Esto no es pobreza, esto va más alla

Mañana damos en Madrid, otro paso para adelante, a lo que se llama “nueva normalidad”, pasamos a fase 1. Y todos están expectantes. Unos porque tienen unas ganas locas de hacer más cosas en la calle, luego de más de 60 días confinados. Otros porque sienten, que la gente está temeraria, y que habrá un rebrote del virus porque esto no ha pasado aun. 

Yo me encuentro en el medio de ambos.

Me siento en el medio, porque quiero salir y hacer más cosas, sobre todo ir a un museo o encontrarme con alguien. Pero a la vez, tengo miedo o falta de perspectiva de lo que puede pasar, si esto se vuelve a desbocar.

Que nos tenemos que acostumbrar que muchas cosas no volverán a ser como eran, es algo que se cae de maduro, por mucho tiempo aunque haya personas alrededor que siguen pensando que no va a ser así.

Lo que sí, me encantaría saber a qué llaman “nueva normalidad”. Nueva normalidad, por la distancia de seguridad, o por usar mascarillas o porque?. 

Estoy convencida que el ser humano tiene  la habilidad de acostumbrarse a distintas realidades según caigan en su vida. Y esta vez no será distinta. Nos acostumbraremos, como lo hemos hecho hasta hoy a estar encerrados más de 2 meses, a teletrabajar, a vivir niños, padres y abuelos, en la misma casa y al mismo tiempo, como si estuvieran de vacaciones de verano, etc, etc. Nos acostumbramos a todo lo que nos pongan por delante. Con mayor o menor resultado , pero al final lo haremos. 

Lo que sí tengo claro, es que nadie sabe cómo será esa "nueva normalidad", y teorizar sobre ella, me parece una reverenda tontería. @lucreziarrias Clic para tuitear

Cuánta cháchara he escuchado últimamente, sobre todo. Cuanta falta de empatía he visto en los distintos colectivos, como si fueran el ombligo del mundo y lo único que importaran fueran ellos  y sus problemas. Como si todos los demás no tuviéramos la misma situación. Cuanta queja he escuchado a diario, eso sí, catastrofista a más no poder, solo para ellos.

Lo que no he escuchado, o lo he hecho poco, ha sido esa gente que el primer mes de cuarentena ha aguantado porque tenía aún algo de dinero, no mucho pero tenía, pero el segundo mes ya no pudo. Sin siquiera tener para comer. De llegar a perder su casa, su trabajo y tener que pedir caridad. 

Que me importa a mí, si los ingleses o alemanes vienen en verano. Que me importa a mí, si un restaurante de moda puede abrir la mitad de su aforo. Que me importa a mí,  sí abrirán las piscina o podre ir con los amigos a tomar algo.. etc, etc. Si yo he tenido recursos para pasar esto, ellos tendrán más, seguro.

Lo que sí me importa, escuchar a esa señora con dos hijos, la cual se ha hecho cargo Cáritas, porque ella no podía más y no tiene ni siquiera esos 40€  que cuesta una conexión a internet, para que sus dos hijos puedan seguir la escuela y no se queden rezagados. Eso sí me importa y mucho.

Puede parecer una frivolidad que me importen que no tengan para internet, pero no lo es. Porque si lo piensas, y esos niños no pueden seguir la escuela, a futuro se descolgarán del sistema, sin educación o rezagados de oportunidades de salir adelante cuando sean mayores.

Esos si, gracias que vivimos donde hay instituciones como Cáritas, o los grupos de ciudadanos que se han organizado con comedores o el banco de alimentos donde se dan ayuda a gente que antes no lo necesitaba. Porque antes de esto, tenían trabajos, malos pero  podían vivir, con lo justo.

Entonces, sinceramente, que me importa a mí las vacaciones, o las terrazas, o los restaurantes, si hay gente que no tiene para comer o para estudiar. 

Alguien pensará, porque lo he escuchado, “siempre ha habido pobres”. Pues sí, siempre los ha habido, pero esto no es pobreza, esto va más allá. Porque hay gente que lo ha perdido todo, y le da mucha pero que mucha “vergüenza”, tener que pedir. 

Cada cosa en su justo momento. Ya habrá tiempo que nos importe si hay turismo internacional o si podemos ir a un restaurante abierto en su totalidad, o lo que sea. Ahora toca otra cosa, y paso a paso. 

Así que a ti, te digo.

Vive, ama pero también ponte en su lugar, por una vez. Ayuda como puedas. Devuelve un poco de lo que tienes a los que no, de la manera que puedas dentro de tus posibilidades. Empatiza. No acumules más Karma con la indiferencia. Porque hoy no te toco a ti, pero puede que si hay un rebrote de la pandemia, no tengas tanta suerte. Porque esto, no es pobreza, esto va más allá

imagen Crédits : Mohanad Shuraideh

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