Las 5 formas que NO debes aplicar, para aprovechar el tiempo

Muchos analizan las formas de aprovechar el tiempo, y en la cultura de los libros de autoayuda con todo, se afirman en darnos consejos de cómo aprovechar el tiempo. Como si fuera fácil. Yo analizaré aquí, 5 formas que puede que sean para pensar, pero que no sirven de mucho en el mundo de hoy.

Escuchando a gente mayor cercana, que aunque estemos en pandemia, nunca encuentran tiempo para nada, según dicen. Pienso si esos libros tienen razón o no.  Analicemos…

1- Aprovecha al 100% los rincones del día. Esto ¿qué significa? Según el supuesto gurú del tiempo,  son los “ratos muertos”. La siesta, por ejemplo,  ¿será un “rato muerto”? porque como aconseja, estar atento para detectarlos, simplemente con eso, es perder otros ratos en el estrés que te genera el estar atento.

2-“Reduce y comprime tareas periódicas”: o sea, saca tiempo reduciendo la periodicidad de los paseos del perro.. por ej. Esto tampoco funciona mucho.

3- “Aplica la regla del minuto de oro”. Me pregunto… irónicamente… “minuto de oro”?? venga ya. Y el gurú del tiempo aclara “Al cabo del día hacemos montones de minúsculas tareas que literalmente mordisquean, no ya tu tiempo, sino tu creatividad, tu concentración, tu atención, tu energía… Saber despachar bien esas micro tareas es fundamental, aunque no lo parezca. En el momento en el que se te presente una tarea que puedes hacer y (¡ojo!) terminar en uno o dos minutos, hazlo en ese instante. Sin demora quítatela de encima.

Vale, es un buen consejo para practicar la constancia en una tarea, pero para aprovechar el tiempo, es generar más ansiedad por perderlo. Porque una tarea dura lo que tenga que durar, pues no es lo mismo levantar un muro con 40 a la sombra que con 10. Evidentemente los factores externos sobre esa tarea, también influyen en el tiempo que aplicamos en ella.

4- “Cortar el parloteo 1.0 y 2.0” o  que también dejes de comunicarte con las personas y así ya eres una máquina antisocial que lo único que hace es producir para un sistema, sin la parte social. Fantástico. Ahora a esto lo aplican al teletrabajo.

5- “Revisa y elimina compromisos”. Más de lo mismo de la anterior. Porque no dice que para tener más tiempo para las aficiones, los amigos o los hobbies, se trabaje su horario sin tener que hacer horas extras para contentar al jefe y así ascender.

El supuesto gurú del tiempo remata “Y no olvides que el tiempo NO es oro. Lo que es oro es lo que puedes hacer con él, tu trabajo y tu propia vida. Hacerlo bien, vivirla bien. Mejorar implica decidir. Mejorar implica cambiar. Tú eliges por dónde empezar.”

Bravo, y yo aclararía… no es oro todo lo que reluce. Estos consejos tampoco.

Con todo mi respeto, al gurú del tiempo. A quién deberíamos pedir consejo para no perder el tiempo, es a esos padres que teletrabajan y cuidan de sus hijos. Que cumplen con todo o casi. Hacen lo que pueden, evidentemente, el día tiene solo 24 horas.

La frase “el tiempo es oro” no es arbitraria. La vida se va rápido y la gastamos en trabajar productivamente por unos sueldos mileuristas. Eso quiere decir. No es culpa de la gente que se nos exija o se nos culpe de no saber aprovechar el tiempo, es del sistema.

Donde se nos “exige” ser eficientes en el trabajo, socialmente, etc. El día que el hombre se sienta libre de estas ataduras impuestas, ahí va a empezar a valorar el tiempo y saber aprovecharlo.

Me divierte ver que gente tiene tiempo para aconsejar a los otros como aprovechar el tiempo. Este gurú del tiempo, lleva un curso por el cual cobra, y enseña a ser más productivo con el trabajo. Pero al cual yo aconsejaría que se ponga en la piel de los demás, y haga él mismo un curso de humanidad y valoración personal y a lo de a los que ejercen de jefes. Cuando esto suceda, la gente sola y motivada va a ser más productiva y seguro emplearán mejor su tiempo. Te lo puedo asegurar.

Yo tenía el pensamiento mágico de enseñar algo a esas personas mayores que me rodean,  cómo aprovechar su tiempo por ejemplo, pero visto lo visto, ellos como siempre nos enseñan a nosotros. Porque aprovechan el tiempo sobre todo en vivir, en disfrutar de las actividades sociales, en leer un libro, en tener una charla. 

Los más jóvenes se quejan que el tiempo no les alcanza, pero para qué? para trabajar y cumplir, con esas exigencias que se les imponen o para vivir?

Yo diría para terminar una frase hecha pero real “trabaja para vivir, y no vivas para trabajar”. Eso si es emplear bien el tiempo.

Etiquetado: / / / /

Ser inspiración o influencer

Ahora que está tan de moda, mostrarse en las redes sociales, para inspirar a otros, o como se llama ahora “ser influencer” me he puesto a pensar en esto.

Hay muchas maneras de inspirar o influenciar a otros. Ya sea por tus acciones, por tus logros, por tu superación, por la vida que lleva. Aunque ahora parece ser que “inspirar” se ha frivolizado. Ahora no nos inspira la superación de una persona por sus actos o su vida, sino el look que lleva alguien por ser “famosa” o como se dice “influencer”.

Tantos jóvenes quieren serlo, que llegan a enfermar de envidia, porque no todos pueden llegar a esos niveles que ellos creen que son la única forma de vivir.

Sinceramente, y con mucho respeto, que te puede inspirar alguien  que no supera la veintena. Qué a logrado en su vida para que marque la tuya? Porque en definitiva, es eso lo que nos deberia inspirar. Lo que hacen otros que marcaron o marcan sus vidas, como ejemplo para la nuestra.

Los psicólogos dicen que “hay que aprender de nuestros propios errores”. Pero también se aprende y mucho de los errores de los demás. No todo, pero se pueden evitar circunstancias. De la experiencia de otros, se puede aprender y mucho. Eso es “ser inspiración” para otros.  Eso deberia ser un “influencer”.

Pero no, se ha frivolizado tanto, que la “influencia positiva”, se está convirtiendo en un tener o no tener, poder o no poder, cuanto te paga una marca por “publicidad encubierta” si llevas sus prenda, o si fuiste de vacaciones a un sitio inalcanzable para el resto de los mortales, etc, etc.

Eso no influye, eso “enferma” de envidia. 

Dónde ha quedado el sentirnos inspirados por los logros de los otros, por la superación personal ante la adversidad, en ninguna parte. #pensarenelatasco Clic para tuitear

Muchas veces, uno que tiene una vida estandar y normal, mira para atras, y al reflexionar sobre si ha influido en la vida de alguien, quizas piensa que no, pero si lo ha hecho. Ha ayudado a otros con sus tema en el vivir, y eso también es “ser influencer”.  Seguro que hemos influenciado positivamente con nuestro ejemplo, hemos dado nuestra mano a otros, conocidos o no, a que superen sus piedras. Siempre se hace, aunque no lo valoremos. 

Si te paras y haces ese examen mental, verás que es así.

La diferencia es que no lo pregonas a los cuatro vientos en las redes sociales, ni lo frivolizas. Lo haces porque es ley de vida, al vivir en sociedad. Aunque esto se esté perdiendo por el individualismo y la falta de profundidad emocional de mucha gente.

Ya sabes, vive, ama, e intenta “influenciar” a otros con tus logros, con tu ejemplo positivo, con tu vida. Y no, si tienes o no tienes, o en la cantidad de likes o seguidores que tiene una foto que compartes. No caigas en al tontería, aunque puede que de vez en cuanto venga bien, para relajarnos un poco de este camino duro que estos tiempos nos obligan a llevar a todos.

Etiquetado: /

Ser nosotros mismos sin agredir al vecino

Tenemos distintos tipos de personalidades, no somos iguale por suerte, sino este mundo sería aún más uniforme y eso no me gusta, aburre. Algunos los puede la timidez, a otros la extroversión, cada ser humano es un mundo.

En esta época, para no variar porque me ha pasado varias veces en mi vida, me he metido en un fregado del que no tenía nada que ver, y por supuesto salí media escaldada, porque la persona que generó el lío, me ha retirado el saludo , y los otros que estaban callaron a los insultos de esta persona.

Días después “del lío”, volvimos a encontrarnos muchos de los que estábamos ese día, y terminaron recriminandome , que yo había saltado, que mejor no hubiera dicho nada, como ellos.

Posiblemente tengan razón, y ya les avisé que no se preocuparan, que no volvería a decir nada, que después de todo esa persona solo era un vecino y ni sabía su apellido, que no me era cercano para volver a compartir algo.

“un hombre tiene que tener siempre el nivel de dignidad por encima del nivel del miedo”. @lucreziaarrias Clic para tuitear

Aunque también les recordé, que se dejaron insultar y nadie dijo nada, siquiera para defenderme a mí. Sinceramente, a mi no me gusta que me insulten y creo que a nadie en su sano juicio. Si ellos si, era su problema no el mío. Eso dice mucho del grupo, pero me reservo para mí, la conclusión.

Pues esta persona, intentó hace lo contrario al título del post, autoafirmarse agrediendo a los que tenía junto a él. Por eso salté. Ya lo decía alguien, “un hombre tiene que tener siempre el nivel de dignidad por encima del nivel del miedo”. No tengo porque soportar que si necesita hacerse notar, me insulte a mí o a la gente que había. 

Leía un artículo el otro día sobre esto, y en él se decía que se publicó en el año 1978, un libro “sus perfectos derechos: guía de la conducta asertiva”.
Lo primero que hice fue buscar que es ser asertivo, no tenía ni idea. Y la wiki dice “Suele definirse como un comportamiento comunicacional maduro en el cual la persona no agrede ni se somete a la voluntad de otras personas, sino que expresa sus convicciones y defiende sus derechos.”

Evidentemente cosa que yo hice a medias, hasta que di por terminado el tema, cosa que le molestó aún más a este individuo. Evidentemente. Mi paciencia últimamente “las justitas”, con las tonterías.

Parece ser que este manual expone 7 claves para ser uno mismo sin agredir al vecino. A saber:

1- Puedes hacerte respetar por los demás
2- Reclama tus derechos
3- Es imposible que todo el mundo te quiera
4- Piensa en ti positivamente
5- No te deprimas, actúa.
6- No te escondas de los demás
7- Qué importancia tiene que salgas mal, si te has autofirmado.

La 1, 3, 4, 5,6 las tengo claro y estoy de acuerdo. Pero por ej, la 2, reclamar nuestros derechos tiene un límite y es la cabezonería que tienen algunos de reclamar pero sin evaluar el porqué, de que a veces nuestros derechos no se pueden respetar en un 100%.

Pongo de ejemplo, alguien a quien conocía, en un viaje, me dice “yo pagué por este servicio y me lo van a dar”. Pero no vio, que fuera había una tormenta de arena que hacía imposible que el servicio se lo dieran. Eso es para mi, reclamar sus derechos como cabezonería, pero no sensatamente.

Y la 7, que es lo que me pasó a mí esta semana, vale me autoafirme pero salí mal. En el grupo al final soy la histérica que le contesté o soy la que defiendo mi dignidad ante el insulto? Buena pregunta.

Pretender quedar bien con todo el mundo es agotador, y conlleva mucho desgaste, ya lo decía el otro día, pero no puedo cerrar la boca ante la gente que va por la vida diciendo, yo tengo todos los derechos y ninguna obligación, los que van pisoteando a todo el mundo porque piensan que así van a lograr lo que creen que el mundo les debe.

Antes de llegar a la pelea con este señor, intente hacer lo que también recomendaba el artículo, del que sabe, con sarcasmo e ironía sacarle hierro al asunto, pero fue peor. Lo encendí más.

En fin, ya lo dije “cuando el grupo me “recriminó” por decir algo o meterme… “no se preocupen, si los vuelven a insultar yo no diré nada, porque en el fondo este señor no tengo ni idea quien es, y lo que sí tengo claro es que no es de mi familia ni nunca será mi amigo”. Lo de siempre, el individualismo llevado al extremo en el grupo, que cada uno se defiende solito.

Pero recuerden ese texto que dice….

  • “Primero vinieron a buscar a los comunistas y no dije nada porque yo no era comunista.
  • Luego vinieron por los judíos y no dije nada porque yo no era judío.
  • Luego vinieron por los sindicalistas y no dije nada porque yo no era sindicalista.
  • Luego vinieron por los católicos y no dije nada porque yo era protestante.
  • Luego vinieron por mí pero, para entonces, ya no quedaba nadie que dijera nada”
  • Martin Niemöller”
Etiquetado: / / / / /

Sentido común, la actitud positiva y saber estar, eso que es?

La actitud es importante. Esto es lo que digo siempre en el blog, y voy a volver a decirlo hoy.

Llevo 10 días ayudando a una amiga con un tema personal de salud, que gracias a Dios ya está mejor, y le digo todos los días esto. Que ponga un poco de su parte, que su actitud es importante. Anoche se lo repetía, porque a la tarde cuando me fui de su casa, me fui estresada de su actitud. Estaba fastidiado o mejor dicho algo insoportable. Me lo reconoció, pero no hacemos nada con eso. Yo me fui con mucho estrés que anulo mis siguientes horas del día y a derivado en este post. Ojo, yo la quiero un montón y sé que lo está pasando mal, pero cada día está mejor. Igual, sino pone algo de ella, el avance será más lento.

No me quiero poner en guru del buen rollito, pero es verdad. La actitud ante lo que sea es lo importante. Yo siempre digo que nosotros somos nuestros peores enemigos, y es verdad. Ayer lo he vuelto a comprobar.

Según como nos comportemos ante las situaciones serán los resultados. Clic para tuitear

De que me vale, ponerme a gritar a todo el mundo, o contestar mal, porque estoy de mal humor, si los demás pasaran y me dejarán con el mal rollo a mí. De nada. Esa negatividad repercutirá en nosotros, no solo en los que va dirigida.

No existe libertad total para hacer o comportarnos como nos dé la gana. Vivimos en una sociedad con más gente a nuestro alrededor. La libertad como individuos termina cuando nos topamos con la de los demás. Esa gente que te dice, yo hago y digo lo que quiero. Vale es verdad, pero con respeto y educación hacia los otros. Una cosa es libertad de comportamiento y otra es libertinaje.

Lamentablemente mucha gente no tiene actitudes correctas ante la vida. Yo no soy nadie en juzgarlas, pero las comparo con lo que yo haría para saber que no las comparto. Y si tengo que compara mi semana con la de esta amiga, el lunes por ej. a la mañana tuve 3 discusiones con distinta gente, todos de trabajo por suerte, donde tuve que ponerme firme y terminar diciendo “yo soy el jefe y las decisiones las tomo yo, es mi responsabilidad”.

En el momento de ellas, lo pase fatal, porque yo hace mucho que prefiero el dialogo a la imposición, pero a veces la gente confunde “dejar hacer” con “hago lo que se me dé la gana”.

Pues no,  se puede hacer lo que se te la gana y otras no. Posiblemente el meollo de tema está en ver cuándo si y cuando no. Poner límites a las actitudes.

Evidentemente para poner límites, hay que tener sentido común y una buena actitud hacia las cosas y sobre todo saber estar ubicado en el mundo. Pero todos sabemos que esas tres cosas, el sentido común, la actitud positiva y estar ubicado, son las tres que casi si han perdido. O estoy equivocada?

Etiquetado: / / /

C’est fini los compromisos

El otro día fue muy cumpleaños. No importa cuantos, porque “las señoras” como yo, no dicen su edad por “coqueteria” según algunos, por “idiotez” para la mayoría. Porque las injurias del tiempo llegarán para todos, aunque vivamos en una cultura donde solo se valora la juventud.

Pero una cosa que te dan las canas, es la libertad de elegir. Si, de elegir lo que uno quiere hacer, lo que uno quiere comer, donde se quiere ir de vacaciones, etc, etc. 

Porque si estas casada y tienes hijos, seguro que son mayores y ya vuelan solos. Y si aun seguís con el mismo marido, es porque te llevas bien, y se acomodará a lo que tu quieras hacer, seguro. Sino  ya sabes lo que tienes que hacer.. cambiarlo.

Si  vivís sola, más aún. Sean las que sean las circunstancias por las que vivís sola, hacerlo te da libertad, de “pensamiento, obra u omisión“, como dices cuando rezas. 

En mi caso, con este cumpleaños, me he ganado la posibilidad “de terminar con los compromisos sociales” definitivamente. Ya no quiero estar con gente que no me aporte nada a mi vida, o esta con alguien por no estar sola.

Definitivamente se acabó el decir “haber si quedamos”. Si quiero quedar yo con alguien o al revés, alguien conmigo, que llame y proponga algo, que si se puede fantástico y sino será otro día. Se acabó el quedar porque la fechas o los convencionalismos sociales indican que hay que verse. 

Definitivamente, es la mejor solución para todos. Es como cuando alguien te pregunta “que tal estas'”, y vos decir “bien”, aunque te está cayendo encima de tu vida el diluvio universal. Solo dices “bien”, por el convencionalismo que siempre hay que estar bien, porque uno debe ser un “triunfador” en la vida. 

Pues no. C’est fini. 

Sino te sientes bien, lo dices. Si no tienes ganas de quedar con alguien, le dices que no. Si es al revés, igual. 

Así que ya sabes….

Vive, ama, y esta solo con la gente que te quiera, que aporte algo bueno a tu vida. No le tengas miedo a la soledad. Es dura, lo sé de primera mano. Pero ese dicho “es preferible estar solo que mal acompañado”, es muy sabio. Pero hacer o estar con gente, solo por “compromisos sociales” termina acrecentando tu soledad. Ya lo decía alguien “se puede estar con mucha gente e igual sentirse solo”

Te propongo un experimento. Deja de llamar a todo el mundo. Contesta las llamas solo de los que te llaman. No busques. Hazlo un mes. Luego de ese tiempo, veras los que verdaderamente quieren estar contigo o los que son solo “compromiso” que desaparecen de tu vida, solamente sin llamar tu. Evidentemente este experimento social, cuanto más tiempo lo hagas mejores resultados y certezas de vida conseguirás.

Los demás… ya sabes que hacer. Como al marido sino se suma a tus planes de vida.. cámbialos.

Etiquetado:

Carritos y navidad, mala combinación

Ayer cometí un error de principiante ante la vida. Se me ocurrió, día sábado del puente de la Constitución en España, ir a la zona de Callao-Sol, donde entre locales, turistas y raros como yo, van de compras, a pasar el rato, ver las luces de navidad, o lo que sea, como en mi caso. 

Se considera el fin de semana más concurrido del centro de Madrid del año. Antes de navidad. Yo había jurado que hasta después de reyes no iría a esa zona. Es agobiante la cantidad de gente que se junta por m2. No se puede caminar. 

Y a mi, se me olvida esto, y en un rapto de tontería descomunal, me pido un Uber y me voy para allá a solucionar un tema que tenia con una tienda, que al final solucioné pero no totalmente, y me tocará seguir con el trámite en tiempo normal.

El primer problema, todo cortado. El “tonto” del conductor, porque si yo lo soy, el señor no se queda corto, le hace caso al navegador, y no a mi que se lo advierto “por ahí no es una buena idea“, y por unos metros toma lo que considera la máquina el camino más corto, pero no tiene en cuenta que es navidad, que es puente, que esta lleno de gente y que la policía corta el acceso a esa zona.  Su “sentido común”, no existió.

Por supuesto, ni me hace caso a mi, la usuaria, y Uber intenta hoy cobrarme el doble de lo que me marco por el exceso de tiempo. Por suerte he reclamado y me han devuelto la diferencia, volviendo al costo original. Porque el conductor, no solo no me hizo caso una vez sino dos. Al final no me dejo donde debía y me toco caminar entre los miles de personas que había. “Tonto, tonto, re tonto”, el señor conductor.

Y desde el momento que me bajo del coche, empezó mi pesadilla. No solo la calle estaba invadida de miles y miles de gente, no puedo decir cuantas, pero no se podía caminar, no había lugar para hacerlo. O te subías a la ola de la dirección humana, o no te movías.

También estaba invadida por los coches de bebes. 

No puedo comprender comprender como unos padres, pueden ir a esa zona y en ese tiempo con un bebe en un cochecito. Ya me parece una locura ir con un niño pequeño, caminando de la mano por esa maraña de gente, donde lo golpearan, empujaran y no digamos pisaran posiblemente. Yo tengo un perro pequeño y no se me ocurre llevarlo esa locura. Si tuviera un niño, ni lo haría.

Entonces los padres, sacan “la artillería” de los coches, y llevan a los niños, a ver la “navidad” sentados y cómodos, pero que golpean, empujan y demás a los peatones, sin coches.

Por todo esto había jurado, no ir en navidades a esta zona. Pero poco me duro mi juramento.

Comprendo que todos tienen derecho de ir donde y con lo que se les ocurra, cochecitos, bebes, niños pequeños, mascotas o bastones, muletas o la madre que los pario. Pero yo no. No se como se me paso por la cabeza hacer semejante locura. 

Volví a mi casa a las tres horas, cuando en una lo hubiera solucionado en un tiempo normal. Jurando en “arameo” para no jurar en vano, que nunca más lo haré mientras viva.  A no ser  que sea cuestión de vida o muerte, o de invasión alienígena.

Porque no tengo tan claro si es peor lo que ya sabia, que es una zona donde las calles van por sentido de caminar los peatones por medidas de seguridad, o la entrada al metro tiene una de entrada y otra distinta de salida por flujo de gente, es imposible ir en estas fechas. O soportar los carritos de niños o bebes que intentan pasarte por encima. Porque los padres no paran, con tal de llevar a sus “niños” a ver la navidad.

Suspiro.

Sinceramente, me sacaron las ganas de todo, hasta de la navidad.

Etiquetado:

Donde dije…digo. Donde digo… dije

Qué lío de título tiene este post. Pero es lo que está pasando ahora. Luego de las elecciones tienen que sentarse a negociar, y a más de uno se le va a atragantar.

No voy a hablar de eso, sino lo que conlleva situaciones en nuestra vida donde para lograr un objetivo, tenemos un discurso. Y cuando lo conseguimos, ese discurso hace que no sea viable para lograr el objetivo final porque no es viable, y hay que rectificar.

Recuerdo que hace muchos años, escuché a un político que dijo “usted piensa que si yo hubiera dicho en realidad lo que iba a hacer, ¿hubiera ganado?“. Pues es eso. Ganó diciendo o mintiendo. Y luego hizo lo que sabía que iba a hacer de antemano.

Pues eso está pasando en nuestra vidas ahora, y no se ustedes, pero yo me siento estafada. 

Son tantos los ámbitos de la vida actual que nos lleva a “sentir inestabilidad” porque no podemos fiarnos de lo que dicen y luego hacen, que al final nos sentimos inseguros. Perdemos confianza en todo. 

No hablo de la política solamente, sino de la vida misma. La gente ejerce un individualismo feroz, que hace o dice solo lo que les conviene a ellos. Los demás que les den.

Al final del discurso del dije y luego digo, harán lo que se les cante.. ¿Para qué preocuparse no? @lucreziarrias Clic para tuitear

Por eso mi consejo de hoy es…

Vive, ama y sobre todo, disfruta sin pensar mucho lo que dicen o dejan de decir. Que al final vivimos un hoy. El ayer ya pasó y se fue, el mañana aún no existe. Todo puede cambiar tan rápido e imprevisiblemente, que tirarse de lleno en parloteos dialécticos que solo benefician a los que los ejecutan, no vale la pena. Es una pérdida de tiempo y la vida es tan corta… que para qué?

Al final del discurso del dije y luego digo, harán lo que se les cante.. ¿Para qué preocuparse no? No te dejes manejar. Piensa por ti mismo y mantente en lo que piensas, no cambies como una veleta. Sé coherente. Y si cambias de parecer o discurso, que sea con sustancia, que no sea caprichoso. 

Que para discursos “caprichosos” y sectarios, está lleno el mundo.

Etiquetado:

Saber envejecer

Una cosa que estos tiempos no aceptan es la vejez. Para mucha gente, parece ser que tener más de 40 ya es un sacrilegio. Porque no se dan cuenta que ojalá se tuviera la madurez y la visión que los años dan.

Conozco a muchos de mi quinta, que siempre dicen “ojalá a los 20 hubiera visto la vida como ahora“. Porque puede ser que uno ahora sea de “edad madura”, pero si ha llegado hasta aquí es porque ha vivido experiencias, amores, días y colores. Y os puedo asegurar, que han sido buenos y muchos. Ahora veo la vida desde la tranquilidad de saber envejecer pausadamente y sin pausa, total llega a todos.

Las arrugas incipientes y las canas, son símbolo de que estamos vivos no? Has pensado ¿de que vale criticar maliciosamente por ser mayores si total todos llegaran a eso los años? Y al mismo momento, ni antes ni sobre todo después. 365 días por año, ni uno menos ni uno más. Los mismos que viví yo para llegar aquí.

Con lo lindo que es recordar los años vividos. Y sobre todo, porque si tengo la piel ajada, tengo arrugas y canas, significa que sigo viva. Otros tantos no han tenido tanta suerte no?

Me encanta envejecer, porque significa que sigo en la brecha. 

pd: Che Pedrín, tú sigues envejeciendo también por suerte no?

Etiquetado: / / /

Me equivoqué, lo siento

Esta semana ya llevo escuchado tres o cuatro personas, que meten la pata con lo que dicen, que suelen ser burradas y luego dicen “me equivoque, lo siento“.

Vale, todos nos podemos equivocar, y pedir perdón es reconocerlo y dice mucho de entereza de una persona. Pero no se porque, a estos no les creo.

Ahora que la mayoría de la gente no tiene medida ni educación, para saber lo que se dice, cuando y como, no me extraña que digan una burrada y luego pidan disculpas, sino en las redes sociales se los comerán.

El caso más notorio, es de un jugador de fútbol, que insultó a todas las mujeres, en especial a su novia, diciendo “mi novia es sevillista y una puta más“, y se quedó tan ancho el tío. Una burrada como muchos cánticos de las hinchadas de fútbol. Se justifica que sea algo que no inventó él sino que lo cantan todos los domingos en el campo? pues no. No hay de donde pillarlo.

Así es todo.

Estamos  “demasiado” acostumbrados a este tipo de comentarios sexistas y mal sonantes, que muchos lo ven como una gracia. Yo que trabajo en una profesión totalmente masculina o que lo ha sido durante mucho tiempo, como es la construcción, es diario escuchar algo fuera de lugar, capcioso o malsonante.

Muchos días vuelvo a casa agotada de este tema. Pensando, porque no hice caso a mi madre, y me dedique al magisterio. Os puedo asegurar, que agota.

Es tan fácil, pensar un poco antes de soltar una burrada. Habría que hacer cursos de “buenos modales en la forma de hablar y de expresarse”, en los colegios. Como siempre, estas cosas se arreglan con educación desde pequeños.
De grandes, solo le queda la opción de soltar la frase “me equivoqué, lo siento”, aunque sea una sarta de mentiras, y sobre todo lágrimas de cocodrilo, porque no lo sienten, es lo aseguro.

Etiquetado: / /

Calles peatonales de un solo sentido

Últimamente no tengo ganas de criticar, pero esto supera lo que puedo aguantar. Porque como digo siempre, “la gente esta tonta”. Pero en este caso no esta tonta, es lo siguiente.

Se puede controlar los flujos de circulación de personas por seguridad en una calle, interrumpiendo que acceda más gente o cortando la calle. Pero obligar a los peatones a que vayan en un sentido u otro, sinceramente es una reverenda estupidez.

Esta es la nueva ocurrencia del Ayuntamiento de Madrid para estas navidades en las calles de Preciados y la lateral.  (suspiro)

Como mínimo me causa gracias, de pensar al “genio” o “genia”, (ahora que esta tan de moda decir para las cosas los dos géneros) se le ocurrió semejante imbecilidad. Como le puedes decir a una persona, “usted va en esa dirección? pues por la otra calle“. Y si la persona tiene que ir a una tienda? tendrá que dar una vuelta manzana para poder entrar?. Lo dicho, no es una tontería es lo siguiente. Yo dejaría de ir a esa tienda hasta después de navidad, cuando el sentido común se recupere en esta ciudad.

Hay cosas que están bien, como que no pase el tráfico particular por la Gran Vía, así la gente camina más. Bien, pero es imposible influir en la libertad de una persona de ir caminando por donde se le ocurra. Sino quieres que haya mucha gente, restringe el acceso a un cupo, eso la gente lo entenderá, pero que no vaya por un lado u otro de una calle peatonal, no lo entenderá nunca.

Lo aplican por seguridad? lo aplican, porque lo pensaron en un escritorio no en la calle.  Pobres policías si tienen que explicar a toda la gente que pasa por esas calles en la época de fiestas, la medida. Más de uno, se enfadará con ellos, o no lo entenderá. Porque no tiene ni ton ni son.

Si a lo que la gente le gusta, es pasear por esas calles para ver la navidad, ir a compra lotería a la Manuelita, o ir al mercadillo de la Plaza Mayor. No creo que entiendan esta “genialidad”.

 

Etiquetado: / /