Aterrizar a destiempo

“Tú eres la que ha aterrizado por ahí a destiempo”. Eso me decía mi madre hace un tiempo,  hablando de los amigos y las cosas que pasan.
Es verdad.

No sé muy bien porqué, pero esos lazos de amistades que hacen que estas sean profundas, desinteresadas y fantásticas, llevan tiempo. Mucho tiempo.

Ya también hace mucho años, una señora, hoy septuagenaria, me decía “los amigos son los que se han comido contigo un saco de sal“. Mucho tiene que pasar para que eso suceda. Y sobre todo, tiempo. Eso es lo que se necesita para tener una buena amistad con alguien. Tiempo.

Pero no creo que solo, como estas dos buenas “ancianitas” me lo dicen (si leen esto me matan, ambas), que el tiempo hace la amistad. Estoy convencida, que también puedes desarrollar una amistad profunda con alguien en corto tiempo, pero posiblemente dependa del momento, de lo vivido o de la calidad del tiempo que se dé, aunque sea corto. Aunque posiblemente sean las menos.

Quizás el verdadero punto, es que llamamos “amistad” a todo tipo de relaciones sociales. Ese creo es el verdadero cuestionamiento. Si algo he aprendido, aunque no comparto para nada, que mucha gente tiene “amigos parcelados”. O lo que es lo mismo, para una actividad y no para otra. Porque lo llaman “amigos”, pero para mí seria “conocidos que comparten algo“, y listo.

A qué viene todo esto? Pues es simple. Los verdaderos amigos se cuentan con los dedos de la mano, y mucha gente, hasta una sola mano le sobra.

Mi consejo es…

Vive, ama y si tenes amigos a los que quieres, no los abandones. Cultiva con cariño la relación. Llámalos, preocúpate por ellos, decirles que los quieres aunque sea con un gesto. Que en estos tiempos que corren, la amistad es un tesoro. Posiblemente para muchos, en decadencia, pero no, no es así. Es un tesoro en alza.

Ya lo decía el proverbio, “el ser humano no está hecho para vivir solo”. Y si esta sociedad cada día hace que estemos más solos, no lo permitamos. Todo cambio importante empieza por nosotros  mismos.

No permitas que la vorágine te lleve. Marca la diferencia. Que todos estos meses de encierro, te sirvan para ver que la vida es más que consumo y apuro. Es también parar, mirar alrededor, sonreír y sobre todo respirar hondo y decir “te quiero” a los amigos, para seguir adelante todos juntos. 

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¿Saltamos?

La vida parece muchas veces un campo de minas.

Cuando el trabajo se nos viene encima, cuando las relaciones se complican, cuando todo no cierra, cuando haces planes y se vienen abajo de repente antes sin siquiera de terminar de hacerse realidad…

No hay nada mejor que poner una sonrisa y salir a saltar eso baches, aunque sea con la ayuda de un paraguas.  Que toda ayuda es bienvenida.

 

(imagen @Martin Munkácsi)
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La tiranía del tiempo en relación con la vida humana

La frase occidental, “el tiempo, ese tirano”, la tenemos incorporada todos en nuestro cerebro. Es más, en este blog siempre,  me quejo mucho de la falta de tiempo. Leyendo un artículo antiguo en El País, leo que “no nos damos cuenta de que somos tiempo, y cada vez que decimos que no tenemos tiempo es como decir que no existimos”. Qué verdad, pero qué difícil es hacer lo contrario, llevando al extremo el dicho “un tiempo para cada cosa y cada cosa a su tiempo.

De esa lectura sacó la siguiente clasificación, sobre el tiempo que según donde has nacido, según tu cultura es tu percepción del tiempo.

Existe el tiempo llamado “lineal”, que contempla la cultura occidental, donde existe una línea que tiene un principio y un fin, todo empieza y todo acaba. Es como vivir sobre una línea (el tiempo) donde transcurre todo lo que tiene una duración. Las cosas se superponen sobre esta línea, pero todo tiene tres partes, un inicio, un desarrollo y un final.

Luego se encuentra la idea del tiempo “circular” propio de las culturas orientales. Donde la creencia es que el tiempo de todo es circular, que gira en círculos. De ahí la creencia de venir a esta vida a cumplir con nuestro karma, de las reencarnaciones, repitiendo las cosas una y otra vez hasta que se aprenden y se pasa al siguiente nivel.

Por último, está el llamado tiempo “simultáneo”. Es el tiempo que transcurre según los acontecimientos, las estaciones, según lo que ocurre al grupo. Esta percepción del tiempo es típica de las sociedades tribales africanas, donde se vive en clanes o familias. Se hace hincapié en la hora solar y lo que esto implica para la vida familiar.

Aunque la mayoría de la sociedad aplica, sin saberlos, la simultaneidad de estos tres tiempos. El tiempo lineal lo da el trabajo y la perspectiva de futuro, mirando siempre para adelante, linealmente. Pero nos detenemos en festejar cumpleaños o aniversarios, acontecimientos que marcan el calendario anual cíclicamente año tras año. Y además tenemos una existencia simultánea cuando nos alejamos para vivir un acto íntimo o especial, que queremos que dure eternamente. Así de complejos somos los seres humanos.

De todo esto, reflexiono sobre si “sabemos la dependencia del tiempo que tenemos”. Yo siempre he dicho que el tiempo es según la percepción que tengamos de lo que se está viviendo. Nos damos cuenta que muchas veces en vez de disfrutar del tiempo libre, lo llenamos de otras cosas, por ej el ocio.

Somos conscientes que el tiempo no se pierde si nos sentamos en la hierba y solamente disfrutamos lo que vemos en el horizonte. Como dice alguien que practique el Tao, “no hacer nada, pero sin dejar nada por hacer”. Cambiar simplemente dejando de ser quienes somos para ser solo tiempo.

Esto me recuerda la experiencia vivida por varios cercanos que se han jubilado. Algunos dicen “me sobra el tiempo”, no saben qué hacer con él y caen en una depresión, porque relacionan el tiempo con la existencia. Otros, siempre dicen “no tengo tiempo para nada”, este grupo son los que llenan el vacío dejado por su nueva condición con otras cosas. A estos, a veces les pregunto “como puede ser que no tengas tiempo de nada, sin estar jubilado, no tienes más obligaciones” y sinceramente no tienen ni idea que decirme, porque ni ellos lo saben. Lo que digo, el tiempo es una cuestión de percepción personal y como se administra.

También con los años, esa percepción parece como si se fuera acelerando. Lo que para un niño es eterno, para un persona de más de 40, los días vuelan. Y los días para ambas franjas son iguales, duran 24 horas. La diferencia es cómo se percibe. Un niño, lo hará como si tuviera todo el tiempo del mundo, una persona de mediana edad, ya vivió la mitad de su vida, ya no tiene todo el tiempo del mundo. Por ej, ya estamos en abril, y parece que la navidad fue ayer.

Básicamente toda esta reflexión luego de leer el artículo, viene porque los días pasan y pienso, “soy consciente que estoy perdiendo el tiempo y que no lo recuperaré jamás, cuando me voy a movilizar. O es lo que quiero, perder el tiempo y dejar que la vida fluya?.” Sinceramente no tengo ni idea.

Con la cuarentena o aislamiento social, impuesto por obligación, ese tiempo que ahora tenemos y antes no, lo estamos aprovechando o lo seguimos perdiendo? Esa será la pregunta existencial a contestar cuando esto pase o una de ellas.

Ya lo decía Borges “el tiempo es la materia de la que hemos sido creados. Dios sabe en qué dimensiones existimos cuando habitamos en el paraíso, pero al materializarnos, al venir a este mundo, entramos forzosamente en dos grandes dimensiones que no abandonaremos hasta morir, el tiempo y el espacio

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Reivindicando el contacto físico

Desde que tengo este blog, he hablado varias veces de la importancia de un abrazo. No en determinados momentos, sino siempre.
Hay estudios científicos que explican “porqué estar en pareja es síntoma de salud” y pensaba, “necesitan hacer un estudio científico y gastar un montón de dinero para llegar a esta afirmación.

Le he estado dando vueltas hoy al tema.

Yo en este momento no estoy en pareja. Estoy bien, me dedico a lo mió. Soy una persona de muchas aficiones por lo tanto nunca me voy a aburrir por estar sola.

Aunque no me gusta la soledad. Nunca me va a gustar, la acepto lo mejor que puedo porque es lo que hay, tampoco me voy a dar contra la pared porque estoy sola, como varias personas que conozco, tanto hombres como mujeres. No es una soledad deseada y decidida, solo es una soledad mediática.

Cuando uno esta solo se da cuenta lo importante que es estar relacionado con alguien. Y no voy a hablar de sexo. Voy a hablar por ej, qué pasarías si tuvieras un accidente y de repente necesitas quien te ayude en el hospital o algo tan simple, como que pases una temporada allí y quién se ocuparía de tu perro o tus plantas por decir algo. La soledad es una mierda, pero es lo que hay.

La gente en pareja tiene mejor salud, porque el sentirse querido estimular ciertas partes del cerebro y hace sentirse apoyado ante la situación adversa.
Por lo tanto, reivindico el contacto físico, tengas o no tengas pareja en situaciones adversas. Alguien hace mucho decía, “hay que tocarse más” y tenía razón.

Al final, voy a pensar que el estar soltero es una patología. Que es antinatural la soledad.

Porque los que están solos:
-Comemos mal porque cocinar para uno es un coñazo.
-Viajamos solos, aunque con el tiempo dejas de hacerlo porque te das cuenta que solo es un coñazo.
-Uno llega a aburrirse de irse al cine solo.
-Se nos pasan los restaurantes de moda, porque no vamos a ir solos no?
-Los amigos no te llaman porque no tienes pareja y ellos siempre salen emparejados. Dos son compañia, tres son multitud.
-y ahora hay que sumar que tenemos peor salud, porque carecemos apoyo afectivo en situaciones adversas.
Podría escribir un montón de cosas sobres los solteros, pero ese no era el tema de este post.

En fin, a los que están en pareja, pues nada, ala a sentirse bien y gozar de buena salud.
A los que están solos, pues chicos/as, a “joderse”. Como decía San Martín, “cada uno es artífice de su propio destino” como decía mi abuelo (hombre sabio como pocos) “cada uno se jode como quiere y puede”. Nunca mejor dicho.

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Búscate un amante (recomendación del psicólogo de enfrente)

Muchas personas tienen un amante y muchas otras quisieran tenerlo.
Y también están las que no lo tienen, porque no quieren y las que lo tenían y lo perdieron, o decidieron perderlo.
Misteriosamente son generalmente estos dos últimos grupos los que más van a los consultorios para decir que están tristes o que tienen distintos síntomas: insomnio, falta de voluntad, pesimismo, crisis de llanto o los mas diversos dolores.
Cuentan que sus vidas transcurren de manera monótona y sin expectativas, que trabajan nada mas que para subsistir y que no saben en que ocupar su tiempo libre.
En fin, palabras más, palabras menos, están verdaderamente desesperanzadas.
Antes de contar esto ya han visitado otros consultorios en los que recibieron la condolencia de un diagnostico seguro:
Depresión y la infaltable receta del antidepresivo de turno.
Yo después de escucharlas atentamente, les digo que no necesitan un antidepresivo; que lo que realmente necesitan… ES UN AMANTE.
Es increíble ver la expresión de sus ojos cuando reciben mi veredicto.
Están los que piensan: ¡Como es posible que un profesional se despache alegremente con una sugerencia tan poco científica!. Hacen un decoroso silencio, miran el reloj esperando el final de la consulta y se retiran para siempre.
También están los que escandalizados se despiden en ese mismo momento y muchas veces tampoco vuelven nunca más.

A los que deciden quedarse les doy la siguiente definición:
Un Amante es: “Cualquier cosa que nos apasione”.

Lo que ocupa nuestro pensamiento antes de quedarnos dormidos y también aquello que a veces, no nos deja dormir.
Nuestro amante es lo que nos vuelve distraídos frente al entorno. Lo que nos deja saber que la vida tiene motivación y sentido.
Un amante puede ser nuestra pareja, si nos animamos a encontrarlo allí.
En otros casos es otro alguien que no es nuestra pareja.
También podemos hallarlo en la investigación científica, en la literatura, en la música, en la política, en el deporte, en el trabajo cuando es vocacional, en la necesidad de trascender espiritualmente, en la amistad, en la buena mesa, en el estudio, o en el obsesivo placer de un hobby que nos monopoliza cada instante “suelto”..

En fin, es “alguien” o “algo” que nos perturba la conciencia al punto de dibujarnos una sonrisa al solo pensarlo apartándonos aunque sea un momento del triste destino de sobrevivir.

Sobrevivir es durar y en el fondo esta gobernado por el miedo a vivir de verdad. Es dedicarse a espiar como viven los demás, es tomarse la presión, deambular por consultorios médicos, tomar remedios multicolores, alejarse de las gratificaciones, observar con decepción cada nueva arruga que nos devuelve el espejo, cuidarnos del frío, del calor, de la humedad, del sol, de la lluvia y de las emociones fuertes.
Durar es postergar la posibilidad de disfrutar hoy, esgrimiendo el incierto y frágil razonamiento de que quizás podamos hacerlo mañana

Por favor no te empeñes en sobrevivir, búscate un amante.
Se vos mismo el amante de alguien o de algo. Se un protagonista… de tu vida.
La muerte llegará, al fin y al cabo la muerte tiene buena memoria y nunca se olvidó de nadie. Mientras tanto y sin dudar, búscate un amante..
Lo trágico no es morir, Lo trágico, es no animarse a vivir.
La psicología después de estudiar mucho descubrió algo trascendental.
Para vivir feliz, activo, o satisfecho hay que tener un motivo.
A ese motivo lo llamo hoy un amante..
Hay que ponerse de novio con la vida y hay que amarla con la pasión de los que auténticamente están enamorados.
Búscate pues HOY…. un amante

Fdo: el psicólogo de la otra acera.

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No me cuentes más milongas, por favor…

Desde pequeña siempre me han comido el coco con decirme, siempre se consigue lo que uno desea. Los sueños, las metas, si te esfuerzas, siempre las consigues.

Ya hace mucho tiempo que me he dado cuenta que eso no es verdad. Ni con esfuerzo, ni con libros de auto ayuda, ni con nada. Si consigues algo en la vida de lo que sueñas, será porque el “hijo de puta “cercano y que controla el cotarro o tu sueño o anhelo, le da la gana de dejarte que lo consigas.

Pero no será por tu esfuerzo, será por las circunstancias del entorno y por los que mandan y según como se levanten ese día.

Por ahí tenes suerte, y te lo conceden en un acto magnánimo hacia ti, que para ellos no eres nada. Pero si la suerte te es esquiva, y los que deciden se han levantado torcidos, no lo conseguirás te esfuerces lo que te esfuerces, hagas lo que hagas.

Cuanto más te esfuerces, más intentes hacer las cosas bien, siempre habrá alguien que te joda tu camino. Es deporte nacional.

Recuerdo ese año que se puso de moda, la frase de un concursante de Gran Hermano, que decía “quien me puso la pierna encima”. Pues eso.

Cuantos factores negativos para seguir esforzándote por las cosas. Qué si ya tienes 50 años y de repente te conviertes invisible para esta sociedad. Qué eres mujer y cobras un 30% menos que un hombre por igual trabajo o quizás por más. Qué te meten miedo en el cuerpo que con esas edades no vas a conseguir otra cosa, y te vas a ir al paro. Y tú te preguntas, que paro? Si para poder cobrar más, me he tenido que hacer autónoma sin derecho a paro en un mercado laboral de mil euristas. Que nunca lograras nada, porque trabajas en un tema netamente masculino y que siempre y durante 36 años te has tenido que dar codazos para que te dejen pasar, y siempre te han cerrado el paso.

Ya me lo decía mi madre, estudia para maestra, cásate y ten hijos. Hace 40 años era el consejo que se le daba a las niñas, y que por supuesto yo no hice ni caso. Estudie una carrera masculina, he peleado por salir del fondo de la salida,  durante más de la edad que tienes tú, seguro, he tenido que trabajar al filo de lo peligroso en cuanto a quedarte sin nada, para poder tener un mejor pasar y a día de hoy, no lo he logrado nada de lo que me he propuesto, o casi.

Y aun me siguen diciendo que me esfuerce más? Para qué? Qué las cosas que uno se propone se consigue? Por favor, déjenme en paz, y no me cuenten más milongas. Tonterías las justa, ya no tengo más ganas de ser la tonta del grupo, más.

A ti chica menor de 30, te aconsejo que estudies y tengas independencia económica,  para tus caprichos. Que te busques un marido, si te apetece, que te mantengan, y te dediques a jugar al tenis mientras los niños van al colegio. Y sino que persigas tus sueños, sola, sin complejos,  pero sabiendo o mejor dicho, siendo consciente, que al ser mujer, se te hará cuesta arriba. No imposible, pero sí difícil de llegar.  Siendo consciente de eso, sabes a que atenerte. Y si se te da bien, y lo logras, aleluya.

Es el mejor consejo que te puedo dar. Sé más inteligente que yo, que al final, y con mi edad, no tengo ni lo uno ni lo otro de lo que quería.

Lo dicho, como yo ya pase a ser “invisible”, pronto me iré a las Salomón a pintar como Gauguin.

Recordando el 2009.
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Año nuevo= Teoría del vacío

Ahora que llega el nuevo año pronto, tenemos que aplicar de nuevo “la teoría del vació” en nuestra vida. Y que es esto.. simplemente “dejar partir las cosas o caducadas o que ya nos nos sirven, o los recuerdos negativos, o todo lo que ocupe lugar para dejar vació y así experiencias nuevas van a entrar.”

En realidad “la teoría del vació” en cuanto a lo espiritual es interesante y paso a relatar…

1) ¿Tienes la costumbre de juntar y guardar objetos inútiles, ropa, zapatos, muebles, utensilios domésticos y otras cosas del hogar , creyendo que un día (no sabe cuando) podrá precisar de ellos?
2) ¿Tienes la costumbre de juntar dinero sólo para no gastarlo?, pues piensa en el futuro podrá hacer falta.
Pues no lo hagas, es anti-prosperidad.

Es preciso crear un espacio, un vacío, para que las cosas nuevas lleguen a tu vida. Es preciso eliminar lo que es inútil en ti y en tu vida, para que la prosperidad venga. Es la fuerza de ese vacío que absorberá y atraerá todo lo que tu quieres. Mientras tu estas material o emocionalmente cargando de cosas viejas e inútiles, no habrá espacio abierto para nuevas oportunidades.

Es preciso crear un espacio, un vacío, para que las cosas nuevas lleguen a tu vida.

Los bienes precisan circular. Limpie los cajones, los armarios, el cuarto del fondo, el garaje dé lo que usted no usa más. 
No son los objetos guardados que estancan tu vida, sino el significado de la actitud de guardar. Cuando se guarda, se considera la posibilidad de falta, de carencia. Es creer que mañana podrá faltar, y usted no tendrá medios de proveer sus necesidades.
Con esa postura, tu está enviando dos mensajes para su cerebro y para su vida:
1º… no confía en el mañana
2º… crees que lo nuevo y lo mejor NO son para ti, ya que te alegra con guardar cosas viejas e inútiles.
Tira lo viejo que no te sirve, lo que no usas, lo que perdió el color y el brillo y deje entrar lo nuevo en tu casa… y dentro de ti mismo

Hace muchos años alguien me enseñó que de vez en cuando se debía abrir todas las ventanas de la casa, todos los armarios, hasta lo de la cocina y dejarlos así, para que corriera el aire, mucho tiempo. Así se limpiaban las energías estancadas de los rincones, que son fuente inagotable de negatividad.  Dejar estancar la energía en los rincones, no es bueno. Todo debe fluir.

Vive para generar nuevos recuerdos. Estamos en esta vida, para vivirla, para disfrutar, para compartir, para amar aunque sea a nuestro perro. @LucreArrias Clic para tuitear

Así pasa también con la cosas de nuestra vida. Mi humilde consejo para el último domingo de este año es…

-Si abrís un armario y ves ropa que llevas más de 5 años sin usar, regalarla o tirarla, seguro no te la volverás a poner.

-Para que juntar libros en la biblioteca que nos gustaron pero que ya no volveremos a leer, pues dónalos a una biblioteca para que otros los lean y disfruten como vos.

-Para que atiborrar los armarios de la cocina con latas o paquetes de cosas de comida que al final tiraras por caducado. Mejor planifica la semana y compra lo que necesites, ahorraras y no despilfarraras.

Olvídate de el “no tengo que ponerme”. Seguro que entre esa ropa que llevas 5 años sin usar, algo habrá. Hace falta tener tanta ropa, zapatos, bolsos? Para que, sino se puede poner todo a la vez.

Ahorrar esta bien, si puedes,  pero no te pases. Para que, para dejarle a tus herederos si un día de repente la palmas? Disfruta de lo que tenes, hoy y ahora. El mañana es incierto. El pasado ya pasó.

No vivas de recuerdos, cuando eras feliz, o cuando eras más joven, o cuando eras así o asas. Vive para generar nuevos recuerdos.

-Cuando mueras, no te llevarás a la tumba nada material, en realidad tampoco nada espiritual, porque no te vas a enterar que te has muerto. Conoces a alguien que haya vuelto a contarte, ¿sabes que me morí?

-Ya lo dice el saber popular, “el cementerio esta lleno de imprescindibles”. No estamos en esta vida, ni para sufrir, aunque es innato en el ser humano, ni para tener solamente obligaciones, ni para solo trabajar. Estamos aquí para vivir, para disfrutar, para compartir, para amar aunque sea a nuestro perro. Busca el equilibrio de las cosas. Entre el quiero y no puedo. Entre el hoy y el ayer.

Que la sensación que tenemos del transcurso del tiempo es relativa, y se va a acelerando con los años que cumplas. Mira, ya termina otro año… y van? La vida al final, es demasiado corta.

Sobre todo aprende a decir NO. Todo no se puede abarcar. La línea del medio para caminar siempre es la más rentable a mediano y largo plazo.

Así que estos últimos días del 2019, ábrete al nuevo año que viene, y limpia tu vida, tu espacio, tu existencia, para recibir esta nueva década, con toda la energía y  sobre todo con todo un espacio vació, para volver a llenarlo con cosas nuevas, vivencias, alegrías, y lo que sea.

Aplica la teoría del vacío, ya. No es una imposición, es como poco una obligación con nosotros mismos. Te sentirás mejor y haras espacio ….

 

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Imposible gustar a todo el mundo

El título de este post, es una de las verdades absolutas del ser humano. No se puede gustar a todo el mundo.
La única manera de sobrevivir a la sociedad que a veces nos asfixia, es tener este término claro y presente a diario. Se debe aprender a neutralizar los efectos de los juicios continuos del entorno, ya sean negativos o positivos. Ambos dos, afectan de distinta manera.

El filósofo Arthur Schopenhauer, ya hablaba de “la triste esclavitud de estar sometidos a la opinión ajena”.
Según este estudioso, una persona inteligente debe encontrar el equilibrio de la adulación constante como de la crítica negativa, sobre la opinión de los demás sobre nosotros.
Si aceptamos la adulación continua, que dice lo maravilloso que somos, hace que perdamos perspectiva de la realidad. Nadie puede ser perfecto y maravilloso, continuamente. El ser humano no es así, tiene claroscuros como el ying y el yang.
En contrapartida tampoco podemos aceptar la crítica continua, porque socava nuestra auto estima. No porque no la podamos escuchar, sino porque una cosa es escucharla y otra tomarla como la verdad absoluta.

Cerca de nosotros siempre existen estos dos tipos de personas, o la que nos adula o la que nos critica, constantemente.
Yo personalmente, tengo más de las segundas. Hecho en falta de vez en cuando, lo que yo llamo “una palmadita en su momento justo”. A qué llamo palmadita? Cuando alguien se acerca y dándote una palmadita cariñosa en la espalda, te dice “esta bien, lo has hecho bien”.

Ya lo dice, Schopenhauer, para neutralizar los efectos negativos de la crítica constante porque según sus palabras “un juicio nos hiere aunque conocemos su incompetencia, una ofensa nos enfurece, aunque somos conscientes de su bajeza”.

La mejor receta para neutralizar esto, es rodearnos de gente positiva, que nos quiera, que nos acepten como somos y sobre todo que nosotros cultivemos una buena autoestima y tener una idea justa de nuestro valor personal. Ni más ni menos, sino conocernos y saber verdaderamente cómo somos.
Así minimizamos las críticas y a su vez, aceptaremos las alabanzas en su justo valor.

A mi particularmente, cuando alguien hace algo para mi, ya sea servirme un café en una cafetería, como traerme un vaso de agua, siempre digo gracias y de buen modo. Pero a su vez, cuando hago yo un favor a alguien muy cercano como un amigo, vale me gusta que me lo agradezcan, por supuesto, pero solo una vez, no siempre.

Ayer alguien que me solicitó ayuda para un trámite por mi condición profesional y a la que por supuesto no cobre, me llamó para avisarme que al final se había aprobado a su favor la solicitud, luego de varios fallos. Me sorprendió, favorablemente, porque no estoy acostumbrada a esto. Yo me lo había tomado como un banco de tiempo, porque yo la ayude con eso sin costo, y ella no me cobró más las clases en su centro de pilates. Era un intercambio justo para ambas. Por eso me sorprendió que me llamara para contarme esto y sobre todo para decirme, que yo tenía mucho que ver con el resultado favorable del trámite. Haberse tomado la molestia de llamarme para decírmelo, en vez de esperar a verme, me pareció todo un detalle de su parte.

Según el psicólogo Wayne W. Dyer, sostiene que un 50% de la gente con la que nos topamos en la edad de mayores, es susceptible de no estar de acuerdo con nuestra manera de ser y pensar. Por eso, cuando alguien nos critica o no está de acuerdo con nosotros, debemos pensar que nos hemos topado con ese 50% que piensa de manera diferente.

Yo ahora me doy cuenta, que hasta el mes de mayo, yo vivía con casi el 50% de esa gente que nunca le voy a gustar, pero ahora estoy empezando a estar con el otro 50%. Posiblemente porque como dice la teoría del vació, he vaciado para permitir que se llene nuevamente con sangre nueva.

Según los budistas, intentar gustar a todo el mundo nos hará infelices, y si bien sufrir es inherente al ser humano, también hay caminos para minimizarlo. Ya lo digo yo siempre, “no estoy en este mundo para sufrir. Sor María de Calcuta hubo solo una”.
La mejor receta es entender que la persona que critica una decisión o una opinión nuestra, no lo hacen como crítica directa a nosotros como personas. Hay que saber encajarlas y aceptar que el que critica está tirando sobre otro su propia frustración sobre el tema en cuestión.

En fin, al final, todo reside en cómo nos sentimos y qué lugar tenemos en el mundo. Ya lo decía una amiga “no hay peor desprecio que no hacer aprecio”. Es difícil pero ejercitando esto diariamente, quizás se consiga. Dejemos la susceptibilidad para otras cosas.

Hoy a la tarde he comprobado que aun me queda gente en ese 50% que no gustare nunca. Pero la solución fue, levantarme, sonreir, decir hasta mañana y venirme a casa a escribir este post. Tonterías las justas.

pd: Che Pedrín, sabes de la teoría del vacío? para otro día.

 Referencia  artículo de mismo nombre de El País. Imagen vía Pinterest 
Rewind del 2009 de este blog.
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La toma de decisiones

Uno a veces, o muchas según como se mire, llega a un punto en su vida que debe tomar una decisión que puede cambiarla. Son esos puntos de inflexión donde el camino que tomes, te llevará por algún derrotero del que no eras consciente antes, o no querías ver.

Cuando se debe hacer eso, uno tiene miedo de equivocarse. Evidentemente, nadie te pone un arma en la sien y te obliga, hay que hacerlo por las circunstancias y listo. Pero qué difícil es llegar a una respuesta a nuestros reclamos

El miedo a llegar a ese punto, nos paraliza. Bueno a mi me paraliza. Mi cabeza se convierte de repente en un borbollón de ideas, mensajes, palabras que quieren conjuntar para tener la mejor respuesta. Pero se me hace difícil, muy difícil, por ese temor a equivocarme.

En la vida, nos enseñan que debemos ser personas de éxito infinito. Y no es así. Por suerte estos últimos años, se ha aceptado la equivocación o el error, mejor en muchos ámbitos. Se lo ve como un aprendizaje, y que la próxima vez lo harás mejor hasta lograr esa perfección que la sociedad busca.

Y se agradece.

Pero para la gente de mi edad, que se nos exigía tanto tener éxito, cumplir los cánones, hacer lo que se debía en vez de lo que se quería. Es muy difícil superar ese umbral de una decisión importante, sin sentir miedo.

Si la vida te da cosas, debes cambiar. Si la vida te quita cosas, también debes cambiar. Siempre debes evolucionar. Aunque eso suponga, pasar por el miedo de tomar una decisión importante. @lucreziarrias Clic para tuitear

Así que mi mejor consejo para este día, previo al fin de semana y para pensar es…

Vive, ama, desperezate y si tienes que tomar una decisión importante para tu vida desde este momento hacia el futuro, sigue unas pautas, como ser…no te precipites, evalúa los pros y los contras, si es con un papel adelante y en varios días mejor, porque con el paso del tiempo verás una variación en lo del día anterior, porque las cosas o los puntos de vistas evolucionan en el tiempo. Nada se puede quedar estancado.

Tomate un tiempo para la decisión. Vete de vacaciones y al volver veras las cosas distintas. O tomate un tiempo para ver cómo lo ves en unas semanas. No hay mejor cosa que el paso del tiempo, que hace que las situaciones evolucionen y se vean de otra manera. Son como la vida, que madura con ese tiempo que avanza.

Las decisiones en caliente no funcionan. Y si al final te equivocas, hazte de valor, y apechuga con ello. Que solo te importa a ti mismo, y lo que digan los demás, a freír churros.

Te aseguro que en estos meses me he dado cuenta, que solo importas tú. La familia, los amigos, los demás,  te querrán, no lo dudes, sino no estarías en sus vidas, pero en el fondo y sin acritud, pasan de lo que es importante para ti, porque ellos ya tienen sus propias decisiones que tomar.

Imagen vía @ Alexey Bednij 
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Viajar solo

Ya hablé hace bastante de que el mundo no estaba hecho para solos o solas. Esta última semana, que me he ido de vacaciones sola, lo he vuelto a comprobar. Todo se mide para dos o más.

Viajar solo es pagar uno, por dos. Es más, la habitación con dos camas, dos toallas, hasta dos vales por día para el desayuno, que lo único que me valió era que el zumo de naranja sea doble, nada más.

Qué decir de ir a comer. Para no caer en la comida basura, vas a un restaurante, en hora punta, y casi no te atienden porque ocupas una mesa solo donde la más pequeña es para dos.  De ahí para arriba. Te quejas porque ves que ubican a gente que llegó después de ti, decidido a irte a otro lado. Y de repente, te ubican en una mesa de 6, que muestra la miseria de estar solo de vacaciones. O te ubican, en el rincón más alejado del bullicio y vida del restaurante, porque estas solo y das mala imagen. O por lo que sea, y te sientes aislado del ruido y del mundo.

Ves la carta, y las raciones, son tan grandes, que todo el mundo comparte pero que tu como estas solo, si quieres una ensalada y otra cosa, dejas la mitad, porque ni pagando te dan media ración. Con el cargo de conciencia de que tanta gente en el mundo no tiene que comer, y vos pagas por tirar la mitad de la comida que te sirven, porque tu pagas todo.

Y así todo.

En definitiva, más de una semana seguida no soporto viajar sola. Aunque se que lo seguiré haciendo, porque sigo el dicho, mejor sola que mal acompañada. Pero como siempre, veo que no puedo dejar de hacer vacaciones culturales, que podes hacer solo sin problema. Porque en las ciudades tenés más opciones. Pero si queres aventura, naturaleza o playa, como esta vez, es lo que toca.

Eso sí. La playa espectacular, y sin mucha gente, que eso también se agradece. 

A que dicho así, suena a doble pensamiento. La playa solitaria y la vida social para hacer en grupo. En fin, los seres humanos somos así, de incoherentes a veces o es siempre.?¿

Ya estoy en casa.

Imagen vía @FOLSKO ULS (@folkosoul by Instagram)
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