La traición

Estoy escuchando la radio 10 de Argentina, por internet, y hoy están hablando de la traición en la vida. Me ha dado ganas de contar mi experiencia, que la he tenido como muchos, pero como no se como se hace, lo voy a contar aquí.Hace muchos años, conocí a alguien en el Consulado Argentino en Madrid, que tenia la misma profesión que yo, pero en ese momento no tenia trabajo y estaba más sola que la una. Una que es como es, le ofrecí enseñarle el autocad sin costo alguno. Durante un mes, vino a mi casa a que le enseñara. Nos hicimos amigas. Con el tiempo, en mi empresa buscaban a alguien para colaborar y la presente para que trabaja con nosotros. Al tiempo, hubo una restructuración y a mi me echaron y ella se quedo.Hasta ahí no hay problema, no era decisión ni de ella ni mía. Nunca le eche la culpa por eso. Aunque con el tiempo me enteré que ella hizo todo para que yo entrara en la convocatoria./br> Yo me busqué otro trabajo y listo. En ese momento había mucho por aquí. Por circunstancias, nos alejamos. Al año o dos, no recuerdo bien, nos encontramos y tomando un café me enteré que los arquitectos que yo le había presentado le habían dado fuera del trabajo un proyecto para que lo hiciera y firmara. Como era muy grande, busco una persona que le ayudara. Y yo pregunté, y porque no me lo dijiste a mi? No me contestó nada. Pero yo me sentí traicionada. No la ayude para que me lo devolviera, pero desagradecida es poco. No me enfadé solo con ella, sino conmigo De lo gil que había sido dándole la mano a alguien. Al final lo de siempre, pagan justos por pecadores. Nunca más me metí a ayudar laboralmente a nadie. Aunque en otros campos si seguí ayudando y los resultados fueron los mismos o casi. Gente desagradecida a tope. Nunca más. La traición en una relación donde existe afecto, como entre amigos, o hermanos o lo que sea, duele. No por el dinero, porque este va y viene, como digo yo siempre, sino por la actitud. Mucha gente va por la vida recibiendo de los demás cosas, ayuda o lo que sea, y no están dispuestas a devolver nada. Viven creyendo que los demás están obligados con ellos. Que equivocados están. La moraleja es en mi caso, que luego de todas las traiciones que he sufrido que han sido varias, ahora es mucho más difícil que yo me plantee dar una mano a alguien. Lo siento, pero así es de dura la vida. Ya no me fío. Siempre recuerdo lo que mi sobrina me decía “así es la vida, el que no te caga te olvida”. Lo que yo ahora digo es “el que me cagó, yo lo olvidé”.

Plural: 2 Comentarios Añadir valoración

  1. Tbo dice:

    Cosas así suelen pasar en todos los ámbitos y profesiones, pero bueno mi consejo es que sigas confiando en la gente, con la precaución necesaria claro, ya ves que en esto de la pela (Euro) y de los proyectos profesionales, no se casa nadie. Lo que hagas, ayudar si te apetece, hazlo sin esperar recompensa, pero que no te perjudiquen. Así no te rebotaras. Tal vez sintió celos profesionales.

  2. Tbo, esto que conté sucedio hace muchos años, y yo he dado vuelta página. Lo recordé al escuchar la radio. Todos hemos tenido traiciones en nuestra vida, es ley. Nadie se salva. Lo que si aprendí, es que ahora no me siento obligada a ayudar a nadie que yo no quiera. las obligaciones morales se han acabado. un bss

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