Con los años, y mi estilo de vida, he aprendido que cuando reflexiono o aconsejo en algo, donde primero lo aplico es en mi propia existencia. Porque lo hago convencida de ello.  Hace varios años, reflexionaba sobre la teoría del vació en la física. No porque sea un cerebrito, aunque algo friki si que soy. Sino porque estoy totalmente de acuerdo con ella.

A que me refiero con la teoría del vacío? Por supuesto no a la explosión primigenia que dio origen a nuestro universo. Eso se lo dejo a los del CERN. Sino a dejar partir las cosas caducadas o que ya nos nos sirven, o los recuerdos negativos, o todo lo que ocupe lugar para dejar “vació” y así experiencias nuevas van a entrar.

Esa generación de “vació” para permitir que cosas nuevas entren, la tienes que aplicar en dos supuestos..

1)Tienes el hábito de juntar dinero sólo para no gastarlo, pues piensa en el futuro podrá hacer falta.
2)Tienes el hábito de juntar y guardar objetos inútiles, ropa, zapatos, muebles, utensilios domésticos y otras cosas del hogar , creyendo que un día (no sabe cuando) podrá precisar de ellos?

Pues si cumples uno o los dos,no lo hagas, es anti-prosperidad. Dicen los “gurus” del buen rollito. Y agregan…

“Es preciso crear un espacio, un vacío, para que las cosas nuevas lleguen a tu vida. 
Es preciso eliminar lo que es inútil en ti y en tu vida, para que la prosperidad venga. 
Es la fuerza de ese “vacío” que absorberá y atraerá todo lo que tu quieres. Mientras tu estas material o emocionalmente cargando de cosas viejas e inútiles, no habrá espacio abierto para nuevas oportunidades.
Los bienes precisan circular. Limpia los cajones, los armarios, el cuarto del fondo, el garaje dé lo que usted no usa más. La actitud de guardar un montón de cosas inútiles amarra tu vida.
No son los objetos guardados que estancan tu vida, sino el significado de la actitud de guardar. Cuando se guarda, se considera la posibilidad de falta, de carencia. Es creer que mañana podrá faltar, y tu no tendrá medios de proveer sus necesidades.
Con esa postura, tu está enviando dos mensajes para su cerebro y para su vida:
1º… no confía en el mañana
2º… crees que lo nuevo y lo mejor NO son para ti, ya que te alegra con guardar cosas viejas e inútiles.
Tira lo viejo que no te sirve, lo que no usas, lo que perdió el color y el brillo y deja entrar lo nuevo en tu casa… y dentro de ti mismo””

Pues en realidad tiene razón. Hace muchos años alguien me enseñó que de vez en cuando se debía abrir todas las ventanas de la casa, todos los armarios, hasta lo de la cocina y dejarlos así, para que corriera el aire, mucho tiempo. Así se limpiaban las energías estancadas de los rincones, que son fuente inagotable de negatividad.
Con lo años supe que esto es un ejercicio para tener un feng shui bueno en casa.

Si todo lo que conforma la materia es energía que une las partículas dando forma a lo que nuestros ojos dicen que son cosas, la energía de los espacios existe y funciona. Dejarla estancar no es bueno. Principio básico de la física cuántica.

Así pasa también con la cosas de nuestra vida.

Este teoría la he aplicado de nuevo este fin de semana. Hacia días que veía un chatarrero que pasaba con su furgoneta por mi puerta. Ayer le pare y le ofrecí, varios aparatos eléctricos que ya no funciona, o lo hacen a medias comos dos equipos de música. Pues los viene a buscar el lunes, y yo, que los apile en la puerta ya, hice un espacio donde estaban, cogiendo polvo, que  posiblemente no voy a llenar, pero si lo que estaba compacto y agobiaba, por suerte, tiene más luz.

Con todo esto, y lo bien que me ha sentado hacerlo, tengo que darte un “humilde” consejo, con cosas que todos estos años he aprendido sobre esto, a saber…

-Si abrís un armario y ves ropa que llevas más de 5 años sin usar, regalarla o tirala, seguro no te la volverás a poner.
-Para que juntar libros en la biblioteca que nos gustaron pero que ya no volveremos a leer, pues donalos a una biblioteca para que otros los lean y disfruten como vos. 
-Para que atiborrar los armarios de la cocina con latas o paquetes de cosas de comida que al final tiraras por caducado. Mejor planifica la semana y compra lo que necesites, ahorraras y no despilfarraras.
-Olvídate de el “no tengo que ponerme”. Seguro que entre esa ropa que llevas 5 años sin usar, algo habrá. Hace falta tener tanta ropa, zapatos, bolsos? Para que, sino se puede poner todo a la vez.
-Ahorrar esta bien, pero no te pases. Para que, para dejarle a tus herederos si un día de repente la palmas? Disfruta de lo que tenes, hoy y ahora. El mañana es incierto. El pasado ya pasó.
-No vivas de recuerdos, cuando eras feliz, o cuando eras más joven, o cuando eras así o asas. Vive para generar nuevos recuerdos.
-Cuando mueras, no te llevarás a la tumba nada material, en realidad tampoco nada espiritual, porque no te vas a enterar que te has muerto. Conoces a alguien que haya vuelto a contarte, sabes que me morí?
-Ya lo dice el saber popular, “el cementerio esta lleno de imprescindibles”. 

No estamos en esta vida, ni para sufrir, aunque es innato en el ser humano, ni para tener solamente obligaciones, ni para solo trabajar. Estamos aquí para vivir, para disfrutar, para compartir, para amar aunque sea a nuestro perro. Busca el equilibrio de las cosas. Entre el quiero y no puedo. Entre el hoy y el ayer.

Que la sensación que tenemos del transcurso del tiempo es relativa, y se va a acelerando con los años que cumplas. La vida al final, es demasiado corta.

-Sobre todo aprende a decir NO. Todo no se puede abarcar. La línea del medio para caminar siempre es la más rentable a mediano y largo plazo. 

Aunque tengo que reconocer, que lo de los libros aun esta esperando. Pero esto es más por pereza que por otra cosa, pero ya llegará. Y el decir NO a todo, aun no lo he aprendido, pero creo que pronto lo tendré que hacer a los golpes.