Nuevamente pasando revista a casi década

Dicen que el tiempo pasa y nos vamos poniendo viejos. En mi casa es así. Ha pasado otra década, o casi, y yo este 2019 redondeo las seis en mi vida. Wow, mejor no pensarlo, pero para seguir con la costumbre de recordar o pensar en el atasco, veamos desde el 2010, que fue el último, que paso en mi vida.

El recuerdo anterior lo puedes leer aquí, así tienes el compendio completo.

2011 – El año del testamento vital. Pues si, tomé conciencia de que si uno vive solo, tiene que tomar decisiones cuanto esta bien. Me costó, pero lo hice. Firmé el testamento vital. Para que seguir si uno queda vegetal? Ojalá la ley de la eutanasia se haga pronto. Yo no me quiero morir, pero uno no tiene la vida comprada. Hay que pensar en el día de despumes que dejemos a los demás cuando ya no estemos aqui, cuando estamos. Organizar es fundamental. Este año, fue en parte de viajes, fui a New York y a Malaga. En ambos me lo pase muy bien, como no podía ser de otra manera no? Por suerte, si me pongo a pensar, todos los viajes que he hecho en mi vida, han sido buenos.

2012 – Se iba a acabar el mundo, y aquí seguimos. No escribí mucho el blog este año. Estuve algo dispersa, pero había que recuperarse del susto del fin del mundo no?

2013 –Otro año que escribí poco el blog. Solo una decenas de post en el año. Curioso. Fue una crisis de escritura. Ahora tengo ganas de escribir todos los días, no lo hago por no agobiar. Pero ese año, no. Lo mejor de este año fueron mis dos semanas de vacaciones con mis perritos en Galicia. Me lo pasé en grande, tengo que volver.

2014- Este año el blog, cumplió 10 años. Y ya era como una vida. Comencé con la buena costumbre de escribir más. Más reflexiva. Alguno de los mejores post de este blog, los escribí ese año.

2015- Año prolifero de reflexiones. Ya encontrando mi rubo, pero no a Ruben. Aun hoy, que escribo estos recuerdos, sigo pensando en el misterio del tal Ruben. Creo que a esta altura me acompañará toda la vida que me queda su misterioso recuerdo.

2016 – Tuve que resolver un tema familiar, que no esperaba y me lancé a la aventura con algo de inconsciencia, tengo que reconocerlo, vendiendo mi casa soñada, que pensaba que era la definitiva, para comprar otra con un estilo totalmente distinto, incluido el barrio. Me costó mucho el cambio. 4 meses de obra, para mudarme a otra vida. La adaptación fue dura el prime mes. Ahora a la distancia, veo que todo lo que paso, era porque era lo que tenia que ser. Muchas veces una se obceca con una idea, y la distancia del tiempo le demuestra que el cambio era para mejor. En un primer momento se me cayo el mundo. Pero todo encajo por si solo, sin caso darme cuenta, y una tras otra se soluciono todo. Sin darme cuenta muy bien como. El universo me lo tenia reservado. El cambio era para mi. Ahora vivo en una casa con sol todo el año, por su disposición. Ningún día sin sol, ni siquiera en invierno. Y sobre todo calefacción central. Todo un lujo.

2017 – Un año donde lo viejo y lo nuevo, se trató de perros. Mi Gaucho se me fue en pleno cambio el año anterior, si bien fue repentino, el peque ya tenia 10 años. Pero este año perdí en un mes a Pampa, mi perrita. De golpe por un tumor agresivo pero con solo 6 años. La perdida de ambos dos tan solo con un año ha sido muy duro para mi. También tuve un rapto de solidaridad, y me traje a casa a Mirtha una perrita para buscarle una casa, que apareció en Cuenca abandonada. Me ha costado año y medio de peleas, entrenamientos, disgustos, para educarla. Porque su energía era contraria a la mía, ha sido una lucha de poder. Pero ahora esta con la familia ideal para ella, con niños que la adoran. Es al reina de la casa. Lo que hice, de tenerla hasta buscarle una casa, no lo hago más. Nadie ayudo en nada, ni en apoyo moral. No estoy capacitada para esto. Eso lo tengo claro.

2018 – Fue el año de los reencuentros. He reconectado con gente que no se muy bien porque nos dejamos de ver. Gente que conocí hace más de 20 años, que eramos amigos, pero por circunstancias nos alejamos. Me ha alegrado mucho hacerlo. Ahora seguimos o nos volvimos a ver y hablar como si nada. Salvo uno, que si conectamos pero ha puesto distancia él, que es mi deuda pendiente para el 2019, poder quedar para tomarnos un champangcito y brindar por la vida. Yo para dar gracias y él sobre todo, por seguir vivo, porque estuvo a punto de no contarlo.

También entro en mi vida el Sr. Spock, otro Shith zu. El gordo que en noviembre cumplió un año, es mi perrito. Ahora somos él y yo. Y estamos bien.

2019- Dios proveerá, o será lo que el universo decida que hacer. Porque como sabéis, soy una convencida que no hacemos lo que queremos, sino lo que nos dejan.

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2 comentarios en «Nuevamente pasando revista a casi década»

    1. somos felices a nuestra manera, como siempre, y el 2019 traerá lo que tenga que ser.
      En cuento a ti… que sigas en la brecha como hasta ahora con tu creatividad a tope… a por ello.
      feliz año nuevo.. bss

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