Amigos o conocidos

Llevo días pensando en que es la amistad.

En la sociedad actual, tan competitiva e interesada, donde predomina lo exterior sobre el interior, donde se valora una persona por lo que tiene, o cuanto tiene, y no por lo que es realmente como ser humano. La amistad está vapuleada.

Todos se llaman “amigos”. No es así. 

Hace muchos años, una vecina del barrio de donde vivo. Una señora mayor, me dijo “Lu, los amigos son esos que se han comido un saco de sal contigo”. Y aun hoy con más de 90 me lo sigue diciendo.  Ya lo he contado muchas veces en este blog. Al final, te das cuenta, que los “amigos” son los que todos llaman de toda la vida.

Posiblemente los que te conocieron cuando tú eras un crío, o adolescente, que no tenias ni estatus social, ni dinero, ni fama. Donde las igualdades hacían que uno viera al otro como realmente era. Donde la envidia e interés, aun no se había desarrollado demasiado como para que estén contigo por interés.

Creo que de ahí viene la creencia que los verdaderos amigos son los que han crecido contigo. Con la edad, uno crece, y entran en juego otros factores, como la necesidad de compañía para no estar solo, la necesidad de compartir, la necesidad del otro, etc. Ya sabéis, que no somos orientales, y vivir sin apego es un ejercicio casi imposible para la mayoría, donde me incluyo. El occidental se mueve esperando una reacción siempre, sea de lo que sea.

Ese es el problema. Muchas veces por nuestras propias “necesidades” nos juntamos con gente que se dice “amigos” en seguida, o que nosotros llamamos así, rápidamente porque tapan agujeros de esa “necesidad emocional” de lo que sea.

Pero al final, solo son “conocidos” o “distinto tipo de amigos”•
Yo prefiero decir “conocidos”, porque “distintos tipo de amigos” me suena a parcelar la vida, y no creo que sea así, una verdadera amistad. Aunque conozco mucha gente, que vive más tranquila “parcelando”, no es mi caso. 

Si con los años, yo hubiera aprendido a parcelar mi vida, hubiera tenido menos golpes emocionales ocasionados por la desilusión provocada por el comportamiento de la gente que se dicen tus amigos. Y no como decía mi madre, esa señora muy señorona que durante toda mi vida me ha dicho “Lu, das más por el pito de lo que el pito vale”. Siempre lo recuerdo.

Nunca lo he podido hacer y no creo que ya a esta altura lo haga. Parcelar mi vida. Porque es como subir barreras para que unos no entren al otro lado. Sera posiblemente más sabio y menos doloroso, que si una parcela explota, no altere la otra. Pero la vida para mí no es eso. NI la amistad tampoco.

Si un error he cometido ha sido intentar mostrarme como soy, intentar compartir lo que soy y lo que tengo, con mis “amigos”. Pero para algunos no es suficiente.

La sensación que me queda es que “debemos comernos un saco de sal” con los cercanos para que nos conozcan, y ni así a veces lo hacen. Los amigos se elijen no se heredan ni nacen contigo.

Cuando llegamos al punto, que no existe la sinceridad para sentarte frente a frente y hablar de las cosas que molestan del otro, si hay algo, me hace pensar que mucha sal aun hay que comer con esa persona. A veces es más fácil, echarle la culpa al otro que hablar si algo molesta. No es mi caso. Porque puedo tener millones de defectos y los tengo, como todo el mundo, pero no es uno no sentarme y hablar de los sentimientos con la gente que me importa.

Llegados a este punto, me planteo “vale la pena seguir cargando de sal mis arterias por esa persona que se ha comportado así?”. Esa es la pregunta del millón a responder. A veces me gusta buscar la respuesta, pero otras no me interesa.

Lo único que tengo claro al día de hoy, que tengo pocas amigas y muchos conocidos. No porque yo no quiera, sino porque muchas veces para mi pesar, la sal que queda en el saco, la tiran a la basura anteponiendo “necesidades” a verdadero afectos.

Cuando el ser humano comprenda que la vida es muy corta y que no estamos aquí para sufrir, dejará de juzgar a los otros, lapidándolos por lo que dicen o hacen, y se sentará a hablar de sus sentimientos abiertamente. Si esto sucediera más seguido, viviríamos en un mundo mejor. Pero no creo que lo vea en esta vida.

 

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Lo que mata es la humedad

Una de las cosas que más me gusta de Madrid, es su clima seco y si algo me tira para atrás de vivir junto al mar, es también su clima, húmedo. No me gusta la humedad. Aunque tengo que reconocer, que los días que pase en Buenos Aires, y el corte de pelo que llevo ahora, ayudaron a un mejor look por la humedad. Cosa que no me pasa aqui.

Pero en realidad no es lo único que no me gusta. Hay muchas cosas, esta es la menor.

Hace muchos años, diría más de 15 o casi, escribí una lista en un post de las cosas que me gustaban. 7 años después , la actualicé, y si la leo ahora, sigo cambiando cosas, poniendo y sacando. Y volví a actualizar en el 2021.

Pero leyendo hace unos días un artículo de psicología, decía que era bueno hacer esto, pero también escribir una lista de lo que no nos gustaba. Sobre todo, para darnos cuenta que la mayoría de las veces, tenemos la vida que queremos pero siempre o casi, no nos damos cuenta de ello.

Vamos a ver que sale. Allá voy..

No me gusta…

  • la humedad
  • la mentira, ni que me tomen por tonta sesgando la verdad.
  • La coliflor.
  • el color amarillo chillón, sobre todo en la ropa. Lo odio.
  • la gente que no da la cara y la que no es sincera
  • los gritos.
  • muchas veces lo que hago, pero lo asumo.
  • la falta de dialogo, cuando la gente se cierra en banda y no te enteras que paso.
  • la suciedad de Madrid.
  • la obligación social, de ser siempre “políticamente correcto”.
  • los chismes y chismorrear.
  • las frutillas o fresas, en helado, en postres y en productos industriales. Al natural sí.
  • las patatas fritas de los pedidos de comida a domicilio, siempre llegan frías, grasientas e incomibles.
  • la gente que no sonríe y es amable con los demás. Los que no dicen “gracias” nunca.
  • zombis, y toda la parafernalia. Las pelis de miedo. Yo no veo Walking dead.
  • el maquillaje. Algo sí, pero lo justo y de vez en cuando.
  • los bancos, políticos y demás jungla urbana de este siglo XXI, que sustenta y dice una cosa para que les voten y luego hacen lo contrario.
  • Los corruptos y que siempre dicen, yo no fui. En realidad la gente que no se hace cargo de sus actos.
  • Mucha poesía actual, que con lo que me gusta el género, no hay quien la lea ni la entienda.
  • tener que salir por obligación.
  • La falta de lealtad y reconocimiento de unos con otros.
  • el silencio impuesto, no deseado.
  • La devoción de algunos por la imagen, vacía de contenido.
  • la devoción de otros, por gente que ni siquiera han crecido, vivido, o aportado a los demás. Va, el cholulismo.
  • Los gatos. No me molestan pero no para tener uno en casa.
  • La violencia en todas sus formas, y las armas.
  • La intolerancia por el que es distinto, piensa distinto o tiene otra religión.
  • Las tabletas. Sinceramente, no sirven para nada. Entre el teléfono y el ordenador, este punto intermedio, salvo para ver pelis en la cama y listo. Menudo gasto.
  • La gente que aparece solo cuando necesitan algo y los que desaparecen sin decir porque.
  • La coca cola en todas sus formas. Aunque la Zero es una solución sino hay otra cosa que tomar…

ya está bien con lo que no me gusta no?

Posiblemente porque como muchas veces digo últimamente, tengo la vida que quiero tener. Que puede ser mejor? por supuesto, todo se puede mejorar, pero en realidad yo he asumido estos últimos años muchas cosas y he dejado por el camino a otras muchas. Llegado a este punto, que me ha costado y mucho. Se podría decir que tengo la vida que quería tener.

Vivo tranquila, relajada, solo preocupada por cosas nimiedades de la vida moderna , cosas que no terminan de cuajar pero son externas, que la mayoría de las veces no dependen de mi. He largado tanto lastre, que ni yo me lo creo.

Se que he cerrado una etapa de vida e iniciado otra estos últimos meses. Y lo tengo super claro.

Aunque aun espero ese deseo que siempre pido, que dice “solo espero que algo me sorprenda, gratamente, que diga – jope, que fantástico. “ Algo que no espere y llegue. Porque sinceramente ya no espero nada y sobre todo no pido nada.

Eso es lo único que hecho en falta en mi vida, quizás.  Lo demás, me pueden gustar las cosas, situaciones, gente, más o menos, pero como se dice hoy en día,  “es lo que hay”. Como aceptación de la realidad.

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No se puede vivir con miedo

Una señora de 81 años hace un tiempo me decía, textualmente “que horror lo que esta pasando, este mundo se está hundiendo”. Haciendo referencia a todo lo que pasa que tiene a todos locos.

Yo intenté, ponerme en pensamiento “orientalista”, si cabe, he intenté hacerla ver que no tiene que tener miedo. Que el sistema está montado para que la gente tenga miedo. Que es verdad que las cosas están pasando, pero que nos hacen creer o nos hacen sentir que no hay futuro, que todo es un caos y que no hay salida. Vivir con miedo, o mejor dicho con horror al futuro.

Para ello le puse un ejemplo de lo que pasó en una de las ciudades más grandes de Texas, USA. Donde la transmisión de un rumor, donde se decía que la gasolina iba a desaparecer de las gasolineras, hizo que a media tarde casi desapareciera pues todo el mundo se puso a cargar por las dudas.
Eso es “meter miedo”. Nadie al día de hoy, sabe de donde salió el rumor y porque.

No quiero minimizar lo que esta pasando, vaya por Dios. No como otros, que siguen negando el cambio climático. Al contrario, yo no niego que todo es un caos.

Veía una viñeta en el periódico, de un tío “millonario” con anillos, Rolex de oro, pajarita y traje de marca, tirado en la acera con un cartel que decía “una ayudita para este pobre millonario” y tenia debajo de las letras la imagen de todas las tarjetas de crédito como que también recibía ayuda por este medio.

Lo que me parece sinceramente frustrante de todo esto, que el dinero público sea de quien sea, tenga que salir en defensa del sistema actual que lleva muchos años jugando a la ruleta rusa con todos.

Comprendo que si esto no lo hacen, nos terminarán hundiendo definitivamente a todos, pero es frustrante.

En el año 1999, se anularon en EEUU los controles que para este tipo de prácticas no se realizaran, que se habían impuesto en el año 1930, luego de la gran depresión. Porque clamaban por libertades, por liberación de los mercados, por independencia del sistema. Y miren a donde nos ha llevado, a más crisis y dicen que peor de la de esa época. Volvieron los controles, pero siguen igual.

Ahora bien, y ahora que? Esa es la pregunta a contestar.

Hemos pasado épocas de proteccionismo, de liberación, de cosas intermedias. Cual es la mejor a adoptar?
Quizás el mundo financiero y empresarial deberían ahora plantearse esa pregunta, y ahora que? Cual es la mejor solución, para que nos terminemos de hundir en su abismo personal todos.

En los ochenta fueron los yuppies y sus extravagancias. En los 90 la burbuja tecnológica. En los 2000 la burbuja inmobiliaria y financiera.
Que burbuja queda? Que posibilidad tiene el hombre de la calle de no perder lo poco que tiene como su trabajo, por una mala gestión de los directivos de las grandes corporaciones. Eso si, como ellos tienen esos sueldos y contratos blindados, no pierden nada.

Es muy difícil no sentir pánico por el futuro, con todo lo que uno ve allí fuera. Y más en una persona de más de 80, que pasó mucho en su vida, y ve como lo poco que le queda o sea su jubilación quizás un día no se la paguen. Como para no tener estrés.

Uno intenta, restar hierro al tema, pero también siente estrés. La mejor terapia contra esto es no pensar en el futuro a largo plazo. Pensar en el hoy, y lo que hare la semana que viene o lo más lejano, las navidades que casi ya llegan. Lo que pasará luego, mejor ni pensarlo y ni planteárselo. Para que?

Si quizás te levantas y te enteras que el banco que tenía todos tus ahorros, cerró por una mala praxis especulativa, y te quedaste sin nada. Y no estoy hablando de algo imposible ni surrealista, sino que lo cuenten los argentinos y su crisis infinita. Todo es posible en este mundo convulsionado y enfermo en que vivimos.

Como la mejor forma de dar un consejo es con el ejemplo, yo no pienso en más lejos que a un mes, por eso me voy unos días de vacaciones a cerrar un ciclo. Se que será un viaje emocional a un lugar que no vuelvo desde hace 4 años, pero que debo hacer para cerrar una etapa de mi vida.

Cuando vuelva seguro todo seguirá en el mismo lugar, sino mal asunto no?

 

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Ilusionarse con un viaje

Hace mucho que no viajo, ya sea por la pandemia, por la post pandemia o por la falta de ganas, lo he ido posponiendo. Pero tengo unas ganas de salir unos días. Bueno no son ganas, es necesidad imperiosa.

Llevaba semanas pensando donde ir. Para hacer una escapada. He pasado como siempre por muchos lugares, algunos que me gustaría repetir y otros que conozco. Pero no me decidí por ninguno.

Porque en realidad el verdadero problema es que ya no me gusta viajar sola. Y por mis circunstancias vaya donde vaya, seria sola. Eso me atenaza a no tomar ninguna decisión realmente.

Los últimos viajes, que han sido pocos, han sido o a un evento para dibujar el finde como mucha otra gente o mi viaje anual con parte de la familia que vive lejos, y viene a España. Los últimos años hemos hecho una costumbre de viajes de pocos días en familia, que yo disfruto mucho y así hemos estado en Londres, Sevilla, San Sebastian, y este año hemos cerrado Dubrovnik para julio. Son mi gasolina personal para pasar el año. Pero estos no son suficientes por las ganas que siempre tengo de viajar.

Siempre en primavera me gusta escaparme a algún lado. Siempre tengo la ventaja que como dibujo tengo la excusa. Pero este año, no había manera que concretara nada, porque ninguno me hacia ilusión.

Hace unas semanas, sin buscarlo y como yo no creo en las coincidencias, me propusieron un viaje que llevo años queriendo hacer. Personas que no conozco pero que tenemos aficiones similares buscaban a alguien para completar el viaje que estaban organizando. Sin pensarlo mucho, y sabiendo que posiblemente era una locura, pero que a veces hace falta un poco de locura en nuestras vidas y yo no tenia una hace mucho pero que mucho tiempo en mi vida, me anote 

Debo reconocer que mi hizo y me hace mucha ilusión hacerlo. No paro de sonreír cada vez que recuerdo que en unas semanas me voy a Escocia y sus tierras altas. A dibujar castillos y ver highlanders.

(me parto)

Hasta hemos estado bromeando con unas amigas, sobre todo la que se queda con Spock, que sino vuelvo el día señalado ya saben que es porque he tocado unas piedras y he viajado al pasado. Aunque estoy convencida que no sobrevivía ni un día por ahí. Ya saben, somos asiduas de Outlander.

Lo que se, bromas a parte, es que un viaje que llevo años queriendo hacer. Ya he estado en Escocia en el año 92, pero la literatura me a llevado a leer tanto sobre esas tierras que se que las veré de manera distinta que en esa época.

Así sin esperarlo ni buscarlo,  he recuperado la ilusión por un viaje. Me voy a Escocia y sus tierras altas. No dejo de contar los días para ir. Ya os contaré.

La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida.!!!

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En qué certeza vivimos?

Muchas veces todos estos años he escrito en este blog, que el mundo está convulso, que no se para donde va, que es un lío, etc.

Hace unos años, leía en El País digital, una artículo donde reflexiona sobre todo esto y que recomiendo leer, que se llama Bienvenido a un mundo sin certezas” de Vicente Verdú.

Comienza haciendo una comparación, con “tiempos de amores revueltos”. Entre las cosas preestablecidas del siglo XX o desde el 19, hasta llegar a hoy, donde los avances tecnológicos del siglo XX, nos ha llevado a revueltas, inconstancia, falta de compromiso, imposibilidad de hacer planes serios, incertidumbre, falta de compromiso, etc, etc.

Como varios pensadores actuales, piensa que la culpa es de internet o la tecnología y su anonimato. Como llama él “Numerosos fenómenos que causan todavía asombro proceden de esa tríada (distancia, anonimato, movilidad) que simboliza el móvil.”

La comunicación excesiva como digo yo, que por ser excesiva no significa de calidad, para mi humilde saber y entender, nos está desorientando.
El artículo dice “La comunicación, sea del grado que sea, ha dejado de ser un acto para convertirse en un actor de la cotidianidad. Vivimos en una comunicación tan frecuente como nunca y no es casual que los inventos que mejor caracterizan estos primeros años del siglo XXI sean, por encima de todos, los referidos a las tecnologías de la comunicación. En ocasiones parecería que el mundo se reconstruye a partir de estos nuevos enlaces, nudos, “nubes”, y de ahí que cada vez más factores de la nueva realidad hallen su incubadora en la Red, se trate de negocios como de ocios, de curaciones como de plagas.

¿Quién podría haber concebido a estas alturas un mundo regido más por la anarquía y el desorden que por la organización?”

No es mi intensión transcribir aquí el artículo, pero me he sentido tan identificada con lo que dice, que lo primero que he pensado es “yo no lo hubiera expresado mejor” posiblemente porque me llamo Lu y no Vicente Verdú. Pero muchas veces reflexiono sobre lo mismo.

El exceso de comunicación, las nuevas tecnologías, todo tan rápido que hace que la mayoría de las veces se actúe por impulso y no por reflexión. La gente no piensa o como me gusta decir a mí, no reflexiona sobre el futuro. Todo se está convirtiendo en hoy.

Puede que sea verdad, el futuro no existe, como dicen los budistas, pero a veces algunas bases en el hoy hay que fundarlas para que el posible mañana sea como nosotros queremos. Casi seguro, al final será como tenga que ser y debido a las circunstancias, pero no se puede vivir sin pensar aunque sea a un mes visto.

Es tanto el desorden, que a mi particularmente me desestabiliza y bastante. No se que mundo se está gestando. Por momentos me quiero creer que todas esas cosas que se dice de una era de pensamiento, más justicia y un mundo más humano, se está preparando. Pero no lo tengo muy seguro si le vere.

Lo único claro que tengo en este momento, es que mucha sangre y dolor tendrá que haber para que esto verdaderamente se dé, o que cierto grupo de población lo acepte. No todos están preparados o parecen preparados en aceptar cambios de los demás. Y sino que se lo pregunten a los gobernantes de muchos, y digo muchos por no decir casi todos, países de mundo.

La única certeza que tengo en este momento es, que quiero otra taza de café.

dibujo en portada de Luis.F.Sanz
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Posición de super héroe para enfrentar el futuro

Llevo una temporada, lo que me lleva a pensar que es porque unos se copian a otros, en varias series, artículos o libros hablar de “la posición de super héroe”.

Te preguntaras que es eso. Pues es simple, estar de pie, poner las manos en la cintura o a los lados del cuerpo sacando pecho, levantando la cabeza como mirando hacia el infinito, y así con esa posición parece que podemos con todo. Enfrentarnos a todo.

Yo que soy una friki de las películas de super héroes, siempre esta expresión me ha divertido. Ver por ejemplo a varios personajes así, me da que pensar.

Aunque yo lo puedo simplificar, que al final para enfrentarnos a todo es una cuestión de “actitud”. Y esa actitud o posición física, para muchos parece que les da el valor necesario para afrontar todo.

Qué simple seria no?

Pero lo que es verdad es que para afrontar la vida y el futuro, la actitud hacia las cosas es lo único que importa y vale. La llamen como la llamen. Si la actitud física ayuda a la actitud emocional que tenemos que tener para afrontar las cosas que enfrentamos en la vida, pues bienvenida.

También tengo que reconocer, que escribo este post porque desde que empecé a saber de posición del super héroe me la imagino haciéndola todos los días. Como apoyo a lo del día a día. Porque a veces a la cabeza no le alcanza simplemente con una buena actitud.

La actitud hacia las cosas no tiene edad, es simplemente como afrontamos no solo los problemas, sino también las cosas buenas. Muchas veces o no sabemos como superar un problemas aunque lo hagamos al final, pero otras muchas nos tenemos una buena actitud para disfrutar de las cosas buenas que se nos presentan, sin disfrutarlas del todo.

Así que llegando a estas fechas, con un año nuevo a puertas, solo os diré una cosa. 

Ahora que empieza el 2023, ponte la capa imaginaria y la posición del super héroe para afrontar la que venga con valor y voluntad. Como dice aquel clan escoces. Con alegría, con fe y con la vista puesta en el futuro. Que sea el que sea nos pille con una actitud positiva, que como los super héroes, seguro podremos con todo.

Feliz 2023. 

 

 

Necesito un homenaje, again

Si.

Siento que necesito que me homenajeen.

No por mis méritos, si los tengo. No por mí buen hacer en la vida, si fuera así. No por mis metas cumplidas, si cumplí alguna.

Simplemente por mi persona.

Simplemente por mi misma, independientemente de cómo sea.

Solamente necesito que alguien me homenajee diciéndome al oído mientras me abraza, “Niña, simplemente te queremos”.

No pido nada más que ese homenaje.

Algún día de estos meses, sin esperar a mi cumpleaños, simplemente porque si. Sin motivo aparente.

Con el único efecto de hacerme ver que le importo a alguien, y que no estamos tan solos como nos sentimos.

Simplemente necesito que alguien me dé un homenaje.

Tan simple como que me diga “te quiero”.

LAC@2010

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Reflexiones sobre la verdad de la milanesa o las excusas

Tú qué prefieres una excusa o que te diga la verdad? Con todos los años que llevo trabajados, aún hoy, no termino de explicar porque en vez de decirte las cosas claras la gente utiliza excusas para no decirte, que esta vez no.

Porque cuando le das a un cliente un presupuestos para un trabajo, en vez de decirte algo a los días, como por ej, se me va de presupuesto, o lo que sea, ya sea sí o no, te ponen excusas tontas como “ahora no estoy en la oficina te llamo en otro momento y te pregunto unas cosas” o “no he tenido tiempo, tengo una semana complicada, ya lo veré”. Etc.

Excusas, nunca más te llaman para nada y pensas, la que no estaba en la oficina la echaron y por eso no te ha llamado nunca más, o la de la semana complicada se fue a África a cambiar de vida porque tanta complicación la puso de los nervios.

La gente no sabe enfrentar las situaciones y da excusas imbéciles, en vez de decir no, me he decantado por otro, y todos siguen su camino. Puede que alguna sea verdad, pero la experiencia me dice que si alguien que fue algo pesado insistiendo en que le pases un presupuesto por algo, y cuando se lo das demuestra que el interés se paró en seco, es porque tiene uno más barato y el trabajo no te lo dará a ti.

La gente se olvida que los presupuestos son eso, números y todo se negocia. Se quedan con el más barato que nunca es síntoma de ser el mejor para lo que quieren. No es preferible, decidirse por el intermedio, ni el caro ni el barato, y negociar lo que considere que es caro?

Cuando uno hace un presupuesto, tiene sus tácticas comerciales, o pones lo más barato como base o punto de partida, y en pleno trabajo el real. Lo que conlleva la sorpresa del cliente.

Muchas veces, cuando veo trabajos terminados en los cuales yo también oferté, me apetece llamar para ver en cuanto se les quedo al final, y los problemas que tuvieron. Porque ese dicho, lo barato sale caro ahora se da más.

Ayer estaba con un comercial hablando de esto, y llegamos a la conclusión, que mucho las cosas tienen que cambiar, pero sobre todo muchas mentalidades. La gente primero no se queda con un solo presupuesto. Con internet, como mínimo tienen 5.

Por todo esto, y mi experiencia, te ofrezco 5 puntos a tener en cuenta, si quieres hacer reformas en casa, de lo que se debería hacer para sacar el mejor partido a un trabajo y por tu dinero. Si lo piensas, se pueden aplicar también a la vida diaria.

1-Ten las cosas claras de lo que quieres hacer, es ganar dinero y tiempo. No dejes que cada empresa te presupuesten lo que interpreta de haber hablado contigo. Por eso, aunque cueste dinero es preferible contratar a un profesional que te haga una memoria o un plano. Así los presupuestos son comparativos, sino es una pérdida de tiempo. Es como comparar peras con manzanas.

2-Una vez que tengas como mínimo 5 presupuestos, con las mismas cosas para comparar, descarta el más barato y por supuesto el más caro. El barato, porque si hay mucha diferencia con los otros, es o porque están tirando los precios o están desesperados por pillar un trabajo. A la larga te dejaran tirado. Una cosa que tienes que tener claro es que nunca se puede tener un reloj de marca a precio de los chinos. Por algún lado saldrá.

3-De los tres presupuestos intermedios, ya mira otras cosas. Las referencias, otros trabajos, realizados, el feeling contigo o lo extra que te ofrezcan, ya sea, asesoramiento, o compartir los descuentos de los fabricantes contigo y esas cosas. Porque, si no lo sabías, muchos fabricantes a los profesionales les hacen descuentos, que si tú eres un cliente de calle, no te harán. Una buena solución es compartir por ej, si una tienda de sanitarios al profesional le hace un 20%, que a ti te repercuta el 10% y el profesional el otro por los gastos generados de la compra del material. Esto no lo hacen todos los profesionales, pero lo puedes plantear. En los tiempos que corren es muy sabio, el compartir.

También el feeling es muy importante aunque parezca una tontería. Piensa que tiene que ser gente que te de confianza, que te den soluciones, que no sea alguien recién aparecido que dice hacer reformas. No olvides que las reformas salen dinero y son por mucho tiempo y agobio. Un abrigo si te sale malo, te puedes comprar otro, reformar una casa no es tan fácil.

4- Si no sabes por cual decidirte, o por ej uno tiene una partida alta pero otra baja o viceversa, negocia. En esta vida todo es negociable, la vida es negociación. Utilízalo. Llegará un punto que la otra parte te diga, más no se puede, este es el límite. A veces los criterios necesitan un punto de negociación para encontrarse.

5- una vez que te decidas, por alguien, no dejes de decirle a los otros que gracias por los presupuestos y su trabajo. Reconforta saber que aunque esta vez no ha podido ser, la próxima lo será. SI tú no dices nada, el profesional se queda con la sensación de un tema no cerrado. Y a quien le gusta esto no? A ti te gustaría sentir esa sensación? Además, uno nunca sabe si por lo que sea no lo vas a volver a llamar, como hiciste la primera vez.

Básicamente no hay más que tener en cuenta. Como verás no todo es dinero. Basar nuestras decisiones en lo que sea, solo por dinero, no es un buen camino para que logremos lo que queremos. Ya lo dicen las abuelas “solo es dinero, y ese va y viene, hay otras cosas importantes.”

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Reciclarse, el antes y el después del vivir

Cuando uno va sumando años, las cosas el día a día, ya sea trabajo, aficiones, hasta el amor, entra en una rutina que produce hartazgo. No es raro encontrar gente que te comenta que su relación ya no funciona, o su trabajo le aburre, o que no le motiva su afición.

Es más común de lo que uno imagina, y con la pandemia aún más.

Llegados a este punto de nuestras vidas, que pasamos todos, y digo todos, porque es algo natural, y siempre hay un punto de inflexión en la existencia de cada uno que esto se plantea, hay dos caminos.

Uno, aceptar lo que pasa, conformarse, bajar la cabeza, y seguir con el aburrimiento diario, lo que hace la mayoría de la gente. Dos, decir hasta aquí hemos llegado, sacudirse y reciclarse, lo que hacen los valientes.

Porque para reciclarse de la vida, hay que ser  muy pero que muy valiente. No será fácil, llevará mucho tiempo y dedicación, pero se puede lograr.

Que no te gusta tu aspecto? recíclalo. Que no te gusta tu trabajo? pues cámbialo, aunque esto puede ser difícil en la situación actual, pero no imposible. Que no te gusta tu pareja? pues déjala.

La vida no es solo plan A, siempre hay que tener un plan B. Un plan para poder reciclarla y adaptarla a el nosotros que somos en ese momento.

Porque conformarse, nunca es un plan de vida. Es hundirla.

Si algo he aprendido con los años, es que lo rutinario enferma el alma y el cuerpo. Y de eso con la pandemia este último año hemos tenido mucho.

Yo lo estoy intentando y por eso lo digo. Muchas veces pienso “menudo fregado me he metido” o “esto no es para mí”. Y a la vez me digo “porque no”. La vida es muy corta y tiene los límites que vos quieras ponerle.

Así que, si el otro día el psicólogo de enfrente, nos aconsejaba que nos buscáramos un amante, yo que soy una simple mortal del montón, os aconsejo poneros manos a la obra, y hacer pequeños gestos que nos vayan reciclando la vida.

Siempre lo más sencillo es empezar por uno mismo. Como dejar de fumar, si fumas, o bajar esos kilos del invierno o cambiarnos a un look que nos sintamos bien, o comenzar a leer ese libro que nos espera, o lo que sea. Pequeños gestos, que hagan que nos sintamos bien y que comencemos el gran cambio del antes y después del vivir.

Quizás no logremos reciclarnos en un cien por cien, pero por intentarlo que no quede. Sino lo intentas nunca sabrás lo que es sentirte pleno o casi.

Lo intentamos?

Foto by @desingcollector on Twitter

 

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La poesía y yo

Me gusta la poesía, lo he expresado en este blog desde sus inicios. Es una afición que adquirí con los años, pero he llegado a comprar libros de poesía, haciendo una pequeña colección, que ocupa varias baldas de mi biblioteca.

Con la mudanza hace unos años a una nueva casa, como tengo menos paredes disponibles, porque abrí el espacio al máximo, tuve que reducir libros, que done a una biblioteca social. Pero los de poesía y los de viajes, los guardé, algunos me han acompañado siempre. Ahora leo en libro electrónico, aunque debo reconocer que me encanta el tacto del papel de un libro. Pero es un tema de espacio.

Como todo, ya no compro libros de poesías, pero sigo leyendo o releyendo los que tenía.

Es más, junto a mi cama siempre tengo un libro de poesía, en la actualidad, una antología de la generación del 27 que me encanta. Puede ser un recurso, acostarte y leer un  par de poemas de esos que gustan, te hacen reflexionar o simplemente aquietan el alma. Cada tanto, estiro el brazo, ojeo sus páginas y me leo un par.

Prefiero leer un poema que tener en mi dormitorio una televisión. Prohibidas en esos espacios desde siempre en mi vida. O desde que me di cuenta un fin de semana, que me había pasado los dos días tirada en la cama viendo la tele. Desde ese finde las he prohibido. Las televisiones deben estar donde deben estar, pero no en los dormitorios.

No podría hablar de un poeta preferido, que va, me gustan muchos y variados. Entre mis preferidos pondría nombrar a Benedetti,  Salinas, Cernuda, Machado entre los de habla hispana, pero qué decir de Kavafi, o Whitman. En realidad no puedo elegir uno.

Es un género literario que admiro, porque con simplicidad se puede decir muchas cosas. No hablo de la poesía romántica, sino de todo tipo de poesía. Creo que hubiera sido una buena profesora de poesía.

Yo pase por esa etapa adolescente de escribir poesía. Tengo mi cuaderno por ahí, el cual muy poca gente ha visto y lamentablemente he intentado buscar pero que creo que he perdido al mudarme, nunca lo he encontrado. Aunque no pierdo la esperanza que ande por ahí.

Nunca he creído ser buena en eso, pero lo he intentado. Algunos aún les recuerdo y quizás no eran tan malos, creo recordar. Obvio por la edad y las hormonas, eran poemas sobre el amor, el desconsuelo y todo eso. Pero es una época que por suerte la deje atrás, aunque recuerdo con cariño.

Al escribir esto, me viene a la cabeza la anécdota de un amigo de uno de mis hermanos, que los leyó y le encantaron. Hugo. Siempre me los recordaba hasta que lamentablemente falleció. El decía que a través de ellos había conocido a otra persona. Que pensaba que yo era “la hermanita”, como mi hermano mayor  me hacía ver, y al contrario ya era una mujer hecha y derecha. Qué época..my God.

Casualmente, el otro día leía un artículo que decía que los estudiantes españoles secundarios independientemente de la poca afición a la lectura que tenían, no comprendían que leían si lo hacían. Y menos la poesía.

Cuando yo iba al secundario, tenía una materia que se llamaba “comprensión de textos” y que me ha ayudado mucho en mi vida. Me enseñó básicamente a interpretar y entender lo que leía. Ahora no se enseña.

Coincidí con una profesora de secundario que es la mujer de un conocido hace poco, y le plantee el tema. Me comentaba que es verdad, pero el problema no era solo eso, sino que cuando terminaran y pasarán a la facultad, tendrían el problema de la comprensión pues estudiaban de memoria.

Cuantas materias habré aprobado yo leyendo, comprendiendo, razonando más que haciéndole caso a mi memoria. La memoria si te pones nervioso te puede jugar una mala pasada, pero si aprendes a comprender lo que lees, puedes usar muchas palabras para decir lo mismo y al final logras el objetivo que es la respuesta positiva. La poesía ha sido un medio para aprender a comprender.

Ahora pienso, cuánto se perderá de la poesía si las nuevas generaciones no comprenden lo que leen porque no tienen interés, y no digamos porque no saben entender lo que les cae en las manos. También es verdad, que ahora la poesía está retornando a ponerse de moda. Y hay un montón de gente joven que la escribe y la comparte por las redes sociales. No todo está perdido.

¿Porque, si piensan que leer un libro es un fastidio, que harán con un poema?
No me extraña que para el nuevo índice para medir la inflación hayan incluido la cirugía estética, si vivimos en un mundo cada vez más frívolo, donde vale más lo físico que lo espiritual.

Porque leer cada vez está más pasado de moda. Y qué decir de leer poesía. Lo curioso del tema es que cada vez se publican más libros.
Paradojas del ser humano.

NO RECHACES LOS SUEÑOS POR SER SUEÑOS…

No rechaces los sueños por ser sueños.
Todos los sueños pueden
ser realidad, si el sueño no se acaba.
La realidad es un sueño. Si soñamos
que la piedra es la piedra, eso es la piedra.
Lo que corre en los ríos no es un agua,
es un soñar, el agua, cristalino.
La realidad disfraza
su propio sueño, y dice:
«Yo soy el sol, los cielos, el amor.»
Pero nunca se va, nunca se pasa,
si fingimos creer que es más que un sueño.
Y vivimos soñándola. Soñar
es el modo que el alma
tiene para que nunca se le escape
lo que se escaparía si dejamos
de soñar que es verdad lo que no existe.
Sólo muere
un amor que ha dejado de soñarse
hecho materia y que se busca en tierra
(Pedro Salinas) ”

Mi consejo de hoy, no dejes de leer poesía. Si nunca lo has hecho, intentalo quizas prende en ti, y vuelas por el horizonte leyendo un buen poema.

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