Wow, menuda sentencia. Muchas veces, si prestas atención a lo que escuchas, lees o ves, las circunstancias te dan frases como la de este post. Una sentencia sin mucho que cuestionar, con personalidad propia y contundente.

Yo soy de esas personas que presto detalle a todo lo que veo, escucho o leo. Es más hace años tengo una libreta, donde anoto frases de libros, o revistas que me gustan. Esta idea la escuche en una novela de la tarde que estoy viendo en la tele. Todo es fuente de sabiduría, no?

Es muy cierta. “La única manera de curar el dolor del alma es seguir viviendo“. No importa el nivel de dolor, te costará más o menos tiempo, pero transcurriendo la vida, o sea… viviendo, es como se cura el alma.

"La única manera de curar el dolor del alma es viviendo" @LucreziArrias Clic para tuitear

Eso es una verdad como que existen las catedrales. Si lo piensas un poco, verás que la mayoría de las veces,  el dolor a una pérdida, a un problema o lo que sea que nos lo produce, nos encierra en nuestro mundo. Nos aparta de la cotidianidad de la vida. Porque nos sentimos seres rotos, “víctimas” de ese dolor, o “culpables” de él.

No es así. Es una de las “crisis” que pasamos, y de las muchas que pasamos durante nuestra vida. Que solo curaremos, siguiendo adelante con nuestras cosas. Intentando buscar curas emocionales con el día a día. Caer en el pozo del dolor, no es bueno, aunque es inevitable que siempre sea lo primera que nos sucede, ante el dolor.

No pasa nada. Todos lo sentimos. El punto está en que algunos se “levantan” de ese dolor más fácil que otros, que necesitan ayuda.

 Tampoco pasa nada. Lo importante es no quedarse en el fondo de ese pozo de dolor. Lo principal, es salir viviendo por nuestros medios, o pidiendo ayuda. Todo vale para superar la crisis que produjo ese dolor. 

Así que mi consejo de hoy es…

Vive, ama, y si has caído en el pozo del dolor, mira para arriba empieza a escalarlo por tus medios o pidiendo ayuda, pero ve la claridad que ilumina salir de ese pozo, viviendo. Poniendo toda tu energía en eso, en intentar cerrar esa oscuridad que te produce el dolor emocional, con paciencia, energía y aceptando las cosas buenas y luminosas que la vida seguro te brinda o te brindó o brindará. La vida son ciclos, que superamos con nuestra actitud hacia ellos, ya sean buenos o malos.

No te regodees en el dolor, en tu propia oscuridad. No sirve de nada. Vive, pasito a pasito, intenta salir de nuevo al ruedo, como dicen  por ahí. La claridad, el amor y la vida te está esperando, seguro. Vive.

Imagen via  alex-quisite.tumblr.com