Hablemos de valores

El ser humano debe tener valores, y ejercerlos no nos tiene que sorprender, ni tiene que ser noticia. Como decían hoy en una noticia sobre las radios que no pueden transmitir los partidos de fútbol, “no todo es dinero”.

Pues si, no todo es dinero en la vida, aunque nos quieran convencer de ello. Como yo digo “no se puede cobrar hasta por respirar”, aunque con el tiempo seguro llegará.

Por ej, esta semana fue noticia porque una señora devolvió una cartera con 17 mil euros entre efectivo y cheques al portador que había encontrado. Todo el mundo hacia referencia como una madre al cuidado de tres hijos, había tenido la decencia de devolver el dinero. Esto no nos tendría que sorprender, debería ser lo normal. Pero lo hace, y es noticia.

Posiblemente porque más de uno pensará “que imbécil, devolver ese dinero”. La señora hizo lo que le han enseñado, devolver lo que no es suyo. Lo que me queda es saber si el agradecido propietario, tuvo una atención con esa señora o no por su decencia. En las noticias no se decía nada de eso.

Vivimos en una sociedad que todo es producto del dinero y de las posesiones, que ya ni siquiera damos una mano o hacemos un favor desinteresado a quien nos rodea. Es un echo que se ve a diario. Todo es dinero.

Yo no soy anti dinero, me gusta como a todo el mundo. Pero últimamente muchas actitudes me dan asco. Pongo un ejemplo, instalan una moqueta, y con los plásticos de las bolsas tienen la amabilidad de ponerlos donde más se va a pisar  para protegerla, sin habérselo pedido nadie. Como quedaba la mitad de la sala sin protección, voy yo, compro plástico y cinta y la llevo a la obra. Cuando me encuentro con los montadores, les digo, “te he traído plástico para terminar de forrar la moqueta”. Me mira y me contesta “yo no pongo plásticos, no me han contratado para eso”. Me quede como una gil, pensando y quien te pidió que forraras la mitad? y terminé poniendo los plásticos yo con el electricista que me dio una mano. Será una tontería, para más de uno, pero así esta la gente ahora.

Evidentemente para mi esos dos, están marcados para siempre, y a no ser que sean los últimos montadores de moqueta del planeta, nunca más volveran a entrar a una obra mía. Soy asi de chunga. No se puede ir por la vida así. Ni todo se puede cobrar ni todo se debe regalar. Seguro que si les decía, te doy 50€ y me los pones, me decían que si.

Vuelvo a repetir que puede ser para más de uno que lo lea una tontería, pero no lo es. Porque llevo pensando o viendo detalles que no me gustan en el comportamiento de la gente. Todos pasan de todos. No existe la colaboración. Y esto no lo digo yo, me lo decía hoy un taxista que tambien me contó una historia.

Cual fue la moraleja de todo esto? que estas actitudes nos están convirtiendo en animales a todos. Porque el taxista me dijo que la próxima vez que a él le pase algo por el estilo, pasara del tema y a mi me pasa lo mismo.

Hace un tiempo pensaba y cada día me convenzo más que no se puede ser ni 100% legal, ni 100% de nada. Cuanto mejor persona quieres ser o comportarte, más te joden. Todo se mide por el dinero y reconozco que estoy empezando a hartarme con esto. .

Plural: 2 Comentarios Añadir valoración

  1. Guinda dice:

    Hola:

    No es fácil mantenerse en una actitud positiva con todo lo que se respira alrededor: la gente está tensa, parece que va sólo a lo suyo. Cualquiera diría que la gente se habría vuelto más solidaria en estos difíciles tiempos que corren.

    Para “compensar” te cuento dos detalles que me pasaron a mí:
    – hace unos seis años saqué del banco unos 700 euros (casi todos mis ahorros), para pagarle al vecino un ordenador casi nuevo que vendía porque necesitaba dinero: iba a ser mi primer ordenador. Pues bien, llegué a casa y el sobre no estaba en el bolso. Volví sobre mis pasos y lo había encontrado un empleado de una de las tiendas donde había comprado. Ya lo habían llevado a la comisaría de policía. La policía que me atendió me dijo “sabes que has tenido mucha suerte ¿verdad?”. Sí, la tuve. Volví a la tienda y pedí conocer al chico, le di las gracias profusamente y también un 10%, le traje vino de España (su favorito) y le hice un regalo por Navidad. La verdad, esa honradez no tiene precio.
    – El año pasado se me rompió la lavadora. Vino un técnico, estuvo por lo menos media hora hurgando y quitando piezas. El diagnóstico fue que mi lavadora “se había muerto”, no merecía la pena el arreglo. Me cobró 6 euros por la visita. Al ver mi cara de sorpresa me dijo que no era justo cobrarme una visita sin haber podido arreglar nada. Por supuesto, se lo recomiendo a todas mis amistades.

    Lo de esa señora es digno de elogio y espero que cunda el ejemplo. Y por cierto, el asunto de la moqueta no es ninguna tontería: yo me hubiera quedado igual de parada y tampoco los volvería a contratar. Y mira, el electricista sí te echó una mano, no todo el mundo lo hace todo por dinero.

    Un saludo

  2. Lu dice:

    hola Guinda.. pues veo que a todos nos pasa.
    Sabes,.. hoy hable con el jefe de los de la moqueta, y el que me contesto mal ya le había contado lo que le paso, porque en el fondo sabia que yo iba a decir algo. En realidad hable con su jefe por otra cosa y surgió el tema. Como sabia el chabon que había metido la pata, que su jefe me pidió disculpas antes que yo le dijera nada.. en fin, igual tienen echa la cruz.
    la honestidad no se valora, como la sobriedad, la educación, la decencia, etc. etc.

    un saludo y un gusto leerte.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *