Impotencia a la vulnerabilidad online

Esta semana he sido víctima de la vulnerabilidad que se tiene en el medio digital. Alguien se ha hecho pasar por mi, con mi compañia de telefonia, haciéndose con mis datos más sensibles y con ello me ha hackeado el teléfono y ha entrado a mi cuenta de banco online.

No voy a entrar en detalles, pero me ha hecho un estropicio. Podría haber sido peor que una usurpación de identidad, podría haberme robado dinero, pero por circunstancias que creo que sucedieron porque tengo un ángel de la guarda, me enteré y pude parar el proceso de desvalije, que estaba sucediendo. Mejor pensar con pensamiento mágico, que pensar en la inseguridad real que tenemos y que no somos conscientes al 100%.

De todo esto, me he quedado hecha polvo emocionalmente, sintiendome aun hoy impotente, vulnerable y sobre todo con mucho miedo. Donde lo que pasa alrededor con el coronavirus no ayuda para nada.

LLegados a este punto, de estos días de locos en mi vida, saco varias conclusiones, que comparto.

1- la tecnología se agradece y ayuda, pero nos hace vulnerables a muchas cosas y no nos damos cuenta de ello hasta que pasa lo que pasa. En mi caso, he vuelto a hace 5 años, donde uso el ordenador con todas las medidas de seguridad necesarias  que estos años les han dado. Y la modernidad del movil se la dejo a los “millennials”, con todo mi cariño. Se acabó de usar el móvil para todo. Es un retroceso, lo sé, pero me siento más tranquila porque lo controlo.

2. las aplicaciones financieras con datos sensibles, se han acabado en mi móvil. Para siempre. 

3- No me fio más de la tecnología, porque no he lograda que la “supuesta” tecnológica a la que le pago rigurosamente lo que me cobra por mes por usar sus servicios, me diera una respuesta para que esto no volviera a suceder. No ha aportado ninguna solución técnica, solo se ha disculpado verbalmente, como si eso me sirviera de algo. 

4- La parte emocional de toda esta situación, ha logrado que viva estos últimos días con mucha angustia y ansiedad, sumado a la impotencia de la situación. Paso olímpicamente.

Tengo la sensación que esto no ha acabado, que haga lo que haga para protegerme mi intimidad se vulnera por falta de seguridad que no es de mi parte, sino de los que me dan el servicio. Es bastante acuciante la sensación de desamparo.

Lamentablemente esto está pasando en muchos aspectos de la vida. Nos están dando por todos lados, como diría alguien. 

Como se lucha contra eso? posiblemente partiendo a las Salomón a pintar como hizo Gauguin, sin móvil ni tecnología. Eso sí, si el cambio climático no hace que siga subiendo el nivel del mar, y las inunde.

Porca miseria….  hasta para eso.

nota del autor: Por si alguien se pregunta, qué empresa tiene estos problemas de seguridad con sus clientes, y después se queja que los pierde es Vodafone España- 
 

Un comentario Añadir valoración

  1. Sandra dice:

    Ufff que malas noticias. Ojalá lo resuelvas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *