A tu bola

Este collage de Multiverse,  me ha encantado porque muestra con mucha, pero que mucha imaginación, como vamos por la vida. Cada uno con su propia galaxia en su cabeza. O como se dice por estos lares “cada uno va a su bola”.

La vida es fantástica cuando la compartimos con los demás. Pero cada vez más, nos olvidamos de ello. Se nos hace muy pero que muy cuesta arriba, poder compartir las emociones, afectos o el tiempo libre, con los demás. Inconscientemente, sin darnos mucha cuenta, intentamos que los demás hagan lo que nosotros queremos y no lo que quiere el grupo. Esta actitud, nos aísla aún más unos de otros.

Es una actitud bastante común, es como una lucha de poder inconsciente entre humanos. Y cuando te das cuenta de esto, intentas rectifica pero ya te has aislado y dando vueltas con la galaxia en la cabeza tú solito.

Me gusta la galaxia que tengo en mi cabeza, pero también me gusta compartirla o acercarla a la que tienes tu. Cada día me gusta menos que sea una galaxia aislada en el universo. Me gusta que sea cercana a la de los demás. Si el otro día decía que el mal del siglo XXI es la soledad + individualismo, con esto lo aseveró.

El “ir a tu bola” por la vida es no tener empatía hacia tus semejantes. Se debe aprender a vivir sin depender de nadie y ser autosuficiente, nos educan a ello, pero una cosa es ser responsable de uno mismo y otra muy distinta pasar de todos los demás por ir a tu bola, o que los demás pasen de ti porque les incomoda como eres. Cuanta gente conocemos que son así? pues un montón, y a veces no nos damos cuenta, y cuando lo hacemos ya es tarde.

Me ha pasado muchas veces, que de repente me he dado cuenta que me han echado del grupo y no he sabido muy bien porque. Me quedo con la cara de tonto preguntándome hacia adentro, porque no hay nadie que lo escuche, Porque? Me ha pasado más de lo que me gusta reconocerlo.

Intento entender y aceptar las cosas que suceden, pero en estos casos me he quedado sin una respuesta clara y luego de mucho pero que mucho tiempo, aun me sigo preguntando porqué mi galaxia personal no se mezcló con la tuya.

Ir a tu bola, es no reconocer que no vivís solo en una isla, sino en una sociedad que nos interconecta, aunque tengamos una galaxia distinta cada uno en nuestra cabeza.

Ya sabes, vive, ama, sueña, y conecta esa galaxia tuya con las de los demás.

Imagen collage encontrada en Pinterest
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Singularidad humana

Leía un artículo de El País, donde se habla de la pérdida o no de la cortesía, pero que plantea también un punto interesante, el de la “singularidad humana”. (lee desde aquí)

Como dice en el artículo “las singularidades del individuo le distinguen ante la idea de que nuestras vidas están estandarizadas y que con una vida social más compleja es más difícil encontrarnos con iguales“.

La singularidad humana, en esta sociedad moderna, se potencia hasta llegar al individualismo. Somos o nos hacen creer que “somos singulares“, somos especiales. Y como tales no nos relacionamos con otros que no sean como nosotros. Cosa que es muy difícil de llevar a cabo. Porque al ser “singulares“, o como diría yo, “no del montón.” en el grupo que nos movemos habitualmente, no hay otros como nosotros.

Todo esto puede crear dos cosas. O el aislamiento de esa persona con “singularidades”, al no sentirse arropada por otros iguales con quien discutir o compartir esa singularidad, o el desarrollo de sentimientos de soberbia al sentirse distinto o superior a los de su entorno.

Esta sociedad, fomenta las dos posibilidades.

Porque no fomentar como individuos dentro de un grupo o sociedad, otra tercera posibilidad, como compartir es “singularidad humana”, que tengamos con los demás, para crecer como grupo. Aportando mejoras dentro de nuestra singularidad a los cercanos o no, y así mejorar nuestras vidas y las del grupo.

Las redes sociales, fomentan en muchos casos las dos primeras posibilidades, pero no la tercera. Aunque en algunos casos el individuo tiene tal fuerza emocional, que se da cuenta de su singularidad y la comparte, para obtener ese crecimiento consciente del grupo. Pero son los menos.

Vale más la tontería, el postureo y mostrarse como ganado, siendo la mayoría de las veces todo mentira, que compartir tu singularidad positivamente.

Para mi, es más importante como ser humano, que si siento que soy “especial o singular”, ponerlo al servicio de el grupo, y no de mi individualismo. De que me vale ser “singular” sino lo tengo solo para mí.

El compartir es lo mejor en muchos aspectos de la vida. El compartir una palabra, una sonrisa, un abrazo o lo que sea, hace crecer el individuo y al grupo. Y si es “tu singularidad”, aún más.

Ya sabes, vive, ama, y comparte tu vida con el grupo, pero como iguales, y no como si estuvieras en un nivel diferente, porque al final eso te acarreará mucha negatividad.

Como decía alguien sabio, “siempre guardate algo para ti mismo, que algo de misterio siempre es bueno“. No te muestres tanto, que eso solo genera comentarios de envidia, odio o negativos.

imagen  @via Pinteres -  25.media.tumblr.com
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El dolor se cura viviendo

Wow, menuda sentencia. Muchas veces, si prestas atención a lo que escuchas, lees o ves, las circunstancias te dan frases como la de este post. Una sentencia sin mucho que cuestionar, con personalidad propia y contundente.

Yo soy de esas personas que presto detalle a todo lo que veo, escucho o leo. Es más hace años tengo una libreta, donde anoto frases de libros, o revistas que me gustan. Esta idea la escuche en una novela de la tarde que estoy viendo en la tele. Todo es fuente de sabiduría, no?

Es muy cierta. “La única manera de curar el dolor del alma es seguir viviendo“. No importa el nivel de dolor, te costará más o menos tiempo, pero transcurriendo la vida, o sea… viviendo, es como se cura el alma.

"La única manera de curar el dolor del alma es viviendo" @LucreziArrias Clic para tuitear

Eso es una verdad como que existen las catedrales. Si lo piensas un poco, verás que la mayoría de las veces,  el dolor a una pérdida, a un problema o lo que sea que nos lo produce, nos encierra en nuestro mundo. Nos aparta de la cotidianidad de la vida. Porque nos sentimos seres rotos, “víctimas” de ese dolor, o “culpables” de él.

No es así. Es una de las “crisis” que pasamos, y de las muchas que pasamos durante nuestra vida. Que solo curaremos, siguiendo adelante con nuestras cosas. Intentando buscar curas emocionales con el día a día. Caer en el pozo del dolor, no es bueno, aunque es inevitable que siempre sea lo primera que nos sucede, ante el dolor.

No pasa nada. Todos lo sentimos. El punto está en que algunos se “levantan” de ese dolor más fácil que otros, que necesitan ayuda.

 Tampoco pasa nada. Lo importante es no quedarse en el fondo de ese pozo de dolor. Lo principal, es salir viviendo por nuestros medios, o pidiendo ayuda. Todo vale para superar la crisis que produjo ese dolor. 

Así que mi consejo de hoy es…

Vive, ama, y si has caído en el pozo del dolor, mira para arriba empieza a escalarlo por tus medios o pidiendo ayuda, pero ve la claridad que ilumina salir de ese pozo, viviendo. Poniendo toda tu energía en eso, en intentar cerrar esa oscuridad que te produce el dolor emocional, con paciencia, energía y aceptando las cosas buenas y luminosas que la vida seguro te brinda o te brindó o brindará. La vida son ciclos, que superamos con nuestra actitud hacia ellos, ya sean buenos o malos.

No te regodees en el dolor, en tu propia oscuridad. No sirve de nada. Vive, pasito a pasito, intenta salir de nuevo al ruedo, como dicen  por ahí. La claridad, el amor y la vida te está esperando, seguro. Vive.

Imagen via  alex-quisite.tumblr.com
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¿Saltamos?

La vida parece muchas veces un campo de minas.

Cuando el trabajo se nos viene encima, cuando las relaciones se complican, cuando todo no cierra, cuando haces planes y se vienen abajo de repente antes sin siquiera de terminar de hacerse realidad…

No hay nada mejor que poner una sonrisa y salir a saltar eso baches, aunque sea con la ayuda de un paraguas.  Que toda ayuda es bienvenida.

 

(imagen @Martin Munkácsi)
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Esto no es pobreza, esto va más alla

Mañana damos en Madrid, otro paso para adelante, a lo que se llama “nueva normalidad”, pasamos a fase 1. Y todos están expectantes. Unos porque tienen unas ganas locas de hacer más cosas en la calle, luego de más de 60 días confinados. Otros porque sienten, que la gente está temeraria, y que habrá un rebrote del virus porque esto no ha pasado aun. 

Yo me encuentro en el medio de ambos.

Me siento en el medio, porque quiero salir y hacer más cosas, sobre todo ir a un museo o encontrarme con alguien. Pero a la vez, tengo miedo o falta de perspectiva de lo que puede pasar, si esto se vuelve a desbocar.

Que nos tenemos que acostumbrar que muchas cosas no volverán a ser como eran, es algo que se cae de maduro, por mucho tiempo aunque haya personas alrededor que siguen pensando que no va a ser así.

Lo que sí, me encantaría saber a qué llaman “nueva normalidad”. Nueva normalidad, por la distancia de seguridad, o por usar mascarillas o porque?. 

Estoy convencida que el ser humano tiene  la habilidad de acostumbrarse a distintas realidades según caigan en su vida. Y esta vez no será distinta. Nos acostumbraremos, como lo hemos hecho hasta hoy a estar encerrados más de 2 meses, a teletrabajar, a vivir niños, padres y abuelos, en la misma casa y al mismo tiempo, como si estuvieran de vacaciones de verano, etc, etc. Nos acostumbramos a todo lo que nos pongan por delante. Con mayor o menor resultado , pero al final lo haremos. 

Lo que sí tengo claro, es que nadie sabe cómo será esa "nueva normalidad", y teorizar sobre ella, me parece una reverenda tontería. @lucreziarrias Clic para tuitear

Cuánta cháchara he escuchado últimamente, sobre todo. Cuanta falta de empatía he visto en los distintos colectivos, como si fueran el ombligo del mundo y lo único que importaran fueran ellos  y sus problemas. Como si todos los demás no tuviéramos la misma situación. Cuanta queja he escuchado a diario, eso sí, catastrofista a más no poder, solo para ellos.

Lo que no he escuchado, o lo he hecho poco, ha sido esa gente que el primer mes de cuarentena ha aguantado porque tenía aún algo de dinero, no mucho pero tenía, pero el segundo mes ya no pudo. Sin siquiera tener para comer. De llegar a perder su casa, su trabajo y tener que pedir caridad. 

Que me importa a mí, si los ingleses o alemanes vienen en verano. Que me importa a mí, si un restaurante de moda puede abrir la mitad de su aforo. Que me importa a mí,  sí abrirán las piscina o podre ir con los amigos a tomar algo.. etc, etc. Si yo he tenido recursos para pasar esto, ellos tendrán más, seguro.

Lo que sí me importa, escuchar a esa señora con dos hijos, la cual se ha hecho cargo Cáritas, porque ella no podía más y no tiene ni siquiera esos 40€  que cuesta una conexión a internet, para que sus dos hijos puedan seguir la escuela y no se queden rezagados. Eso sí me importa y mucho.

Puede parecer una frivolidad que me importen que no tengan para internet, pero no lo es. Porque si lo piensas, y esos niños no pueden seguir la escuela, a futuro se descolgarán del sistema, sin educación o rezagados de oportunidades de salir adelante cuando sean mayores.

Esos si, gracias que vivimos donde hay instituciones como Cáritas, o los grupos de ciudadanos que se han organizado con comedores o el banco de alimentos donde se dan ayuda a gente que antes no lo necesitaba. Porque antes de esto, tenían trabajos, malos pero  podían vivir, con lo justo.

Entonces, sinceramente, que me importa a mí las vacaciones, o las terrazas, o los restaurantes, si hay gente que no tiene para comer o para estudiar. 

Alguien pensará, porque lo he escuchado, “siempre ha habido pobres”. Pues sí, siempre los ha habido, pero esto no es pobreza, esto va más allá. Porque hay gente que lo ha perdido todo, y le da mucha pero que mucha “vergüenza”, tener que pedir. 

Cada cosa en su justo momento. Ya habrá tiempo que nos importe si hay turismo internacional o si podemos ir a un restaurante abierto en su totalidad, o lo que sea. Ahora toca otra cosa, y paso a paso. 

Así que a ti, te digo.

Vive, ama pero también ponte en su lugar, por una vez. Ayuda como puedas. Devuelve un poco de lo que tienes a los que no, de la manera que puedas dentro de tus posibilidades. Empatiza. No acumules más Karma con la indiferencia. Porque hoy no te toco a ti, pero puede que si hay un rebrote de la pandemia, no tengas tanta suerte. Porque esto, no es pobreza, esto va más allá

imagen Crédits : Mohanad Shuraideh
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La isla de la buena memoria

La isla de la buena memoria, es el título de una canción de Alejandro Lerner. Muy bonita y significativa para muchos de nosotros, pero además me gusto del título eso de “BUENA  MEMORIA”.

La memoria colectiva es importante para el hombre y su sociedad y tener “buena memoria, es fundamental. Con los tiempo que corren, esa memoria no siempre es buena, o la tergiversan con mentiras.

Tener “buena memoria” es fundamental. No solo para recordar la verdad de un situación sino para que con el tiempo se pueda transmitir a las siguientes generaciones.

En este mundo moderno, ya “la verdad de las cosas” no está valorada. Vale más mentir que decir la verdad. Porque la mentira complace y no hace preguntas más allá de las respuestas, y la verdad es dolorosa y conlleva la responsabilidad de afrontarla.

La gente no tiene ganas de responsabilidad. Por eso es importante la “buena memoria”. @pensarenelatasco Clic para tuitear

El que posee “buena memoria” de las cosas de la vida y la sociedad, no se  equivoca, o lo hace menos, porque tiene la herramienta que le enseña el buen camino que es esa “buena memoria”.

Vivir, amar y no dejar de tener “buena memoria” para acertar en la vida, es parte de lo que nos mantiene cuerdos y bien, en este flujo de circunstancias que es vivir.

Y cuando pase esta pandemia, y tengas que votar, espero que ejerzas tu “buena memoria”.

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60 días, y 27104 que ya no están

Parafraseando el título de la canción de Sabina, defino estos 60 días de confinamiento obligatorio y los 27.104 fallecidos hasta el día de hoy, como el título de esta etapa de lucha contra la pandemia. 

(suspiro)

Desde el día uno, me ha entristecido y diría que cabreado bastante, que a la gente fallecida, se la definiera como una estadística. Pero ayer escuche a alguien que para dar a entender la magnitud de la situación a un adolescente de esos que van “como si esto no fuera con ellos” que dijo “han fallecido más de 27.000 personas, y equivale a la población de Lebrija, Carmona y Rota junta, tres ciudades cercanas a Sevilla“. Me pareció un ejemplo de claridad de la situación y sobre todo que les dio un ejemplo.

Esto va con todos. Es algo que lamentablemente estará mucho tiempo con nosotros. 

En mi caso, he pasado por muchas etapas. Bien de salud, pero anímicamente he sido una montaña rusa. Ahora, luego de 60 días, estoy en horas bajas. Presto atención a todo lo que pasa alrededor, pero no puedo expresar nada. Inconscientemente me he puesto en una posición de “espectadora”, donde observo pero no participó. Es muy curioso lo que siento. Es como una defensa invisible que mi cerebro ha impuesto, como si la distancia emocional, fuera mi pantalla de protección.

Se que es temporal. Porque intento o he intentado, definir o expresar todas las etapas que he pasado. Aunque sé que lo peor ha sido pasar estos 60 días confinada en soledad. Si bien me he comunicado, y al tener perrito, he salido libremente aunque con cautela. Lo que más extraño es el “contacto físico” de un abrazo. Esa sensación de dejarte abrazar, apoyándote en la persona que te abraza, pero no solo físicamente por la acción del abrazo, sino dejar que tus emociones también lo hagan. Eso es lo que más extraño, como darme cuenta lo liberador para mí que es ir a un museo a ver cuadros, o juntarme a dibujar con los colegas “urbans ketcher” en la calle. 

Lo que más extraño es la contención emocional de un abrazo. Ir a un museo a ver pintura o salir a dibujar en la calle. @lucreziarrias Clic para tuitear

Me he dado cuenta en esta cuarentena, que es liberador ver pintura para mí. Siempre lo he sabido, siempre me ha gustado verla o hacerla, hasta he viajado para hacerlo, pero estos dos meses que no lo he tenido obligatoriamente, he concluido que es muy importante para mi existencia. No otras artes, sino la pintura. Me he dado cuenta, porque antes que podía verla sin restricciones, no le daba mayor importancia. Ahora que están cerrados obligatoriamente, veo verdaderamente la importancia que tiene en mi vida. Es más, estoy esperando ansiosamente pasar a la fase 2, para que abran el Thyssen y poder ver la expo de Rembrandt que prolongarán a agosto creo, porque ha pasado casi todo el tiempo que duraba, cerrada por la pandemia.

En definitiva, estos dos meses, en mi caso no habrán sido en vano.  Tengo las cosas bastante claras en lo que es importante, lo que quiero hacer si me dejan, y lo que podre. Aunque, también tengo un montón de incertidumbres, pero básicamente a las cosas que yo no puedo influir, aunque sí influyen en mi existencia. Como que va a pasar, cómo va a cambiar todo, el futuro, el trabajo en definitiva cómo será la vida con mascarillas por ella. 

 Carente totalmente de fe que la gente va a salir de esto cambiados o mejor personas como muchos piensan.  Lo único que escucho, que puede ser que suceda y le doy el beneficio de la duda,  pero solo  porque “nos obligaron a parar“,  es que la gran mayoría se haya dado cuenta de lo rápido que iban por la vida y se la tomen más pausadamente. Es a lo único que puede que tenga esperanza que puede pasar. Que el individuo individualmente o el grupo como sociedad, saque la visión que no se puede ir tan rápido por la vida, que las cosas importantes son las que se maduran, y disfrutan pausadamente y con tiempo.

Llegado a este punto, te doy un consejo.

Vive, ama y lee las palabras que dicen dijo Steve Jobs, el fundador de Appel, antes de morir de cáncer a los 56 años…” En este momento, acostado en la cama, enfermo y recordando toda mi vida, me doy cuenta que todo el reconocimiento y la riqueza que tengo no tiene sentido frente a la muerte inminente. Tengo el dinero para contratar al mejor en la tarea que sea, pero no es posible contratar a alguien para que cargue mi enfermedad. El dinero puede conseguir todo tipo de cosas materiales, pero hay una cosa que no puede comprar: LA VIDA”.“La verdadera felicidad no proviene de las cosas materiales, proviene del afecto que nos dan nuestros seres queridos. Entonces, espero que entiendas que cuando tienes amigos o alguien con quien hablar, ¡es la verdadera felicidad! Cinco hechos innegables:

  • -No eduques a tus hijos para sean ricos. Educarlos para ser felices. Entonces, cuando crezcan, sabrán el valor de la cosas, no el precio.
  • -Come tu comida como medicina, de lo contrario deberás comer la medicina como comida.
  • -Quien te ama nunca te dejará, incluso si tiene 1.000 razones para rendirse. Él / Ella siempre encontrará una razón para aferrarse.
  • -Hay una gran diferencia entre ser humano y se humano
  • -Si quieres ir rápido, ¡ve solo! Pero si quieres llegar lejos, ve acompañado.

Y en conclusión… Los seis mejores doctores del mundo son: La luz del sol, El descanso, El ejercicio, La dieta, La confianza en sí mismo y Los afectos. En cualquier etapa de la vida en la que te encuentres ahora, agradece y disfruta al máximo de las pequeñas cosas y atesora el amor de tu pareja, tu familia y tus amigos, para que cuando llegue el día en que baje el telón, puedas llevar contigo la verdadera riqueza de este mundo.”

Y si no fueron sus palabras, el que las haya expresado, creo que nos da un concejo de vida, que si se puede aplicar a las conclusiones que debemos sacar de todo esto. Porque alguna habrá que sacar, sino no habrá servido de nada este tiempo.

imagen via @deverdaddigital
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Confrontación

Algo que aún sucede, con virus o no, es que lo que vende, ya sea en una noticia escrita, un programa de televisión, un tema político, o lo que sea es fomentar la “confrontación“. 

¿Os habéis dado cuenta de ello? o ¿es una percepción mía?

Yo no digo que el mundo esté bien, pero todo es confrontación, peleas, insultos, malas caras. Llega a agotar. Ya lo veia hace años, ahora lo corroboro en medio de la pandemia.

Si piensas distinto  o estás del otro lado de la línea que estoy yo, eres mi enemigo. Te tengo que machacar o pelearme contigo, o confrontar todo lo que dices y haces. En esto se basa el mundo actualmente. #pensarenelatasco Clic para tuitear

LLega un momento, que uno se tiene que plantear si es sano para nosotros, los espectadores del “circo mediático” que se ha convertido la vida pública. Yo creo que no. 

Llevamos esto a nuestra vida privada, pues muchos lo ven como algo normal o es lo que se lleva. Esto es un error. 

Una de las cosas que yo valoro más en la vida social, es poder hablar con la gente aunque piense distinto. Dialogar sobre ideas o la vida misma, aun teniendo ideas distintas. Porque si fueran iguales, ¿seria aburrido no? Un diálogo basado en el respeto mutuo, enriquece la vida de todos. La abre a otros puntos de vista, a otras visiones. Pero eso no se impone, se dialoga.

Pero parece que en estos tiempos, eso no se lleva. Lo hace el insulto, el grito, la descalificación, el buscar m… debajo de las piedras de la vida del otro, para poder machacarlo y así dejarlo fuera de juego.

La gran Mafalda en una viñeta decía “paren el mundo que me quiero bajar“. Lamentablemente eso no se puede hacer.  Ojalá fuera así de sencillo. Lo único que podemos hacer los que no queremos entrar en esa dinámica es alejarnos, y no participar del “circo” público que se ha convertido nuestra sociedad.

Esa no es la mejor solución. Escondiendonos de la realidad, no es una opción, aunque prima las ganas de hacerlo, y de eso tenemos a raudales. La realidad es la que es. Nos afecta a todos. Me pregunto ¿que ganaran con esa confrontación constante?

Quizás la podemos modificar algo, en nuestro círculo cercano, para que no nos haga tanto daño. Eso sí, podemos hacerlo

Ya sabes, vive, ama y sobre todo “empieza por casa” a no aplicar la “confrontación” en todos los medios o con todas las personas cercanas a nosotros. Quizás así podamos de a poco cambiar el mundo, si algo se pega al círculo del vecino y su realidad. Sumemos realidades sanas, para anular las enfermas.

Prima el sentido común sobre la confrontación. Ya que nuestra clase política no está a la altura de lo que tenemos encima, unos porque les ha superado y otros por su propia mezquindad, estalo tú como ciudadano, no te dejes envenenar por unos u otros. Saca tus propias conclusiones. Aplica tu “sentido común” si te queda algo. Es lo mejor que puedes hacer, para tener una cierta serenidad de espíritu con la realidad actual.

No dejemos de intentarlo, total de lo otro hay demasiado alrededor. No pelees, no confrontes por todo o con todos. No vale la pena, te lo aseguro. Las vida es demasiado corta para que nos dejemos influenciar que la “confrontación” es el camino. Nunca lo ha sido, ni lo es, ni lo será.

imagen @ Ian Berry Enésimo partido del Siglo.

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El elemento

Hace muchos años, cayó a mis manos un libro de este nombre. Donde se decía o analizaba, si sabias como individuo, qué “elemento” era el que tenía tu vida o tu persona. Por elemento, refiriéndose a habilidad, meta, desarrollo de algo que sea lo tuyo. Algo que haga que te sientas único. 

Siempre lo he relacionado en mi caso, a qué actividad creativa me iba mejor. Hoy me he levantado pensando en eso. 

Me gusta y lo he realizado siempre, pintar, dibujar, escribir, diseñar, etc. etc.  Muchas áreas posiblemente, pero he hecho más que no nombro. He probado muchas áreas donde expresar lo que tengo dentro. Como se dice “he buscado la forma a nivel personal de expresión“. En mi caso, la he encontrado o no, según te tiempo. 

Según la época, y la actividad de ese momento, me he expresado, pero no he llegado a engancharme con ninguna. Todas las he dejado. Alguna han estado más presente que otras, pero ninguna la he desarrollado a tope.

Es como si he ido por la vida probando, pero aún no he dado con lo que me guste más. Todo me gusta. 

Sin fustigarme, la conclusión más lógica a este dilema es que posiblemente no es el problema que todo me guste, sino que inconscientemente y según las circunstancias, busco una actividad orientada al arte como medio de expresión externa de mi ser interno.

Algo que hace tiempo que me he dado cuenta, es que tengo buenas ideas creativas, es más tengo un cuaderno donde las anoto y al leerla a los años, sé que han sido buenas. Pero o no las desarrolle, o no tengo la habilidad manual para llevarlas a buen puerto. Por lo primero es que soy un poco inconstante y en lo otro , manazas. Esto si lo tengo claro.

Tengo un libro a medio terminar, tengo cuadros a medio pintar, tengo cuentos a medio camino, tengo ideas de líneas de joyas en el mismo desarrollo. Se podría decir que mi vida es tener todo “a medio hacer”. 

Si lo pienso, podría definir mi vida en eso a “medio hacer”. Pero el tiempo pasa y nos vamos poniendo viejos, como decía la canción.

Ya he superado una edad, y trayectoria profesional, que si la vida se divide en tres partes, “juventud, medio y final“. Ya entre o casi, en la tercera. Cuánto durará no tengo ni idea, pero cualquier actividad creativa que quiera desarrollar, al fin,  en serio, sería una creativa de esas que se dice “empezó bastante mayor”. Porque si tenemos una sociedad donde los 50 ya se cree que la gente no sirve para nada, imaginen con mínimo 10 más. 

En ninguna actividad que me gustaría desarrollar más profundamente, no sería principiante, porque ya las he empezado hace mucho casi todas. Pero ¿tengo capacidad para hacerlo más profundamente? Evidentemente si no lo pruebo no lo sabré nunca. ¿Tengo ganas de probar? En algunas más que otras, pero lo haré.

Posiblemente, porque ahora me sobra el tiempo, no solo por la cuarentena, sino por mis circunstancias personales, cuando esto vuelva a la normalidad, muchos días en mi vida futura, serán como los que estoy pasando en esta época tan rara.

No me tengo que machacar, porque lo más probable es que “el elemento” en mi vida sea eso, hacer muchas cosas y no hacer ninguna.

Así que mi consejo de hoy, que hace mucho no te doy ninguno es…

Vive, ama y sobre todo, busca tu “elemento” que  defina tu vida. Ya sea algo que desarrolles, o te dediques. No te subas a la ola de la “queja global”. Desarrolla ese “elemento” que hace que crezcas como persona, como individuo. Que la vida es muy corta, y limitada muchas cosas.

No lo hagas por los demás, hazlo por ti mismo. Que no se puede amar a nadie, si primero no nos amamos a nosotros mismos, y encontrar el “elemento” que nos defina y desarrollarlo es una forma de querernos. 

Y si tu elemento es ser “superhéroe”, o te haces sanitario o te haces batman. Pero sal al mundo y busca eso que te identifique como fuente de expresión.

Daily Batman by Swiss photographer Sebastian Magnani
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Vivir sin miedo o casi

Existe tanta gente que te dice esto, “vive sin miedo”, que muchas veces pienso…” qué fácil es decir una cosa y que difícil es ponerla en práctica”.

Vivir es un esfuerzo diario. Poner mucho empeño en cumplir las expectativas que nos ponen los demás, pero también las que nos ponemos nosotros mismo, es un esfuerzo donde colocamos mucha de nuestra energía vital. Ese devenir diario de subidas y bajadas desde el cielo al infierno, porque un día en nuestra vida, si lo piensas, ya tiene bastante de lo que en general es la vida misma, está lleno de miedo oculto o no tanto.

Miedo al querer y no puedo. Miedo al qué dirán. Miedo a como me ven o como estoy. Miedo a la inseguridad de hoy estar y mañana no, etc. Etc.

Nos pasamos la vida, sintiendo miedo a todo, y la mayoría de las veces nos queremos convencer de que no lo tenemos. Si que lo hacemos, aunque lo llamamos de otra manera… Es agotador.

No, nos cansamos de ponerles adjetivos. Pero simplemente es miedo.

¿Y cómo se puede vivir sin miedo? Pues muy poca gente puede. Porque el resto de los mortales, donde nos encontramos tú y yo, para que nos vamos a engañar, no podemos.

Quizás, el secreto y lo importante de vivir,  no sea sentir miedo, sino sentirlo y hacer de él, la fortaleza que algunos llaman “poder con todo”.

Total, aunque pongamos empeño en no tenerlo, ya habrá alguien junto a nosotros, que se encargue en hacérnoslo sentir. Te lo aseguro.

Así que, mi consejo de hoy es…

Vive, ama y, sobre todo, intenta que el miedo no te paralice. Esfuérzate por superarlo, y así poder cumplir con el objetivo principal de la vida que tenemos, vivirla lo más plenamente que se pueda. Vivir en un hoy, donde el ayer ya pasó, y el mañana no existe. Para que te vas a preocupar. No te pases el tiempo pensando … “y si hago” esto o aquello… simplemente hazlo. Y si, al final, no puedes, pues no pasa nada. Ya se te ocurrirá otra idea, para simplemente seguir viviendo.

Así de simple.

Quizás, el secreto y lo importante de vivir,  no sea sentir miedo, sino sentirlo y hacer de él, la fortaleza que algunos llaman “poder con todo …"if you can't do a great things, do a small things in a great way." @lucreziarrias Clic para tuitear

La vida que lleves no muchas veces depende de ti mismo, sino de las circunstancias. Así que habrá que aprender a vivir con ella, para superar ese miedo.

A veces me pregunto… “porque no nos enseñan de pequeños a no tener miedo” sino vértigo, que vaya si es otra cosa.

Imagen vía @ Redbull
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