Esperanza o pensamiento mágico

Unos lo llaman “tener esperanzas”, yo lo llamo “hacer uso de nuestro pensamiento mágico”. Tener esperanzas, sabes que es… ser esperanzador, esperar que las cosas mejoren, o que algo suceda por nuestro esfuerzo y trabajo en la solución de algo.

Y sabes que es el “pensamiento mágico”?. Pues es simple, lo mismo pero también cuando las personas viven o creen vivir bajo unos parámetros, que tienen algo de irrealidad, que tienen algo de esperanza mezclada con inocencia. Algo de la definición dice “Básicamente consiste en atribuir un efecto a un suceso determinado, sin existir una relación de causa-efecto comprobable entre ellos.”

Pues así estoy yo, aplicando “pensamiento mágico” a todo tren, teniendo la sensación o la esperanza que algo sucederá, venido de arriba o de donde sea, pero que me solucionará todo. Que ilusa. Pero que lindo es tener esa sensación que aparecerá la solución sin tener mucho que ver nuestras acciones. Sería como sacarse la lotería, sin esfuerzo y sin jugar, más o menos.

Cuando todos los caminos o posibilidades de solucionar algo racionalmente desaparecen, nos queda eso, aplicar nuestro pensamiento mágico de la vida. Todos lo tenemos implícito de fábrica. Porque ya las cosas no dependen de nosotros sino de las circunstancias, del universo o de quien sea. Pero qué difícil es ¿no?

Tener la sensación que no controlamos la circunstancias que pueden dar un vuelco a tu vida, crea bastante inseguridad. Pero hay que pensar… es lo que hay. Ya hemos intentado todo, pero nada a cambiado. Todo nos lleva a la misma puerta, que es la que no queremos abrir, pero visto lo visto, se abrirá ella solita para nosotros.

Llegados a este punto, suspiramos. Respiramos hondo, y nos tiramos al vacío sin saber muy bien que nos vamos a encontrar al final.

Así que mi consejo de hoy es…

Vive, ama y no te preocupes. Porque si tienes que solucionar algo, y tú quieres hacerlo de una manera, aunque las circunstancias te harán ver cuál es el único camino. Puede que no te guste a ti, pero deberás transitar por ello. Y hasta que no llegues al final, no sabrás quién tenía razón, si tú o el universo.

No intentes ir para un lado cuando tus zapatos te llevan para el otro. Clic para tuitear

Muchas veces nos obcecamos con una solución a un problema, y no queremos ver que la tenemos delante de nosotros, aunque no sea la que queremos. Si es así, que no la queremos, piensa… y ¿si lo intento por ese camino? Quizás no tengas tú “esperanzas” que por ahí va la solución, pero la vida te la está indicando. Y por algo será.

Amplia tu mente e intenta ver todo globalmente. Ahí están las soluciones siempre, aunque para llegar a ella pongas algo de pensamiento mágico.

Un poco de pensamiento mágico con esperanza puede ser una buena mezcla para encontrar la solución a un problema. No intentes ir para un lado cuando tus zapatos te llevan para el otro.

Imagen @choisart.com
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Desde un dron

Me gustan mucho las fotos nuevas que se hacen desde un dron.  Desde una altura diferente a la del ojo humano. Son muy curiosas, de ver cómo la perspectiva de un paisaje, puede cambiar tanto desde una altura considerable.

Ya podríamos hablar si el punto de vista es el correcto, o si necesitan más altura, o si se ven planas, etc. Lo importante es que nos han dado una visión nueva del mundo. Antes solo posible para los que volaban o los astronautas.

Pero cada vez que las veo, no dejo se asociarlas con cómo cambia la visión de una cosa si tomamos distancia de la misma.

Lo importante que es eso, tomar distancia de los problemas, de las situaciones, de la vida, para poder ver un punto de vista distinto de lo que sea, y así despegarnos y disfrutar de lo que sea mejor o despegarnos para ver lo que necesita solución a la distancia y con otros ojos.

El ser humano, no se da cuenta cuando estamos inmersos en algo, que a las cosas hay que darles espacio para disfrutarlas más, sin agobiarlas o sin empastarlas con nuestra presencia. Con los problemas o las personas pasa lo mismo. Hay que tomar distancia.

No digo que veas todos desde un dron, desde la distancia. Sino que pongas esfuerzo por no quedarte con una vista, solamente. Con una sola dimensión Eso te enriquecerá como persona y dará más valor a lo que tienes delante.

Mi humilde consejo es…

Vive, ama y súbete a un dron imaginario para poder ver las personas o la vida a la distancia, y así darle el valor real que tiene para poder disfrutarlas de una forma más sana y relajada. Que las situaciones y las personas son lo que son, para lo bueno y malo, y no lo que nosotros queremos que sean.

Aprender y aplicar esto pronto, te ahorrará muchos disgustos.

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El día después

Hay muchos días después en la vida de una persona. Los que indican, que comienza una nueva etapa, los que indican que el día antes ha marcado un hito, ya sea de dolor o alegría. Muchos, igual que personas.

Evidentemente, los buenos son los “días después” de un día grande, alegre y fantástico. Pero si no puede ser, como hoy, el día después de un recuerdo doloroso y de vacío, cambiemos el chip, y convirtamoslo en un día positivo y lleno de esperanza.

Un día, el día después, que nos apacigue el dolor por la pérdida, o el recuerdo de ella, y lo convierta en luz y armonía.

Nosotros debemos esforzarnos por borrar ese sentimiento de tristeza y convertirlo en otra cosa. Está en nosotros hacelo. Nadie lo va a hacer por nosotros. Nadie te hace ni regala nada, por la cara.

Ya sabes, mi mejor consejo es...
Vive, ama y sacude tu tristeza para que la luz y esperanza que el futuro y la vida te dará cosas buenas, vuelva a tu vida. El dolor se tiene que sentir, pero no hay que vivir regodeándose siempre en él. La vida es demasiado corta y cuando nos queremos dar cuenta, se ha ido.

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A tu bola

Este collage de Multiverse,  me ha encantado porque muestra con mucha, pero que mucha imaginación, como vamos por la vida. Cada uno con su propia galaxia en su cabeza. O como se dice por estos lares “cada uno va a su bola”.

La vida es fantástica cuando la compartimos con los demás. Pero cada vez más, nos olvidamos de ello. Se nos hace muy pero que muy cuesta arriba, poder compartir las emociones, afectos o el tiempo libre, con los demás. Inconscientemente, sin darnos mucha cuenta, intentamos que los demás hagan lo que nosotros queremos y no lo que quiere el grupo. Esta actitud, nos aísla aún más unos de otros.

Es una actitud bastante común, es como una lucha de poder inconsciente entre humanos. Y cuando te das cuenta de esto, intentas rectifica pero ya te has aislado y dando vueltas con la galaxia en la cabeza tú solito.

Me gusta la galaxia que tengo en mi cabeza, pero también me gusta compartirla o acercarla a la que tienes tu. Cada día me gusta menos que sea una galaxia aislada en el universo. Me gusta que sea cercana a la de los demás. Si el otro día decía que el mal del siglo XXI es la soledad + individualismo, con esto lo aseveró.

El “ir a tu bola” por la vida es no tener empatía hacia tus semejantes. Se debe aprender a vivir sin depender de nadie y ser autosuficiente, nos educan a ello, pero una cosa es ser responsable de uno mismo y otra muy distinta pasar de todos los demás por ir a tu bola, o que los demás pasen de ti porque les incomoda como eres. Cuanta gente conocemos que son así? pues un montón, y a veces no nos damos cuenta, y cuando lo hacemos ya es tarde.

Me ha pasado muchas veces, que de repente me he dado cuenta que me han echado del grupo y no he sabido muy bien porque. Me quedo con la cara de tonto preguntándome hacia adentro, porque no hay nadie que lo escuche, Porque? Me ha pasado más de lo que me gusta reconocerlo.

Intento entender y aceptar las cosas que suceden, pero en estos casos me he quedado sin una respuesta clara y luego de mucho pero que mucho tiempo, aun me sigo preguntando porqué mi galaxia personal no se mezcló con la tuya.

Ir a tu bola, es no reconocer que no vivís solo en una isla, sino en una sociedad que nos interconecta, aunque tengamos una galaxia distinta cada uno en nuestra cabeza.

Ya sabes, vive, ama, sueña, y conecta esa galaxia tuya con las de los demás.

Imagen collage encontrada en Pinterest
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Singularidad humana

Leía un artículo de El País, donde se habla de la pérdida o no de la cortesía, pero que plantea también un punto interesante, el de la “singularidad humana”. (lee desde aquí)

Como dice en el artículo “las singularidades del individuo le distinguen ante la idea de que nuestras vidas están estandarizadas y que con una vida social más compleja es más difícil encontrarnos con iguales“.

La singularidad humana, en esta sociedad moderna, se potencia hasta llegar al individualismo. Somos o nos hacen creer que “somos singulares“, somos especiales. Y como tales no nos relacionamos con otros que no sean como nosotros. Cosa que es muy difícil de llevar a cabo. Porque al ser “singulares“, o como diría yo, “no del montón.” en el grupo que nos movemos habitualmente, no hay otros como nosotros.

Todo esto puede crear dos cosas. O el aislamiento de esa persona con “singularidades”, al no sentirse arropada por otros iguales con quien discutir o compartir esa singularidad, o el desarrollo de sentimientos de soberbia al sentirse distinto o superior a los de su entorno.

Esta sociedad, fomenta las dos posibilidades.

Porque no fomentar como individuos dentro de un grupo o sociedad, otra tercera posibilidad, como compartir es “singularidad humana”, que tengamos con los demás, para crecer como grupo. Aportando mejoras dentro de nuestra singularidad a los cercanos o no, y así mejorar nuestras vidas y las del grupo.

Las redes sociales, fomentan en muchos casos las dos primeras posibilidades, pero no la tercera. Aunque en algunos casos el individuo tiene tal fuerza emocional, que se da cuenta de su singularidad y la comparte, para obtener ese crecimiento consciente del grupo. Pero son los menos.

Vale más la tontería, el postureo y mostrarse como ganado, siendo la mayoría de las veces todo mentira, que compartir tu singularidad positivamente.

Para mi, es más importante como ser humano, que si siento que soy “especial o singular”, ponerlo al servicio de el grupo, y no de mi individualismo. De que me vale ser “singular” sino lo tengo solo para mí.

El compartir es lo mejor en muchos aspectos de la vida. El compartir una palabra, una sonrisa, un abrazo o lo que sea, hace crecer el individuo y al grupo. Y si es “tu singularidad”, aún más.

Ya sabes, vive, ama, y comparte tu vida con el grupo, pero como iguales, y no como si estuvieras en un nivel diferente, porque al final eso te acarreará mucha negatividad.

Como decía alguien sabio, “siempre guardate algo para ti mismo, que algo de misterio siempre es bueno“. No te muestres tanto, que eso solo genera comentarios de envidia, odio o negativos.

imagen  @via Pinteres -  25.media.tumblr.com
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El dolor se cura viviendo

Wow, menuda sentencia. Muchas veces, si prestas atención a lo que escuchas, lees o ves, las circunstancias te dan frases como la de este post. Una sentencia sin mucho que cuestionar, con personalidad propia y contundente.

Yo soy de esas personas que presto detalle a todo lo que veo, escucho o leo. Es más hace años tengo una libreta, donde anoto frases de libros, o revistas que me gustan. Esta idea la escuche en una novela de la tarde que estoy viendo en la tele. Todo es fuente de sabiduría, no?

Es muy cierta. “La única manera de curar el dolor del alma es seguir viviendo“. No importa el nivel de dolor, te costará más o menos tiempo, pero transcurriendo la vida, o sea… viviendo, es como se cura el alma.

"La única manera de curar el dolor del alma es viviendo" @LucreziArrias Clic para tuitear

Eso es una verdad como que existen las catedrales. Si lo piensas un poco, verás que la mayoría de las veces,  el dolor a una pérdida, a un problema o lo que sea que nos lo produce, nos encierra en nuestro mundo. Nos aparta de la cotidianidad de la vida. Porque nos sentimos seres rotos, “víctimas” de ese dolor, o “culpables” de él.

No es así. Es una de las “crisis” que pasamos, y de las muchas que pasamos durante nuestra vida. Que solo curaremos, siguiendo adelante con nuestras cosas. Intentando buscar curas emocionales con el día a día. Caer en el pozo del dolor, no es bueno, aunque es inevitable que siempre sea lo primera que nos sucede, ante el dolor.

No pasa nada. Todos lo sentimos. El punto está en que algunos se “levantan” de ese dolor más fácil que otros, que necesitan ayuda.

 Tampoco pasa nada. Lo importante es no quedarse en el fondo de ese pozo de dolor. Lo principal, es salir viviendo por nuestros medios, o pidiendo ayuda. Todo vale para superar la crisis que produjo ese dolor. 

Así que mi consejo de hoy es…

Vive, ama, y si has caído en el pozo del dolor, mira para arriba empieza a escalarlo por tus medios o pidiendo ayuda, pero ve la claridad que ilumina salir de ese pozo, viviendo. Poniendo toda tu energía en eso, en intentar cerrar esa oscuridad que te produce el dolor emocional, con paciencia, energía y aceptando las cosas buenas y luminosas que la vida seguro te brinda o te brindó o brindará. La vida son ciclos, que superamos con nuestra actitud hacia ellos, ya sean buenos o malos.

No te regodees en el dolor, en tu propia oscuridad. No sirve de nada. Vive, pasito a pasito, intenta salir de nuevo al ruedo, como dicen  por ahí. La claridad, el amor y la vida te está esperando, seguro. Vive.

Imagen via  alex-quisite.tumblr.com
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¿Saltamos?

La vida parece muchas veces un campo de minas.

Cuando el trabajo se nos viene encima, cuando las relaciones se complican, cuando todo no cierra, cuando haces planes y se vienen abajo de repente antes sin siquiera de terminar de hacerse realidad…

No hay nada mejor que poner una sonrisa y salir a saltar eso baches, aunque sea con la ayuda de un paraguas.  Que toda ayuda es bienvenida.

 

(imagen @Martin Munkácsi)
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Esto no es pobreza, esto va más alla

Mañana damos en Madrid, otro paso para adelante, a lo que se llama “nueva normalidad”, pasamos a fase 1. Y todos están expectantes. Unos porque tienen unas ganas locas de hacer más cosas en la calle, luego de más de 60 días confinados. Otros porque sienten, que la gente está temeraria, y que habrá un rebrote del virus porque esto no ha pasado aun. 

Yo me encuentro en el medio de ambos.

Me siento en el medio, porque quiero salir y hacer más cosas, sobre todo ir a un museo o encontrarme con alguien. Pero a la vez, tengo miedo o falta de perspectiva de lo que puede pasar, si esto se vuelve a desbocar.

Que nos tenemos que acostumbrar que muchas cosas no volverán a ser como eran, es algo que se cae de maduro, por mucho tiempo aunque haya personas alrededor que siguen pensando que no va a ser así.

Lo que sí, me encantaría saber a qué llaman “nueva normalidad”. Nueva normalidad, por la distancia de seguridad, o por usar mascarillas o porque?. 

Estoy convencida que el ser humano tiene  la habilidad de acostumbrarse a distintas realidades según caigan en su vida. Y esta vez no será distinta. Nos acostumbraremos, como lo hemos hecho hasta hoy a estar encerrados más de 2 meses, a teletrabajar, a vivir niños, padres y abuelos, en la misma casa y al mismo tiempo, como si estuvieran de vacaciones de verano, etc, etc. Nos acostumbramos a todo lo que nos pongan por delante. Con mayor o menor resultado , pero al final lo haremos. 

Lo que sí tengo claro, es que nadie sabe cómo será esa "nueva normalidad", y teorizar sobre ella, me parece una reverenda tontería. @lucreziarrias Clic para tuitear

Cuánta cháchara he escuchado últimamente, sobre todo. Cuanta falta de empatía he visto en los distintos colectivos, como si fueran el ombligo del mundo y lo único que importaran fueran ellos  y sus problemas. Como si todos los demás no tuviéramos la misma situación. Cuanta queja he escuchado a diario, eso sí, catastrofista a más no poder, solo para ellos.

Lo que no he escuchado, o lo he hecho poco, ha sido esa gente que el primer mes de cuarentena ha aguantado porque tenía aún algo de dinero, no mucho pero tenía, pero el segundo mes ya no pudo. Sin siquiera tener para comer. De llegar a perder su casa, su trabajo y tener que pedir caridad. 

Que me importa a mí, si los ingleses o alemanes vienen en verano. Que me importa a mí, si un restaurante de moda puede abrir la mitad de su aforo. Que me importa a mí,  sí abrirán las piscina o podre ir con los amigos a tomar algo.. etc, etc. Si yo he tenido recursos para pasar esto, ellos tendrán más, seguro.

Lo que sí me importa, escuchar a esa señora con dos hijos, la cual se ha hecho cargo Cáritas, porque ella no podía más y no tiene ni siquiera esos 40€  que cuesta una conexión a internet, para que sus dos hijos puedan seguir la escuela y no se queden rezagados. Eso sí me importa y mucho.

Puede parecer una frivolidad que me importen que no tengan para internet, pero no lo es. Porque si lo piensas, y esos niños no pueden seguir la escuela, a futuro se descolgarán del sistema, sin educación o rezagados de oportunidades de salir adelante cuando sean mayores.

Esos si, gracias que vivimos donde hay instituciones como Cáritas, o los grupos de ciudadanos que se han organizado con comedores o el banco de alimentos donde se dan ayuda a gente que antes no lo necesitaba. Porque antes de esto, tenían trabajos, malos pero  podían vivir, con lo justo.

Entonces, sinceramente, que me importa a mí las vacaciones, o las terrazas, o los restaurantes, si hay gente que no tiene para comer o para estudiar. 

Alguien pensará, porque lo he escuchado, “siempre ha habido pobres”. Pues sí, siempre los ha habido, pero esto no es pobreza, esto va más allá. Porque hay gente que lo ha perdido todo, y le da mucha pero que mucha “vergüenza”, tener que pedir. 

Cada cosa en su justo momento. Ya habrá tiempo que nos importe si hay turismo internacional o si podemos ir a un restaurante abierto en su totalidad, o lo que sea. Ahora toca otra cosa, y paso a paso. 

Así que a ti, te digo.

Vive, ama pero también ponte en su lugar, por una vez. Ayuda como puedas. Devuelve un poco de lo que tienes a los que no, de la manera que puedas dentro de tus posibilidades. Empatiza. No acumules más Karma con la indiferencia. Porque hoy no te toco a ti, pero puede que si hay un rebrote de la pandemia, no tengas tanta suerte. Porque esto, no es pobreza, esto va más allá

imagen Crédits : Mohanad Shuraideh
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