Uno a veces, o muchas según como se mire, llega a un punto en su vida que debe tomar una decisión que puede cambiarla. Son esos puntos de inflexión donde el camino que tomes, te llevará por algún derrotero del que no eras consciente antes, o no querías ver.

Cuando se debe hacer eso, uno tiene miedo de equivocarse. Evidentemente, nadie te pone un arma en la sien y te obliga, hay que hacerlo por las circunstancias y listo. Pero qué difícil es llegar a una respuesta a nuestros reclamos

El miedo a llegar a ese punto, nos paraliza. Bueno a mi me paraliza. Mi cabeza se convierte de repente en un borbollón de ideas, mensajes, palabras que quieren conjuntar para tener la mejor respuesta. Pero se me hace difícil, muy difícil, por ese temor a equivocarme.

En la vida, nos enseñan que debemos ser personas de éxito infinito. Y no es así. Por suerte estos últimos años, se ha aceptado la equivocación o el error, mejor en muchos ámbitos. Se lo ve como un aprendizaje, y que la próxima vez lo harás mejor hasta lograr esa perfección que la sociedad busca.

Y se agradece.

Pero para la gente de mi edad, que se nos exigía tanto tener éxito, cumplir los cánones, hacer lo que se debía en vez de lo que se quería. Es muy difícil superar ese umbral de una decisión importante, sin sentir miedo.

Si la vida te da cosas, debes cambiar. Si la vida te quita cosas, también debes cambiar. Siempre debes evolucionar. Aunque eso suponga, pasar por el miedo de tomar una decisión importante. @lucreziarrias Clic para tuitear

Así que mi mejor consejo para este día, previo al fin de semana y para pensar es…

Vive, ama, desperezate y si tienes que tomar una decisión importante para tu vida desde este momento hacia el futuro, sigue unas pautas, como ser…no te precipites, evalúa los pros y los contras, si es con un papel adelante y en varios días mejor, porque con el paso del tiempo verás una variación en lo del día anterior, porque las cosas o los puntos de vistas evolucionan en el tiempo. Nada se puede quedar estancado.

Tomate un tiempo para la decisión. Vete de vacaciones y al volver veras las cosas distintas. O tomate un tiempo para ver cómo lo ves en unas semanas. No hay mejor cosa que el paso del tiempo, que hace que las situaciones evolucionen y se vean de otra manera. Son como la vida, que madura con ese tiempo que avanza.

Las decisiones en caliente no funcionan. Y si al final te equivocas, hazte de valor, y apechuga con ello. Que solo te importa a ti mismo, y lo que digan los demás, a freír churros.

Te aseguro que en estos meses me he dado cuenta, que solo importas tú. La familia, los amigos, los demás,  te querrán, no lo dudes, sino no estarías en sus vidas, pero en el fondo y sin acritud, pasan de lo que es importante para ti, porque ellos ya tienen sus propias decisiones que tomar.

Imagen vía @ Alexey Bednij