A veces es bueno no olvidar

Como todo 26 de diciembre me he levantado recordando a esos miles de personas que murieron por el tsunami. Un recuerdo sentido y una oración.

Muchos puntos de inflexión en la vida de una persona suceden. Algunos son por suerte ajenos a nuestra vida cercana, porque no nos toco directamente, pero no por eso son menos impresionantes o dolorosos. Dejan marca igual, porque ya sea de la madre naturaleza o del hombre, son shockeantes.

Del tsunami no me olvidare nunca,  pero tampoco del 11M y esa victima numero 191, que no murió pero que quedo en coma, siendo aun hoy una victima silenciosa. Siempre me acuerdo de ella, no de los que murieron que también, sino de alguien que no se quien es, pero que yo centralice mi dolor por ese día, simpatizando y colocando una marca, con su silencio en mi vida también para siempre.

Quizás hoy me he levantado reflexiva, pero cuantas cosas en la vida dejan marca en nuestro cerebro, convirtiéndose en recuerdos recurrentes como los de hoy. Seria bonito que solo fueran recuerdos de luz, de risas, pero la vida es como es.

Por negar lo pasado no lo vamos a borrar de la memoria.

Lo que tenemos que recordar es que en un instante todo puede dar un vuelco y marcar un antes o después, para bien o para mal. Un instante que como dice el I Ching es un trueno, un terremoto, algo que deja huella para siempre.

Muchas veces no somos conscientes de esto, y pensamos o no, que nuestros actos no dejan huella, pero que equivocados que estamos. La dejan, como hechos ajenos a nosotros pero que pasan cerca.

Ayer le decía a alguien, porque te sientes culpable por alguien que se han ido hace muchos anos y no te ocupas de los que están aquí aun. Para sentirte también culpable cuando no estén?

Mirarse el ombligo, echándole la culpa siempre a los demás, es lo mas fácil. Pero, según mi humilde sabiduría, no creo que sea sano para nadie. Ni  para unos ni para otros. Para unos porque sufren un silencio doloroso y para los otros porque nunca tienen  paz.

Pero en fin, como muchos de mis post en este blog, de una reflexión o pensamiento, deriva en un mar de letras que posiblemente solo entienda yo, pero así funciona mi cerebro.

Retomando el inicio del post, una oración y recuerdo sentido por todos los que murieron ese 26 de diciembre de 2004.

Etiquetado: / /

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: