ya lo dice un chico como Lorenzo, que solo tiene 4, porque posiblemente ha comprendido que por su fama muchos se le acercarán por lo que es exteriormente y no por él mismo.

Hace muchos años, una vecina del barrio de donde vivo. Una señora mayor, me dijo “Lu, los amigos son esos que se han comido un saco de sal contigo”. Qué razón tenía. Muchas veces cuando la veo en la calle, como el otro día, se lo recuerdo.
Al final, te das cuenta, que los “amigos” son los que todos llaman de toda la vida.

Posiblemente los que te conocieron cuando tú eras un crío, o adolecente, que no tenias ni estatus social, ni dinero, ni fama. Donde las igualdades hacían que uno viera al otro como realmente era. Donde la envidia e interés, aun no se había desarrollado demasiado como para que estén contigo por interés.

Creo que de ahí viene la creencia que los verdaderos amigos son los que han crecido contigo. Con la edad, uno crece, y entran en juego otros factores, como la necesidad de compañía para no estar solo, la necesidad de compartir, la necesidad del otro, etc. Ya sabéis, que no somos orientales, y vivir sin apego es un ejercicio casi imposible para la mayoría, donde me incluyo. El occidental se mueve esperando una reacción siempre, sea de lo que sea.

Ese es el problema. Muchas veces por nuestras propias “necesidades” nos juntamos con gente que se dice “amigos” en seguida, o que nosotros llamamos así, rápidamente porque tapan agujeros de esa “necesidad emocional” de lo que sea.

Pero al final, solo son “conocidos” o “distinto tipo de amigos”•
Yo prefiero decir “conocidos”, porque “distintos tipo de amigos” me suena a parcelar la vida, y no creo que sea así, una verdadera amistad. Aunque conozco mucha gente, que vive más tranquila “parcelando”, no es mi caso. De ahí viene mi principal problema de toda la vida.

Si con los años, yo hubiera aprendido a parcelar mi vida, hubiera tenido menos golpes emocionales ocasionados por la desilusión provocada por el comportamiento de la gente que se dicen tus amigos. Y no como dice mi madre, esa señora muy señorona que durante toda mi vida me ha dicho “Lu, das más por el pito de lo que el pito vale”. Aun hoy me lo dice.

Nunca lo he podido hacer y no creo que ya a esta altura lo haga. Parcelar mi vida. Porque es como subir barreras para que unos no entren al otro lado. Sera posiblemente más sabio y menos doloroso, que si una parcela explota, no altere la otra. Pero la vida para mí no es eso. NI la amistad tampoco.

Si un error he cometido ha sido intentar mostrarme como soy, intentar compartir lo que soy y lo que tengo, con mis “amigos”. Pero para algunos no es suficiente.

La sensación que me queda es que “debemos comernos un saco de sal” con los cercanos para que nos conozcan, y ni así a veces lo hacen. Los amigos se elijen no se heredan ni nacen contigo. Cuando llegamos al punto, que no existe la sinceridad para sentarte frente a frente y hablar de las cosas que molestan del otro, si hay algo, me hace pensar que mucha sal aun hay que comer con esa persona. A veces es más fácil, echarle la culpa al otro que hablar si algo molesta. No es mi caso. Porque puedo tener millones de defectos y los tengo, como todo el mundo, pero no es uno no sentarme y hablar de los sentimientos con la gente que me importa.

Llegados a este punto, me planteo “vale la pena seguir cargando de sal mis arterias por esa persona que se ha comportado así?”. Esa es la pregunta del millón a responder. A veces me gusta buscar la respuesta, pero otras no me interesa.

Lo único que tengo claro al día de hoy, y es que soy menos afortunada que Lorenzo, no tengo más que tres amigas. Una está muerta, y las otras dos viven a más de 3000 km de mi casa. Los demás son conocidos, con distinto nivel de sal en el saco, pero ninguno aun lo ha gastado todo conmigo. No porque yo no quiera, sino porque muchas veces para mi pesar, la sal que queda en el saco, la tiran a la basura anteponiendo “necesidades” a verdadero afectos.

Cuando el ser humano comprenda que la vida es muy corta y que no estamos aquí para sufrir, dejara de juzgar a los otros, lapidandolos por lo que dicen o hacen, y se sentará a hablar de sus sentimientos abiertamente. Si esto sucediera más seguido, viviríamos en un mundo mejor. Pero no creo que lo vea en esta vida.

pd: ya se, he vuelto pero no os penséis que porque me levante con verborrea mental, escribiré siempre. Gracias por vuestros mensajes en el post anterior.

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2 comentarios en «Amigos o conocidos»

  1. Últimamente he pensado mucho en ello, en los últimos años mi vida ha dado muchas vueltas, y las he dado sola y ahora pienso en la que gente que hace nada era “inamovible” en mi vida y veo que la que era “inamovible” en su vida era yo.
    Y sí que tiene suerte Lorenzo, sí.
    Me alegro de leerte :*

  2. Mi hermano sí que tiene un grupito de amigos de esos, de los de toda la vida. Y lo cierto es que es con ellos con los que sigue saliendo, celebrando sus acontecimientos, etc.

    Yo tuve la mala suerte de que mis tres amigas de toda la vida se desperdigaron por España a causa de los trabajos de los maridos. A día de hoy todavía no hemos conseguido ni la más mínima convergencia. Vivimos en cuatro ciudades diferentes.

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