La humanidad se extingue

Estos últimos días he estado de escapada, nunca mejor dicho.  4 días que me han servido para hacer un día de playa impresionante en Huelva, y dos de charlas a la sombra para evitar los 44 de Sevilla con amigos. Ya estoy de vuelta, habiendo desconectado. Lo que dicen “breve pero conciso”, pues algo así.

Con una de las personas que estuve, siempre bromeamos tristemente sobre que la “humanidad se extingue”. Bueno bromear no tanto, ironizar para no llorar. Hemos estado hablando distendidamente de las cosas que pasan. Como que hace unas semanas en 10 min de escuchar las noticias me llevo a pensarlo con tanto incendio, inundaciones, deshielo. Recuerdo que me sentí abrumada, y tuve que cambiar, como huyendo de la realidad porque aún no me toca a mí, como si cambiando de canal me servirá para que no me toque, pero al tiempo.

Es fácil hablar de estas cosas cuando aún no te tocan. Pero lo harán más pronto que tarde, para los que aun dudan del cambio climático y la culpa que tiene de esto el ser humano. Imparablemente conscientes o no, vamos a la extinción como especie. Quizás nosotros no lo veamos, pero nuestros nietos sí.

Para corroborar este pensamiento, hoy mismo, y el pesimismo que tengo sobre las cosas que se hacen o no la sociedad, hoy fui a volver a la realidad de mi rutina, paseando al perrito y comprando el periódico por la revista del domingo, y cuando lo voy a pillar leo textualmente “El desastre talibán a las puertas de Kabul”. Lo primero que pensé fue “de que valió 20 años de guerra, de muerte, de miles de millones  invertidos en dolo y destrucción” en nada. Así estamos, jodidos y viendo para otro lado. Cuando leí o intenté leer la noticia, al ver las fotos de mujeres de nuevo con burkas, donde a las niñas se les prohíbe, de nuevo,  ir a la escuela,  pase la página. Porque la frustración de ver que de nuevo el ser humano comete los mismos errores, es como poco, abrumadora.

Así con todo.  Como no pensar que “la humanidad se extingue”. Cuanto más podemos aguantar.

Otras de las cosas que pensamos estos días es que por edad, si la humanidad tuviera de repente la posibilidad de empezar de cero en otro planeta, a nosotros no nos tocaría. Nos dejarían aquí con nuestros errores ambientales para que los sufriéramos hasta el final. Y seria lo correcto. Para que salvar a la generación que ha causado lo que está pasando. Si no es su culpa totalmente nuestra porque esto viene de lejos, la generación que  habiendo podido mejorar las cosas no lo ha hecho. Por incapacitada o porque el dinero ha primado. Es fácil mirar para otro lado hasta que tienes el problema en tu propia puerta.

Esto está llegando al final. Cuanto  más puede el planeta aguantar nuestra mala praxis. Cuanto más se puede aguantar la violencia diaria. Cuanto más se puede aguantar la destrucción sistemática de todo o porque se piensa distinto, o porque se es de ideas distintas al político de turno. Algún día veremos verdaderamente a algún “poder” sea el que sea, ponerse a trabajar por el bien común y no por el individual? Yo ya no. Estoy convencida de esto.

No es pesimismo, eso ya se superó. Es realidad. Nuestra realidad actual ha superado hasta las novelas de ciencia ficción.

Lo dicho, feliz domingo… si cabe, para no llorar

 

Imagen vía @ Lara Lars by @Yorobuko
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