A tu bola

Este collage de Multiverse,  me ha encantado porque muestra con mucha, pero que mucha imaginación, como vamos por la vida. Cada uno con su propia galaxia en su cabeza. O como se dice por estos lares “cada uno va a su bola”.

La vida es fantástica cuando la compartimos con los demás. Pero cada vez más, nos olvidamos de ello. Se nos hace muy pero que muy cuesta arriba, poder compartir las emociones, afectos o el tiempo libre, con los demás. Inconscientemente, sin darnos mucha cuenta, intentamos que los demás hagan lo que nosotros queremos y no lo que quiere el grupo. Esta actitud, nos aísla aún más unos de otros.

Es una actitud bastante común, es como una lucha de poder inconsciente entre humanos. Y cuando te das cuenta de esto, intentas rectifica pero ya te has aislado y dando vueltas con la galaxia en la cabeza tú solito.

Me gusta la galaxia que tengo en mi cabeza, pero también me gusta compartirla o acercarla a la que tienes tu. Cada día me gusta menos que sea una galaxia aislada en el universo. Me gusta que sea cercana a la de los demás. Si el otro día decía que el mal del siglo XXI es la soledad + individualismo, con esto lo aseveró.

El “ir a tu bola” por la vida es no tener empatía hacia tus semejantes. Se debe aprender a vivir sin depender de nadie y ser autosuficiente, nos educan a ello, pero una cosa es ser responsable de uno mismo y otra muy distinta pasar de todos los demás por ir a tu bola, o que los demás pasen de ti porque les incomoda como eres. Cuanta gente conocemos que son así? pues un montón, y a veces no nos damos cuenta, y cuando lo hacemos ya es tarde.

Me ha pasado muchas veces, que de repente me he dado cuenta que me han echado del grupo y no he sabido muy bien porque. Me quedo con la cara de tonto preguntándome hacia adentro, porque no hay nadie que lo escuche, Porque? Me ha pasado más de lo que me gusta reconocerlo.

Intento entender y aceptar las cosas que suceden, pero en estos casos me he quedado sin una respuesta clara y luego de mucho pero que mucho tiempo, aun me sigo preguntando porqué mi galaxia personal no se mezcló con la tuya.

Ir a tu bola, es no reconocer que no vivís solo en una isla, sino en una sociedad que nos interconecta, aunque tengamos una galaxia distinta cada uno en nuestra cabeza.

Ya sabes, vive, ama, sueña, y conecta esa galaxia tuya con las de los demás.

Imagen collage encontrada en Pinterest
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Sorprenderse

Una de las cosas más maravillosas que tiene esta vida, es cuando recibes una sorpresa, grata por supuesto y que no esperas.

Es algo que siempre alegra el corazón y sobre todo nos hace sonreír. Al no esperar esa sorpresa, es como si se movieran los resortes de todo nuestro cuerpo para generar un momento de felicidad, que, dependiendo el calibre de la sorpresa, será eterno.

Muchas veces en la vida, este tipo de sorpresa las gratas, no las tenemos. Sea por la vida que llevamos de vorágine o porque no sabemos verlas. Quizás más de lo segundo. Porque la vida moderna nos deja poco tiempo para los detalles, para verdaderamente ver o darnos cuentas de las sorpresas que tenemos cerca.

Es un ejercicio para hacer todos los días. Pararse y ver al rededor. Solo con eso, nos sorprenderíamos al ver lo que tenemos, o lo que nos perdemos por no hacer esa parada.

La vida está llena de esos micro instantes, que nos sorprenden y alegran el día. @Lucreziarrias Clic para tuitear

El mejor consejo es que no esperes nada, y si te llega una sorpresa, será doble, por la misma sorpresa y por no esperarla. Y si no te llega, no te bajoneará, no haberla tenido.

Cuando alguien me dice “pide un deseo”, por lo que sea, siempre pido el mismo “que una sorpresa no esperada llegue a mi vida“. No necesito pedir más. Para eso son los deseos. Lo demás, me lo trabajo yo con el día a día.

Ya sabes, vive, ama y no esperes sorpresas a no ser que sean buenas y que te alegren la vida, que para eso son. Que, de las otras, ya tenemos todos más de las que quisiéramos. O ¿no?

Me pregunto, ¿qué sorpresa me espera al final de este camino? Ya me enteraré, cuando llegue. No vale la pena apurarse, por llegar.

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El dolor se cura viviendo

Wow, menuda sentencia. Muchas veces, si prestas atención a lo que escuchas, lees o ves, las circunstancias te dan frases como la de este post. Una sentencia sin mucho que cuestionar, con personalidad propia y contundente.

Yo soy de esas personas que presto detalle a todo lo que veo, escucho o leo. Es más hace años tengo una libreta, donde anoto frases de libros, o revistas que me gustan. Esta idea la escuche en una novela de la tarde que estoy viendo en la tele. Todo es fuente de sabiduría, no?

Es muy cierta. “La única manera de curar el dolor del alma es seguir viviendo“. No importa el nivel de dolor, te costará más o menos tiempo, pero transcurriendo la vida, o sea… viviendo, es como se cura el alma.

"La única manera de curar el dolor del alma es viviendo" @LucreziArrias Clic para tuitear

Eso es una verdad como que existen las catedrales. Si lo piensas un poco, verás que la mayoría de las veces,  el dolor a una pérdida, a un problema o lo que sea que nos lo produce, nos encierra en nuestro mundo. Nos aparta de la cotidianidad de la vida. Porque nos sentimos seres rotos, “víctimas” de ese dolor, o “culpables” de él.

No es así. Es una de las “crisis” que pasamos, y de las muchas que pasamos durante nuestra vida. Que solo curaremos, siguiendo adelante con nuestras cosas. Intentando buscar curas emocionales con el día a día. Caer en el pozo del dolor, no es bueno, aunque es inevitable que siempre sea lo primera que nos sucede, ante el dolor.

No pasa nada. Todos lo sentimos. El punto está en que algunos se “levantan” de ese dolor más fácil que otros, que necesitan ayuda.

 Tampoco pasa nada. Lo importante es no quedarse en el fondo de ese pozo de dolor. Lo principal, es salir viviendo por nuestros medios, o pidiendo ayuda. Todo vale para superar la crisis que produjo ese dolor. 

Así que mi consejo de hoy es…

Vive, ama, y si has caído en el pozo del dolor, mira para arriba empieza a escalarlo por tus medios o pidiendo ayuda, pero ve la claridad que ilumina salir de ese pozo, viviendo. Poniendo toda tu energía en eso, en intentar cerrar esa oscuridad que te produce el dolor emocional, con paciencia, energía y aceptando las cosas buenas y luminosas que la vida seguro te brinda o te brindó o brindará. La vida son ciclos, que superamos con nuestra actitud hacia ellos, ya sean buenos o malos.

No te regodees en el dolor, en tu propia oscuridad. No sirve de nada. Vive, pasito a pasito, intenta salir de nuevo al ruedo, como dicen  por ahí. La claridad, el amor y la vida te está esperando, seguro. Vive.

Imagen via  alex-quisite.tumblr.com
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La isla de la buena memoria

La isla de la buena memoria, es el título de una canción de Alejandro Lerner. Muy bonita y significativa para muchos de nosotros, pero además me gusto del título eso de “BUENA  MEMORIA”.

La memoria colectiva es importante para el hombre y su sociedad y tener “buena memoria, es fundamental. Con los tiempo que corren, esa memoria no siempre es buena, o la tergiversan con mentiras.

Tener “buena memoria” es fundamental. No solo para recordar la verdad de un situación sino para que con el tiempo se pueda transmitir a las siguientes generaciones.

En este mundo moderno, ya “la verdad de las cosas” no está valorada. Vale más mentir que decir la verdad. Porque la mentira complace y no hace preguntas más allá de las respuestas, y la verdad es dolorosa y conlleva la responsabilidad de afrontarla.

La gente no tiene ganas de responsabilidad. Por eso es importante la “buena memoria”. @pensarenelatasco Clic para tuitear

El que posee “buena memoria” de las cosas de la vida y la sociedad, no se  equivoca, o lo hace menos, porque tiene la herramienta que le enseña el buen camino que es esa “buena memoria”.

Vivir, amar y no dejar de tener “buena memoria” para acertar en la vida, es parte de lo que nos mantiene cuerdos y bien, en este flujo de circunstancias que es vivir.

Y cuando pase esta pandemia, y tengas que votar, espero que ejerzas tu “buena memoria”.

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La envidia

Su definición literal es = Rencor o tristeza por la buena fortuna de alguien, junto con el deseo desordenado de poseerla.

Deporte nacional lo llaman algunos, yo lo llamo como joder al prójimo que esta bien. ¿Quién no la ha sufrido alguna vez?

Escucho muchas veces, el consejo “pasa”. Dicho por las personas de nuestro entorno, cuando decimos que “nos envidian”.

Pero me pregunto ¿se puede pasar cuando te hacen comentarios jodidos, o te critican sin ton ni son, por lo que hace, piensas o sientes?

Parece como si cierta gente se siente fantástica metiéndose donde no se tiene que meter. Bueno no tiene, y no deben meterse, pero lo hacen. Posiblemente existan otros lugares donde poder ejercer su mala leche, mejor, pero no. Lo hacen donde a uno más le molesta, con su persona.

Evidentemente el dicho “no se molesta a quien no quiere ser molestado” es verdad. Pero como siempre molesta la negatividad que uno recibe de un envidioso.

Siempre he pensado, “pobre gente que es feliz preocupándose de las “miserias” de los demás y no de las suyas.” Vivir sintiendo envidia no es sano para nadie. Con el tiempo, creo que todo se da vuelta. Pero mientras uno es víctima de este tipo de gente, hay que aprender a vivir con ello.

Algunas frases célebres de quienes sufrieron envidia, y lo han contado:

La envidia es el gusano roedor del mérito y de la gloria.
Francis Bacon

La envidia en los hombres muestra cuán desdichado se sienten, y su constante atención a lo que hacen o dejan de hacer los demás, muestran cuanto se aburren.
Schopenhauer

Es tan fea la envidia que siempre anda por el mundo disfrazada, y nunca más odiosa que cuando pretende disfrazarse de justicia.
Jacinto Benavente

Nadie es realmente digno de envidia.
Schopenhauer

La que más me gusta:

La envidia es una declaración de inferioridad.
Napoleón Bonaparte

En fin, a aguantar la envidia.

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Trabajar en el amor

Leía un post antiguo, sobre que “el romanticismo está sobrevalorado“. Y sigo lo mismo. No podemos ir por la vida esperando que “alguien”, nos la resuelva. El amor romántico es como esta imagen. Esta sujetos por un clavo y no muy firmemente. Con el tiempo, el trabajo y la constancia en la relación, ese clavo se va profundizando cada vez más en la madera.

El amor es trabajo continuo. Pero a la vez independiente. Compartir una relación con alguien, es un trabajo del 50% entre cada uno. No podemos quedarnos mirando como el otro hace todo por nosotros. Es bonito, quizás la comodidad de pensar que alguien nos va a resolver la vida, pero no es así.

El amor es una fuerza importante en nuestra existencia, pero nacemos y morimos solos. Hay que recordarlo, pero nos enseña a  compartir nuestra existencia con los demás en nuestro tránsito por esta vida.

Porque el ser humano, no está hecho para estar solo. Aunque, la soledad sea el mal del siglo XXI. Pero eso es para otra reflexión.

Como decía, no estamos hechos para estar solos, ya sea estar con una familia, con amigos, con personas o con un amor. En cualquier caso, se espera que sepamos trabajar para mantener esas relaciones sanas, vividas y con mucho pero con mucho amor entre los seres que la conforman.

Amar es maravilloso. Pero no solo amar románticamente, sino amar a nuestros padres, hermanos, amigos, mascotas, y todo ser vivo que nos rodea. Esta en nosotros poner la energía necesaria para poder clavar ese clavo que sostiene nuestro amor incondicional, de por vida en nuestras vidas. Para que el paso por ella, sea con amor y no con soledad.

Ahora que estamos pasando por una situación difícil, un tercio de la población mundial en cuarentena, muchos solos, no nos olvidemos a los que amamos. Y deseo que ellos no se olviden de vosotros. 

Así que mi humilde consejo de hoy es…

Ama, vive y sobre todo no te olvides nunca en decirlo a los que están cerca tuyo. No importa el medio que uses, presencial u online. Porque guardarte lo que sientes, menos ahora, nunca debe ser una opción.

No me voy a cansar de decirlo, porque es la verdad. Algo tan simple como poner en palabras lo que dice nuestro corazón que sentimos. Nos acerca a los demás, sea la relación que sea que tengamos. 

imagen vía @José Nutz
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Un tal vacío…

Lo que más me impresiona ahora… es que hacía mucho tiempo  que no sentía un tal vacío. Hay una ausencia de actores, de sentido, de ideas, de interés incluso” Esto lo decía, Alain Touraine, en una entrevista que le hacían en el periódico EL País, de ayer domingo.

Cuando termine de leer esto, me quede pensando, que es verdad. De repente, los planes que tenía de acción para poder seguir adelante, dentro de mi situación de vida, había desaparecido. Y no había plan B. Porque era imposible ahora saber que va a pasar mañana, ya no digamos en 6 meses.

De repente, la vida se había convertido en “un tal vacío”. Lo que yo tenía como certezas, ha desaparecido.

Y todas esas cosas que durante más de 15 años, he repetido en este blog, como que la humanidad necesitaba un revulsivo, que no había que hacer muchos planes en el tiempo, porque la vida se encargaba de cambiarlos, etc, etc. se han confirmado de la noche a la mañana, sin darnos cuentas, y sin verla venir.

Hemos creido que eramos invencibles a todo. Que el sistema nos protegia. Que podíamos con todo. Y de repente, despertamos como los tontos más tontos, en haber creído en eso. Habrá que pensar, que menos mal, no ha sido una guerra nuclear, o un meteorito que cayó, o una invasión alienígena. Que aunque sea las cosas están ahí, y se podrán reactivar antes o después.

¿Pero nosotros?, como las vamos a reactivar, siendo los mismos “idiotas” que se están cargando el planeta, egoístas a más no poder y solo pensando en el tener o ganar más, sin importar lo social? O siendo mejores o intentándolo aunque sea.

Eso lo dejo a que cada uno piense cómo quiere ser o comportarse cuando esto pase. 

En mi caso, para intentar no hundirme y pensar en positivo, si esto lo permite, llevo unos días pensando que quizás, en mi caso, podría analizar soluciones bizarras, imposibles antes,  y pensar en el futuro como un lienzo en blanco donde puedo empezar a dar bosquejo a lo que me gustaría que fuera mi futuro, aunque consciente que no se si podre o me dejarán las circunstancias. Al final, tengo todo el tiempo del mundo para pensar. 

Así, que mi mensaje de hoy…

Vive, ama, dile a todos que los quiere. No te quedes con nada dentro. Que no es tiempo de hacerlo. Llama a todo el mundo, hasta esos que hace mucho no hacías. Preguntarles cómo están, si necesitan algo. Interactúa con tus semejantes, no te aisles, aunque sea virtualmente, ya que sea físicamente no se puede por el aislamiento social. 

Reduce la distancia física que antes existía. Ahora todos estamos en este mismo barco. La comunicación en este momento es fundamental para pasar esta época lo mejor que se pueda emocionalmente. 

Y sobre todo, cuando tengas un momento, piensa que cambios vas a hacer o no, cuando este tiempo pase. Para evolucionar como ser humano y en tus  relaciones con tu prójimo.

Las cosas no serán iguales, por lo tanto nosotros no deberíamos comportarnos como antes que esto. Para pensar. 

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Aislamiento social – semana 1

Ayer se cumplió la primera semana, más o menos de aislamiento social. Si bien fue super obligatorio desde el domingo pasado, hace una semana que estamos metidos en casa.

Yo salgo, porque tengo perro y lo debo sacar, aunque el c…. a veces se olvida que sale tres veces al día, como hoy, que me levante un poco más tarde de lo habitual, solo 1 hora, y se hizo pis en casa. “Casi lo tiro por el balcón” (lease simbólicamente), y se que hoy será un día duro para mi, porque me dejo de muy mal humor.

A lo que iba. 

Nunca en mi vida había escuchado la expresión “aislamiento social”. En realidad son esas expresiones que se usan ahora que antes se decían otras. Por ejemplo, en mi época de estudiante, al “estres” de ahora se le llamaba “surmenage”. Lease “exceso de trabajo. Con esto he aprendido algo nuevo. 

Todos estamos en esto, y es muy duro. Para los que aun no teneis “aislamiento social”, por ejemplo los que viven en Argentina, os aseguro que lo pasareis mal. Porque llegará.

Lo importante para superar que las paredes se te caigan encima es la rutina. Levantarse, no quedarse en pijama. Una buena ducha, vestirse y luego sentarte a desayunar tranquilo. Nunca, pero nunca te quedes en pijama.

Es como cuando trabajas en casa. No se trabaja en pijama. Ropa cómoda, vale. Pero nunca como dormimos. Sino llegará el día que no te levantarás más de la cama.

Organiza tu tiempo. En mi caso, me dedico a dibujar. Los que nos reunimos habitualmente para hacerlo en la calle, por ejemplo los martes para dibujar los escaparates de Madrid, lo hicimos a través de Facebook, Cada uno en su casa, desde una foto, el mismo tiempo, y la mismas tonterías. Es una experiencia distinta. Pero te va llenando el tiempo.

Televisión poca, o de tarde noche, porque sino estás abducido por la pantalla, y al final no es bueno. 

Ayer hablaba con una amiga, porque eso también se ha incrementado, las charlas telefónicas. Y ella me decía que no sabía quedarse en casa, que llevaba dos días y se subía por las paredes.. Pero que había encontrado una actividad, arreglar los armarios. Yo anoté en mi lista de posibles actividades futuras, hacerlo. Porque debo hacerlo y tirar muchas cosas. Qué mejor momento de usar este tiempo para eso.

Yo se que es bonito decirlo, pero llevarlo a cabo es un tema de superación personal. La cabeza te da mil vueltas, estas entre cabreado, frustrado y maldiciendo contra un “virus” que ni siquiera lo ves. Pero es lo que hay. 

Menos mal que estamos sanos. Siempre que pongamos energía en sobrellevar esto lo mejor posible (suspiro), saldremos de esta. Intentando de no sumar más kilos, o frustraciones, superaremos la crisis.

Con respecto a la poca actividad física, por no decir nula que tengo, he encontrado una iniciativa para clases a traves de instagram. Hoy toca pilates, así que os dejo, a ver si sumo una hora o dos de actividad física grupal a través de internet, una de mañana y otra de tarde, y me muevo algo, porque con los paseos del perro no es suficiente.

Ánimo a los que están en la misma situación, que es todo el continente. Porca miseria.

A ver como estoy la semana que viene. 

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Sabes lo que te digo, “te quiero”

En estos días de aislamiento obligatorio por el coronavirus, me he sentado aqui, frente a la pantalla y viendo el sol que ilumina mi balcón, a mi perrito mirando la gente pasar, y yo sintiendo que el tiempo pasa lento, muy lento, me he puesto a pensar en lo poco que decimos “te quiero”. 

No “te quiero” románticamente, que eso también, evidentemente el que esta en pareja y lo puede decir. Sino ese “te quiero” a los amigos, a los padres, a los hijos. A la gente que tenemos cerca.

A veces veo en las películas, que los personajes no se van o se vuelven cuando salen, porque nunca se van sin decir adiós o hasta luego. Y nosotros los del mundo real, ¿lo hacemos?. 

La mayoría de las veces no. Soy bastante crítica en eso. Porque yo tampoco lo hacía cuando vivía con alguien. Las causas no las tengo claras, y como la tónica moderna es echar la culpa a alguien o algo, diré que la culpa la tiene la vida ajetreada que llevamos

Pero en el fondo, es la propia tontería nuestra. Nos creemos grandes, autosuficientes, que podemos con todo, poderosos, y pasamos de esas niñerías. Que tontería.

Ahora cuando uno está aislado como yo y esta ciudad, por la emergencia sanitaria, me doy cuenta que bonito es que estar con gente que te diga lo importante que eres para ellos con un simple “te quiero”.

Bueno hace mucho que me he dado cuenta de esto, pero en estos días de aún más soledad, no impuesta sino obligatoria, necesito gritar a los cuatro vientos “te quiero” amigo. 

Así que mi consejo para esta época oscura, que tenemos y que si aún no la tienes, te llegará…porque es mundial.

Vive, ama y dile a los cercanos que los quieres, que les extrañas. Que les deseas lo mejor, que son importantes para ti aunque estén lejos sea por las causas que sea. Preocúpate por tus amigos, pilla el teléfono y llámalos. Pregúntales cómo están pasando esto. Dile que les quieres, que les extrañas. No te lo guardes. No son tiempos para hacerlo. 

Es preferible pasar por “empalagosa y sentimental” diciendo mil veces “te quiero”, qué no decirlo nunca. 

Llenemos el mundo de “te quiero”, de “estoy contigo para lo bueno y para lo malo”. Hagamos una oda de amor y “te quiero”. Quizás nos invada el virus a todos, lo pasemos mejor o peor unos u otros, pero hagamos sentir que no están solos. Que estamos todos juntos en esto y lo superaremos. Ya que no podemos tocar o abrazar por el virus, que lo digamos en palabras. 

Di “te quiero”. Y si le agregas “mucho”, aun mil veces mejor.

 imagen @Rui Veiga

 

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Impotencia a la vulnerabilidad online

Esta semana he sido víctima de la vulnerabilidad que se tiene en el medio digital. Alguien se ha hecho pasar por mi, con mi compañia de telefonia, haciéndose con mis datos más sensibles y con ello me ha hackeado el teléfono y ha entrado a mi cuenta de banco online.

No voy a entrar en detalles, pero me ha hecho un estropicio. Podría haber sido peor que una usurpación de identidad, podría haberme robado dinero, pero por circunstancias que creo que sucedieron porque tengo un ángel de la guarda, me enteré y pude parar el proceso de desvalije, que estaba sucediendo. Mejor pensar con pensamiento mágico, que pensar en la inseguridad real que tenemos y que no somos conscientes al 100%.

De todo esto, me he quedado hecha polvo emocionalmente, sintiendome aun hoy impotente, vulnerable y sobre todo con mucho miedo. Donde lo que pasa alrededor con el coronavirus no ayuda para nada.

LLegados a este punto, de estos días de locos en mi vida, saco varias conclusiones, que comparto.

1- la tecnología se agradece y ayuda, pero nos hace vulnerables a muchas cosas y no nos damos cuenta de ello hasta que pasa lo que pasa. En mi caso, he vuelto a hace 5 años, donde uso el ordenador con todas las medidas de seguridad necesarias  que estos años les han dado. Y la modernidad del movil se la dejo a los “millennials”, con todo mi cariño. Se acabó de usar el móvil para todo. Es un retroceso, lo sé, pero me siento más tranquila porque lo controlo.

2. las aplicaciones financieras con datos sensibles, se han acabado en mi móvil. Para siempre. 

3- No me fio más de la tecnología, porque no he lograda que la “supuesta” tecnológica a la que le pago rigurosamente lo que me cobra por mes por usar sus servicios, me diera una respuesta para que esto no volviera a suceder. No ha aportado ninguna solución técnica, solo se ha disculpado verbalmente, como si eso me sirviera de algo. 

4- La parte emocional de toda esta situación, ha logrado que viva estos últimos días con mucha angustia y ansiedad, sumado a la impotencia de la situación. Paso olímpicamente.

Tengo la sensación que esto no ha acabado, que haga lo que haga para protegerme mi intimidad se vulnera por falta de seguridad que no es de mi parte, sino de los que me dan el servicio. Es bastante acuciante la sensación de desamparo.

Lamentablemente esto está pasando en muchos aspectos de la vida. Nos están dando por todos lados, como diría alguien. 

Como se lucha contra eso? posiblemente partiendo a las Salomón a pintar como hizo Gauguin, sin móvil ni tecnología. Eso sí, si el cambio climático no hace que siga subiendo el nivel del mar, y las inunde.

Porca miseria….  hasta para eso.

nota del autor: Por si alguien se pregunta, qué empresa tiene estos problemas de seguridad con sus clientes, y después se queja que los pierde es Vodafone España- 
 
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