15 Años es una vida

Hace varios años, leí “si un blog cumple 10 años, ya no es un blog, es una vida“. Entonces llegados al día de hoy, me pregunto…

“si un blog cumple 15 años, es un blog? o es ya una vida?

Pues si, este blog cumple 15 años. 15 años, un montón de momentos, escritos, y reflexiones, que a veces yo misma leo o recuerdo, y ni me acuerdo de haberlo escrito. 

Porque si lo piensas, 15 años, es un porrón de años. Para hacer una referencia, y tomar medida de lo que son, por ejemplo, si tú me lees y tienes 20 años, tenias 5, cuando yo una mañana de navidad del 2004, leí y artículo del periódico El País, donde hablaba de lo que se estaba poniendo de moda, “escribir una bitácora“. Porque hace 15 años, no se llamaban blogs, se llamaban bitácoras.

Y porque te preguntarás? yo lo hago. Porque la palabra “bitácora” indica lo que escribían los navegantes, su día a día en la vida de sus barcos. Lo que seria un diario de vida. 

Porque este blog, es eso. “un diario de mi vida durante 15 años”. Como ejercicio de memoria o de escritura es brutal. Cuando lo empecé esa mañana, como la de hoy, ni por un minuto se me paso por la cabeza que después de tantos años, vivencias, y cosas, seguiría por aqui. Con mayor o menor éxito, pero si como “diario” vivo de mi misma.

Es increíble ver los cambios en mi existencia y en el mundo cercano o no. Día a día, me sigo sorprendiendo. Os lo aseguro.

Mi idea es seguir escribiendo, seguir compartiendo. En este formato y quizás en un libro, porque hay mucho para compartir.

Pero hoy por hoy, solo quería recordar, que es …

“el 15 aniversario de este blog”

Gracias por seguir conmigo. Los que ya nos nos leen, también, porque en su momento lo hicieron. Y los que nos siguen leyendo, por su constancia estos 15 años. Y a los nuevos, por descubrirnos y seguirnos. A todos, Gracias.!!!

Así que mi consejo hoy es…

Vive, ama, intenta ser feliz y sigue leyendo este blog. Porque si los haces, me seguirás acompañando en este “viaje que se llama vida”. Y no existe nada más maravilloso que compartir el viaje contigo. 

 

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Siempre es bueno recordar

Hoy, 26 de diciembre, este blog está de aniversario. 13 años escribiéndolo. Se puede seguir llamando blog? posiblemente no, ya es una vida, pero a mi me gusta llamarle blog.

Como muchas veces he contado, 13 años dan para mucho, esto surgió lamentablemente por el shock provocado por el Tsunami  que mató a tanta gente  en el oeste asiático. Shock, porque fue tan brutal, inesperado y poco común para el hombre moderno, que causó impresión en todo el mundo. La gente ni sabia que un maremoto provocaba un tsunami, no habían escuchado esa palabra. Ahora la conoce todo el mundo.

Pero como se dice, no hay mal que por bien no venga, porque me tiró al mundo de los blogs. Y me ha encantado. Evidentemente, voy a recordar siempre el motivo, pero también que antes no se llamaban blogs sino bitácoras. Porque se plantearon como cuadernos sobre el viaje de la vida. Como es este sitio.

Este conjunto de palabras, que son más de 1800 entradas o post, que conforman 13 años, me siguen sorprendiendo a mi cuando las releo aleatoriamente. Y espero que lo hagan, como mínimo otros 13.

Porque para mi este sitio, es como mi diario personal. Donde digo lo que pienso, lo que siento, lo que vivo. Lo tengo impreso en papel, y quizás algún día me anime a compilar lo más significativo y haga algún libro. Por ahora sigo pensando, sintiendo, viviendo y sobre todo recordando, porque hay que saber perdonar pero nunca olvidar, sea lo que sea en nuestras vidas.

Así que, me digo a mi misma… Feliz aniversario dear blog… Me tendrás que seguir aguantando…

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Otro aniversario, y van…

Hoy 26 de diciembre, este blog cumple otro año, en este caso 12 años.

Siempre es un recuerdo agridulce, porque lo inicie luego del shock que me provocó el tsunami del 2004. Fue algo que nadie conocía o había vivido. Creo que ahora sabemos lo que puede ocasionar un terremoto en el mar.

Era tal la impresión, que empecé con este blog. Siempre cuento lo mismo, pero 12 años son 12 años. Ahora escribo menos, pero no dejo de hacerlo porque es mi terapia personal. Quizás en algún momento de estos últimos años, se ha tornado menos de eventos diarios o de broncas, por algo más personal y profundo.

Una persona también cambió luego de 12 años. Seguiré? Por supuesto. Ya lo dije el año pasado. Mientras pueda dedicarme o pagar el hosting para tenerlo, lo haré.

Siento cada vez que escribo una liberación. Como hoy que me he levantado lejos de casa, con algo de agobio y sobre todo mil cosas en la cabeza. Quizás me tenga que plantear un tsunami en mi vida. Veremos por donde tiro.

Pero este no es el motivo del post, sino de dejar constancia que hemos cumplido un año más.

Así que.. Feliz aniversario blog…

Imagen via @SoulInside
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La culpa es del Autocad

22 de marzo de 1991: hace hoy exactamente 25 años, que aterrice aquí para tomarme un año sabático. Con una maleta, un bolso, dos mil quinientos dólares y una American Express. Mi casa en Buenos Aires, la cubrí con  sábanas, con la intención que en un año no se llenara mucho de polvo.

Volví recién a los tres.

Mucho he pensado en porque hice eso, el venirme para acá. Demostrándome a mi misma, que nunca he sido una persona que piense mucho las cosas. Un mal de amores o amor a destiempo, un cansancio de siempre tener inestabilidad de trabajo y un hermano que ya vivía por aquí, ocasionaron  que quisiera pasarme 6 meses en Madrid, y luego 6 en París.

Y como leí una vez en una entrevista de Miguel Bosé, “me deje estar“. Siempre surgía algo que prolongaba mi estancia en Madrid, hasta que ya decidí quedarme. Aunque tengo que reconocer, que nunca en estos 25 años ha sido definitivo. Siempre tengo en la cabeza el volver. Pero ha pasado tanto tiempo, todo ha cambiado tanto, que si no tuve vértigo por venirme aquí, porque no era un deseo, simplemente surgió, tengo mucho, cada vez que pienso en volver.

25 años, wow, parece mentira. Mucho he logrado y salido adelante con mi esfuerzo, trabajo y hacer. Pero también el costo emocional de ese cambio ha sido muy grande. Si se pudiera volver atrás, no lo haría posiblemente, o si?

Dicen los hindúes, que de las 4 leyes espirituales que rigen nuestra existencia, la segunda dice “lo que sucede es la única cosa que podía haber sucedido”. (puedes leer más sobre ellas aquí).

En mi caso, me lo tendré que creer. He conocido mucha gente estos años, que su meta era vivir aquí, haciendo uso de su doble nacionalidad, que no es mi caso. Me reía el otro día, porque comí con dos argentinos, uno de los cuales era sociólogo, y me preguntó en que año había venido. Cuando se lo dije, me contesta “vaya, en ni en la época de Menem, ni en la del corralito“, a lo cual yo agregue “ni me vine por temas políticos, ni económicos, ni nada.. simplemente me vine“.

Siempre aquí, que catalogan a todos por de donde eres, siempre te llaman “la argentina”,  te quieren presentar a sus amigos argentinos, quieren ir a comer carne contigo,  los tópicos pasan y mucho, os lo aseguro. Lo vieron como algo “raro”, que una argentina viviera aquí, sin un motivo concreto, salvo el dejarse llevar.

[Tweet “El cerebro, con el tiempo te cambia las historias que recuerdas”] os lo puedo asegurar. Con este tema, sigo con la misma historia pero hoy en día, no se si lo que yo considero real, sucedió o no, en el mismo período de tiempo, o simplemente, son temas que yo he agrupado para dar sentido a todo.

Al final, sino sé a ciencia cierta porque me vine, tengo que decir que la culpa de que me quedara la tiene el “Autocad”. Porque si ese domingo yo no hubiera leído el País, y hubiera visto el aviso de un curso de Autocad, y mi hermano no me hubiera ofrecido la matricula, no me hubieran ofrecido un trabajo en un ascensor, y no me hubiera quedado.

O si?

Cuantas vueltas tiene la vida. Y para seguir con el hilo de lo anterior, otra ley de la espiritualidad hindú es “cuando algo termina, termina“.

Esto ha terminado? ahora es mi pregunta del millón.

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El tiempo pasa, y nos vamos poniendo viejos

Hoy, 23 de marzo de 2015,  hace exactamente 24 años que me subía aun avión, para tomarme un año sabático con una maleta y un bolso, y al final me “dejé estar” como dice Miguel Bosé, y aquí estoy… en España.

Cuanto ha pasado, por Dios. Si lo hubiera pensado detenidamente y no con la idea de algo sabático unos meses aquí y otros en París, posiblemente ni me hubiera venido.

Aunque a alguno le parezca una tontería, el costo emocional ha sido terrorífico. Estos cambios solo se pueden hacer por necesidad, por obligación o como yo, por inconsciencia total.

Pero eso mejor para otro día, no quiero ahora hablar de eso.. algún día lo haré..

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