Crónicas domingueras: 30 años no son nada, o si?

Otra mañana de domingo por aquí. Aunque esta ha sido atípica. Porque me la he pasado desde las 9 AM en el veterinario, por una urgencia con el Sr. Spock.  En mi afán, por tener un perrito saludable, lo saque a jugar con la pelota el viernes al río. Como había mucha gente, nos pusimos en la parte de tierra del paseo. “Primer error”. Como este pequeño se cree un “border collie”, y corre como tal, se pone como loco con la pelota. En algún momento se hizo daño, sin yo darme cuenta. Esa noche, no se subía al sofá como siempre, y me pareció muy raro. Fue a peor. Mi “segundo error”, fue no llevarlo a la vete de siempre el sábado por la mañana. Llamé pero no fui, porque no le di mayor importancia, comparando a su estado físico con el mío, posiblemente y pensando que eran agujetas.

A la tarde, ya no se movía, y se notaba que le dolía algo mucho. Así que junté valor, porque es lo que hago cuando salgo de casa con una obligación, porque miren que me cuesta enfrentar las cosas, y lo llevé a una clínica de urgencias, era ya sábado tarde. A la que iba, no pude llegar porque estaba el centro cortado por una manifestación, así que en un arranque de “tercer error”, me fui a otra. La misma donde Verdi falleció. Esperé casi una hora cuarenta, y me empecé a sentir agobiada. Un espacio cerrado, sin ventilación, donde se abría la puerta a la calle, pero se cerraba luego al instante. En un momento, entró uno con la mascarilla por abajo, dando voces, como si fuera dueño del mundo, y explote. La ansiedad que me agarro el encierro, me dijo.. hasta aquí llegamos. Me fui, sin que lo hayan atendido al perrito. Así que viendo hoy seguía igual o peor, me levanté temprano, un café, coche y fui a la que iba a ir la primera vez. Para arreglar el cúmulo de errores que yo había cometido. Que diferencia de lugar, abierto, amplio, con luz natural, la atención, en ningún momento me sentí agobiada como en la del día anterior. Eso sí, tuve que esperar dos horas.

Pero bueno, ya estamos en casa, el perrito pinchado por el dolor, y con diagnóstico nada grave, algo muscular, y cita al traumatólogo el jueves, por las dudas. Si es lo que yo digo siempre, tanta actividad hay que tomársela con calma. Y si hubiera pensado un poco mejor el sábado a la mañana y me hubiera subido, a su veterinaria de siempre, no hubiera pasado tanto agobio o estrés. Un cúmulos de errores, y una situación disparatada, que me demuestran que no estoy bien. Que todo me está pasando factura. Que las cosas me cuestan hacerlas el doble de que en otras épocas. (suspiro) En fin, mejor corro un tupido velo. Ya paso.

Cambiando de tema, hoy se cumplen 30 años, del día que con una maleta, un bolso y 2500 EEUU en el bolsillo, me subí a un avión para venir a Madrid. Ese supuesto “año sabático” que ha durado 30. Cada vez que lo pienso, me pregunto cómo sería mi vida si hubiera vuelto 12 meses después de partir, y no me hubiera quedado aquí. Pero me dejé llevar, y siempre decía “el próximo vuelvo”. Y aquí estoy, 30 años después, en un país que no es el mío, pero que lo siento así. En una ciudad que me acogió, donde he tenido y tengo una buena vida, no me puedo quejar. Pero siempre te queda esa sensación de que no sos de ningún lugar. Los de allí te llaman “la gallega” y los de aquí no dejan de preguntarte cuando hablas si sos Argentina. Es más, hoy me paso. 30 años, por favor, aún es importante de dónde soy o de donde no lo soy=????? A la gente la seguimos “juzgando” por donde nacieron???? hasta cuándo. Cuando será el día, donde no tengamos que preguntar “de donde sos”. Es importante donde naciste o es más importante cómo eres? Me recuerda a los inicios de las conversaciones cuando te querían conocer y te preguntaban “estudias o trabajas”. Que simples y básicos que somos los seres humanos. No cambiamos nunca.

Hasta aquí llego hoy. Podría seguir, pero mejor cambio de tercio y pienso en otras cosas más positivas. Esperando que todos sigan bien, que se cuiden muchos como intentamos hacerlo aquí. Aunque tengo que comentar como observadora, que lo que vi ayer en la zona de la Av. del Mediterráneo de aglomeración de gente, sin medidas de seguridad, todos gritando, bebiendo como si no pasara nada, no me hace ser muy positiva en que esto no se va a desmadrar de nuevo.  Volvemos a irnos a la mierda en cualquier momento, o mañana mismo.

Y recordando “que esto también pasará”, eso sí, ni cuándo ni cómo lo sabe nadie.

 

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