La vida sigue

Por suerte vemos que la vida sigue adelante. El año 2020 ha sido muy duro para todos, el 2021 no ha empezado con buen pie, pero la vida sigue. Menos mal.

Los pequeños detalles que te hacen partícipe, como ver cómo quedó tu habitación donde has crecido, con su nueva inquilina. Ver como recicló algunos de tus muebles, cambiando su aspecto con un nuevo color. Cómo han combinado sus propios muebles con esos, y le ha dado nueva vida al espacio que te vio crecer a ti, alegra el corazón. Y así todos los espacios de una casa que volvió a la vida, con sus nuevos habitantes, cuando la persona que vivía en ella nos dejó.

No voy a decir que me dá algo de tristeza, pero es ver que la vida sigue su curso. Uno no se puede apegar a los objetos, porque no sirve de nada. Que has tomado la decisión correcta en dejar que esto pasara.

El tiempo pasa muy rápido. Y aunque pensemos que estamos anclados no lo estamos. Hay que dejarlo fluir. Como la vida.

Escribiendo este texto, me pregunto porque no es así en todos los temas. Nos anclamos en recuerdos, cosas materiales y situaciones que nos llevan a una época que nunca más va a volver. Nos olvidamos, más veces de las que deberíamos, que el pasado pasó y no va a volver, por más que nos empeñemos en ello.

Dicen los budistas que hay que vivir sin apegos. Pero como ya he dicho en este blog alguna que otra vez, a nosotros de cultura occidental, con enseñanzas religiosas bastantes tradicionales, es muy difícil de entenderlo y sobre todo de llevarlo a cabo.

Me doy cuenta que yo vivo mucho en el pasado, lamentablemente. En pensar en el que hubiera pasado si… o en dar vuelta sobre recuerdos una y otra vez, sin darme cuenta que pierdo el tiempo.

Hace unos días hablando con una amiga, me vinieron a la cabeza una serie de situaciones de esas, de las que me gustaría saber qué hubiera pasado si el resultado hubiera sido el distinto al que fue. Donde hubiera ido mi camino si la decisión o conclusión del hecho en cuestión no hubiera sido la que fue.

Y pienso, ¿porque me debería importar? si ya pasó. De que vale siquiera analizarlo. Pero yo soy asi, le doy vuelta a las cosas aunque no valga de nada hacerlo.

Algún día lo aprenderé. Vivir el presente. Espero no llegar tarde.

Las decisiones que tomamos en la vida, pueden ser buenas o malas, pero son eso decisiones. Yo he tomado algunas que han cambiado mi vida radicalmente y lo seguiré haciendo como siempre, sin preguntar a nadie, porque al final si me equivoco o no, es mi desición. Pero qué duro a veces es hacerlo, no?

Decisiones que cierran ciclos en la vida son las que más marcan. De esas he tomado alguna este último tiempo, y llegados a este momento, estoy convencida que fue la correcta.

Como muchas en mi vida, cerré los ojos y ni lo pensé mucho, le hice caso a mi corazón, no a la cabeza. Como ejemplo pasado y que no tendría que olvidar, es que ese método me llevo a vivir donde y como vivo por 30 años.

La vida sigue, por suerte. Los nuevos ciclos aparecen y habrá que tomar otras decisiones, pero eso será ya el futuro, y  sinceramente el futuro no está escrito, de eso estoy segura. 

El tiempo dirá…

 

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