Toda disputa tiene dos puntos de vista

Cuando una amistad, relación o lo que sea, se termina, siempre hay dos versiones. Las de las partes involucradas. El problema reside cuando los demás escuchan solo una versión.

Escuchan una, porque una parte calla por respeto e intimidad, y otra larga hasta lo que no es verdad, como en campaña política para convertirse en la que tiene razón, aunque no la tenga.

Ser la parte que calla, conlleva bastante soledad, porque muchos toman partido por la parte que esta haciendo campaña política en ser la más bonita.
Se hace bastante difícil cuando tienes la sensación de que hagas lo que hagas, o digas lo que digas, no te creen.

El mal meter, la tergiversación de la realidad, el chismorreo malintencionado, hace mucho daño. Creo que no son conscientes. Y si te das cuenta, que son conscientes y lo hacen a posta, pues bienvenidos a la crueldad en todo su abanico de posibilidades.

Callar es lo mejor. Algún día, los que han estado escuchando solo una versión se tendrán que dar cuenta solos. Y si eso no pasa, pues damos vuelta la página y seguimos nuestro camino. Aunque callar conlleva también, una gran carga, porque lo que te pide el cuerpo es desparramar como están desparramando de ti. Pero si lo haces es ponerte a su altura, y no es eso.

Estas cosas cuando suceden nos demuestran, lo que la gente piensa de nosotros, el afecto que tiene hacia nos, nos ubican en la realidad del mundo. Nos ayudan a crecer como personas. Aunque jodan y vaya como.

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