Crónica dominguera: La diferencia de 46 grados en 15 días.

Hoy termina el primer mes del año 2021. Y recordando a Turchin de mi primera crónica donde decía “2020 pondría a las sociedades occidentales al borde del abismo: también ve muy probable que en 2021 den un (¿irreversible?) paso al frente, precipitándose al vacío.” Ya no cabe la duda que tenía razón, lamentablemente. En un mes hemos tenido la peor nevada en 50 años, una ola de frío y luego calor, que ha hecho que la temperatura tuviera una variación de 46 grados en 15 días, cientos de terremotos en Granada por noseque unión de las masas tectónica europea con la africana, 5 borrascas ciclónicas, una tras otra, y más y más. Y han pasado solo 31 días del 2021.

Se ve que viene cargadito este año. Y recién empieza (suspiro). El otro día whatsappeando con alguien, porque ahora se dice asi, lo que antes era chatear, me dijo que quería pasar directamente al 2022. Ay niña, y lo que queda. Ojalá pudiéramos elegir cuándo y cómo vivir. Lo podemos medianamente manejar, pero no lo controlamos. Cada día podemos controlar menos cosas.

Miren sino lo de las vacunas. Al final como todo en este mundo, era solo un tema de dinero. ¿Porqué Israel vacuna tanto? porque pago el doble por dosis y garantizó el abastecimiento. Pobres los países pobres. Tendrán las vacunas vaya a saber cuando. Me río cuando escucho la negociación de la Comunidad Europea  con este tema. Y sin ser políticamente correcta, porque no me da la gana, diré que se ha dado lo que se veía venir… “que la tienen pillada por las p…”

Lo que me demuestra que si bien soy una creyente que todo es negociable en la vida, y que el mundo es una negociación continua de temas, para llevar a buen puerto una negociación tienes que poner a gente capaz, reservada y realista. No gente que quiera una resultado rápido por la foto triunfalista, y de eso la CE tiene demasiada. Muchas esperanzas dieron a la gente y han generado un monstruo lleno de desesperanza en el futuro. Porque la población, en su gran mayoría, ha visto desinflado tanto optimismo, al verse pillados por las farmacéuticas. Y eso crea cabreo, mucho cabreo. Sumado al estado general, se está gestando una marea de descontento que no tengo ni idea por donde va a salir. En fín, lindo 2021 y recién ha pasado un mes.

Lo que me ha sorprendido hoy es leer en la cabecera de los periódicos la cifra del contrato de Messi con el Barcelona. No porque me importe sino por que son 550 millones de euros. Me he quedado en shock en pensar como un club deportivo puede pagar eso a una persona por jugar al fútbol. Y un país no puede dar mejores sueldos a sus sanitarios o jubilaciones a sus mayores. Flipante.

Evidentemente ese club es una empresa privada, y puede hacer lo que quiera. Pero me lleva a volver a reflexionar sobre las desigualdades de la sociedad en que vivimos. Lo mismo que pensé en lo que ha pasado esta semana en Wall Street con los fondos a la baja y los pequeños inversores y su revolución. No lo entendí del todo porque se me escapan cosas de ese tipo, aunque debo reconocer que a mamá la bolsa le encantaba y hubo una época que hacía sus pinitos en ella hace mucho pero que muchos años. Recuerdo la anécdota que ella iba a donde hacía sus inversiones los lunes y los que la atendían, esperaban a que ella invirtiera para seguirla a veces, porque tenía un instinto natural para ello. Lastima que lo dejó, no se muy bien porque, nunca se lo pregunté, y que ese instinto no lo heredé. Quizás seríamos ahora una familia rica ahora o yo lo seria. (me parto)

Volviendo a lo de los pequeños ahorradores, han hecho una revolución sobre tres acciones que los fondos querían hacer bajar más, porque esos buitres ganan con las pérdidas de otros, y ha sido tal lo que han subido y como que han descolocados a todos. Lo que me lleva a pensar, que a veces los pequeños se pueden comer a los grandes, solo se necesita coordinación. Es solo un pequeño ejemplo de que a veces se puede. No siempre, pero se puede. Porque no?

En fin, muchas cosas han pasado esta mes que termina y esta semana que también. En cuanto al virus, aqui sigue disparado y dicen los “entendidos” que después de las elecciones catalanas en 15 días, vuelven a confinar a España. No me extrañaría nada. Lo que me vuelve loca es que se de una noticia y siempre sea el inicio de la decisión a futuro. No en ese momento mismo. Porque les cuesta tanto poner en práctica las decisiones que toman. Miren sino hoy Australia, han descubierto un caso, si un caso luego de 10 meses, y han confinado una provincia entera una semana cerrando todo, desde el momento que lo han sabido. Eso es actuar o se van al otro lado?

Posiblemente ni unos tan cautos ni otros tan agresivos. Pero solo el futuro, la cantidad de enfermos y de sobre todo muertos, cuando esto haya pasado, darán la respuesta de quien tenía razón. A ver si las generaciones futuras, y la lucha contra virus venideros, porque habrá más, todo esto sirva de algo. Sobre todo las incontables pérdidas de vidas. Pero conociendo a la humanidad, y viendo como aun hoy hay mucha gente que crea que esto es solo para controlarnos, no va a pasar.

Hoy como ven estoy charleta, vaya sino. Os he contado un rosario. Así que lo dejo aqui, espero que se cuiden, aqui sigo en “autoconfinamiento” no extremo pero sí social, cuidándome lo mejor que puedo. Y con cautela porque cerca mío han aparecido cuarentenas varias por contacto estrecho con infectados. Lala como tu decias “lo vamos a pillar todos tarde o temprano”. Siento que el cerco se va cerrando sobre mi. Teniendo esperanza contada con los dedos de una mano de que las cosas mejorarán, y llevando esta vida en soledad bastante mal. Pero lo intento, hago lo que puedo. Y hoy se cumple exactamente un año del primer caso detectado en España. Y lo que nos queda.

Recordando que “esto también pasará”.