Solo 300 km al sur

Es increíble como en un mismo país, solo a 300 km al sur de la capital, las cosas pueden cambiar tato. Yo este fin de semana estoy de boda en Jaén, Andalucía. Solo 330 km al sur de Madrid. En la ciudad primera, luego de Despeña perros.

No sé a quién se le puede haber ocurrido llamar a un desnivel rocoso y sinuante, así, “Despeña Perros”. Luego de tantos años de vivir por aquí, cada vez que paso por acá pienso lo mismo. Sera que me gustan los perros y no puedo soportar pensar en despeñarlos. En fin, corramos un tupido velo.

Estoy en un hotel, básico, muy pero que muy limpio, y sobre todo súper barato. Pero una que está acostumbrada a viajar al extranjero, hace mucho que no estaba en un hotel así. Está bien. La gente es familiar, y encantadora, que es lo importante.
Un ejemplo. Pregunte por el wiffi porque me había olvidado el lápiz para la conexión móvil en la habitación, y me comentaron que no había en el pueblo ninguna. Cuando he vuelto al bar, que es donde estoy escribiendo esto, el chico del bar, le había preguntado al dueño, y él tenía conexión privada, pero si no había encontrado mi lápiz, me dejaba la contraseña para que la usara sin problema. Me ha parecido un detalle de parte de todos.

Había encontrado el lápiz así que no hizo falta, pero he agradecido un montón la amabilidad.

Independientemente esto, hace tanto que no salgo de Madrid, o siempre viajo al norte, que me parce estar en otro país. No solo el paisaje es distinto, sino todo. La gente, las casas, todo.

Me he enterado que aquí es un hotel que usan mucho los cazadores, por su ubicación y sobre todo su precio. Yo que estoy concienciada en contra de la caza, y sobre todo con lo que algunos hacen con sus perros cuando terminan la temporada, no me extraño que pusiera atención a los que hablaban de caza, junto a mí. Ayer entre a tomarme un café al bar y detrás mío 5 tíos me seguían, ninguno me ayudo con la puerta, a tomarse algo hablando de perros para cazar. Juro que en más de una vez me mordí la lengua para no intervenir en su conversación. En el fondo no podía culpar a esos 5 de los que otros hacen, porque no tengo ni idea si ellos llevan a cabo esas prácticas que yo aborrezco, pero si hubiera intervenido.

Aunque lo que más me llamó la atención, es que me miraban como un bicho raro. Posiblemente porque no me conocen, y se nota que son de la ciudad. Pero no sé, era una sensación rara. Diría que les parecía no solo un bicho raro de otro lado, sino que hacia una mujer en ese bar?

Ayer acompañe al novio a buscar algo a otro pueblo cercano, aun más pequeño que ni se como se llama, y me paso algo parecido. Cuando pase por una mesa al entrar en otro bar, donde íbamos a lo que íbamos, saludamos como normalmente se hace al entrar. A mi amigo le contestaron, a mí no. Tengo que decir al que no me conoce en persona, que no me caracterizo por tener una voz bajita. Quizás suave y dulce, pero no bajita.

No quiero parecer persecuta, pero he sentido “machismo”. Si señores y señoras. Hace mucho que no lo sentía. Y eso que estoy a solo 330 km de la capital de reino. Quizás porque en la capital la gente está más acostumbrada a la igualdad? No sé. Ahora estoy en el mismo bar, y soy la única mujer. Hay varios parroquianos en la barra, pero frente a mi hay una mesa con 6 señores tomando el aperitivo, y no dejo de preguntarme, y sus señoras? Cocinando para que la comidita este calentita cuando lleguen a casa? Puede. No son gente joven, por lo que no puedo decir que estarán ocupándose de los niños. De los nietos?

Todo esto me lleva a darme cuenta porque no me he casado nunca. Que difícil hubiera sido la vida conmigo. No acepto la llamada “autoridad masculina”. Ya me manejo en una profesión y trabajo bastante machista y lo soporto, pero sobre todo me soportan porque soy el jefe. Pero en una sociedad “machista” abierta, seria la rebelde con causa. Me verían con razón como un bicho raro, porque les contestaría a todos.

Sé que la sociedad es machista, pero donde yo vivo es algo solapado no abierto. Lo que hace que me relaje y me da igual. Pero a solo pasar Despeña Perros, la cosa cambia. Que no cambiara en otros países. Que me extraña que las mujeres no puedan conducir solas por ej, en Arabia Saudí. Mucho camino aun falta por recorrer en los temas de igualdad de derechos, que yo nos lo veré en esta vida y no sé si en alguna otra. No le veo mucha solución. Las cosas no tienen pinta de cambiar.

Mi Dios, en que ha derivado este post. Si solo quería hablar de lo simple de la vida debajo de Despeña perros. Cuando dicen, uno siempre viaja con su mochila emocional a cuesta, que razón tienen.

Aunque lo peor es que calor hace en este pueblo.

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